Escritos – libro que contiene enseñanzas y exhortaciones


Este es un libro que contiene enseñanzas y exhortaciones, meditaciones, confutaciones, preguntas y respuestas, y algunos mensajes para los pecadores, en ESPAÑOL, y confío en el Señor que será útil para todos los que conocen y aman la verdad que es en Cristo Jesús.

A Dios sea la gloria en Cristo Jesús ahora y por los siglos. Amén

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Giacinto Butindaro

La Masonería es contra el “fundamentalismo” cristiano


Los Masones que están en el medio de las Iglesias odian el así llamado fundamentalismo (o como ellos lo llaman también “integrismo”) cristiano, y tienen entre sus objetivos eliminarlo de las Iglesias. Es por eso que nos odian y nos desprecian y nos calumnian, porque a sus ojos nosotros somos “fundamentalistas” cristianos.

Pero, ¿qué entiende la Masonería por fundamentalismo? Lo voy a explicar brevemente tomando un escrito del masón  Othmar Dürler que habla del fundamentalismo: ‘La Gran Logia Alpina de Suiza pide a los masones de sus Logias, por el tema del estudio de marzo de 2001, si el fundamentalismo represente un peligro. Es evidente que hay diferentes respuestas, muchas de las cuales, en contraste entre ellas. Si por fundamentalismo entendamos simplemente la referencia saludable y convencida a los fundamentos de una propia creencia, respetando a los que piensan diferente, no se puede hablar de peligro. Pero sucede – la historia pasada y contemporánea lo enseña – que grupos étnicos enteros son erradicados porque poseedores de otros dioses, que masacres indescriptibles son perpetrados en el nombre de Dios por diversas cruzadas, que se muere en la hoguera por diferencias teológicas, que los hombres, las mujeres y los niños son masivamente degollados porque pertenecen a otra religión, que miles de jóvenes desaparecen porque no deseados por el régimen dictatorial, que en diversas plazas y calles del mundo se matan a los hombres simplemente porque deseosos de más libertad…Estos y muchos otros horrores de una ferocidad sin precedentes, causa de inmensos sufrimientos a una gran parte de la humanidad, vergüenza indeleble para muchos líderes religiosos y políticos, son todos el resultado de un fundamentalismo degenerado en hegemonía de poder y odio. Así que la respuesta a esta cuestión es implícita; el fundamentalismo puede ser, no sólo peligroso, sino que fue y sigue siendo la principal causa de todo el mal en esta tierra, guerras, persecuciones, masacres y otras formas de agresión entre los pueblos y grupos étnicos de diferente raza, credo, cultura… El Masón también se rehace a sus fundamentos, o sea basa su pensar y actuar en principios muy específicos y está orgulloso de sus tradiciones; por lo tanto, podría ser acusado de fundamentalismo. Entonces, ¿qué es lo que diferencia a un fundamentalismo del otro? Bueno, tanto en la Masonería como en otras creencias, la única manera de evitar el fundamentalismo degenerado es la Tolerancia. Sin embargo, también la Tolerancia puede tener las características del orgullo y de la superioridad. Pero el masón sabe que la Tolerancia, que se comprometió a vivir, es la de la igualdad, del respeto y sobre todo de la humildad, en cuanto es consciente de sus limitaciones y de la relatividad de la verdad. Por lo tanto, su misión es llevar y difundir en el mundo secular esta imagen, para que toda la humanidad pueda percibir la importancia y la belleza de ser hombres libres y de buenas costumbres. (…)’ (http://www.freimaurerei.ch/i/alpina/edi/2001-3-i.php).

Como se puede ver, según los masones, el fundamentalismo que no respeta el pensamiento o comportamiento diferente es un peligro, y luego debe ser combatido. Nosotros, por lo tanto, a los ojos de los masones somos fundamentalistas (o integristas) cristianos porque somos intolerantes tanto con aquellas conductas que son pecado en los ojos de Dios (“pues el pecado es infracción de la ley” 1 Juan 3:4) como con todo esos pensamientos que, siendo contrarios al pensamiento de Dios, son errados. Y a pesar de que los masones sepan que no sentimos ningún odio hacia los que sirven el pecado y proclaman doctrinas que contrastan la Biblia, y de hecho no hacemos a ellos ningún mal, de todos modos nos odian, porque nuestro fundamentalismo no tiene tolerancia con lo que es maligno y perverso ante los ojos de Dios. Por otra parte, Jesucristo no fue tolerante con el pecado y las falsas doctrinas de su tiempo. ¿Por qué entonces nosotros que somos Sus seguidores deberíamos ser tolerantes con el mal y la mentira? ¿Por qué deberíamos respetar los pecados y las falsas enseñanzas de los hombres, incluidos los de muchos que se llaman cristianos? ¿Para hacer un favor a los masones, que son los siervos del diablo? En ninguna manera.

Así que nos seguiremos mostrando intolerancia hacia todo lo que es maligno y perverso y falso ante los ojos de Dios, sin hacer caso de los insultos que incluso muchos de los así llamados Cristianos, en su necedad e ignorancia nos lanzan a causa de nuestro “fundamentalismo” o “integrismo”. Y sepan éstos, que si no se arrepienten, incurrirán en la ira de Dios que, en Su tiempo, les hará cosechar el mal hecho por sus lenguas y sus manos contra los justos.

Quien tiene oídos para oír, oiga

Por el maestro de la Palabra de Dios: Giacinto Butindaro

Traducido por Enrico Maria Palumbo

Cristianos que buscan la perfección


perfeccion¡Cuántas veces me han dicho: “¡Usted nunca encontrará Cristianos perfectos!” A lo que yo siempre he respondido: “De hecho no busco hermanos perfectos, sino hermanos que buscan la perfección” – porque eso es lo que los discípulos de Cristo deben hacer, como está escrito: “perfeccionaos” (2 Corintios 13:11) – que es muy diferente. El problema hoy es precisamente esto, encontrar hermanos que buscan la perfección, ya que en la gran mayoría de las iglesias está ausente la búsqueda de la perfección porque la santificación es despreciada y pisoteada. Muchos sermones y enseñanzas que se sienten de los púlpitos de hecho se proponen de una manera u otra justificar, aprobar y promover el mal, y por lo tanto defender y animar a los que se complacen en el mal más que en el bien. Sin embargo, todavía existen los que buscan la perfección, porque Dios todavía tiene un remanente de almas que Le teme y tiembla ante Él.

Los que se niegan a buscar la perfección, entonces nos dicen: “¡Miren a Jesús, Él es el único perfecto!” Como decir en resumen: “¡No miren a las faltas de los hombres! Donde ‘faltas’ significan sus falsas doctrinas, sus escándalos, sus obras impías, sus fraudes, y otras cosas similares. Entonces nos respondemos que, de hecho, sólo miramos a Él, y por eso buscamos la perfección como nos ordena hacer la Palabra de Dios. Y al hacer esto, es inevitable que nos retiremos y separemos de todos aquellos que SE NIEGAN A BUSCAR LA PERFECCIÓN porque no quieren mirar a Jesús: no de aquellos que son imperfectos, porque ninguno de nosotros ha llegado a la perfección, sino de aquellos que desprecian la búsqueda de la perfección ya que se complacen en el mal y la falsedad habiendo cambiado la gracia en libertinaje y por lo tanto con sus conductas impías hacen culpar a la doctrina de Dios y blasfemar al nombre de Dios. No queremos tener nada en común con ellos, porque son propagadores de herejías y escándalos, y les refutamos advirtiendo públicamente a los santos. Esto es lo que también harían los apóstoles si estuvieran vivos.

Por el maestro de la Palabra de Dios: Giacinto Butindaro

Traducido por Enrico Maria Palumbo

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¿Cómo reconocer a un espíritu masónico en medio de la Iglesia?


masones organizacionHay masones cuyos nombres están registrados en las logias, son los así llamados masones con el delantal; hay, por otra parte, también masones sin el delantal, pero las dos categorías de personas tienen el mismo espíritu que los anima, la misma forma de hablar, los mismos objetivos, y son igualmente ADVERSOS a lo que está escrito en la Biblia y se molestan cuando un Cristiano es absolutamente seguro de lo que él cree que esté escrito.

Vamos a ver, ahora, como habla un masón con el DELANTAL.

Virgilio Gaito, ex Gran Maestro del Gran Oriente de Italia, dijo:

‘…. el verdadero espíritu del Masón es el de la tolerancia y libertad de pensamiento. Siempre he luchado contra todo lo que era intolerancia y fundamentalismo’ (en Ferruccio Pinotti y Giacomo Galeazzi, Vaticano Masón, Ediciones Piemme, Milán, 2013, p. 491).

Por lo tanto, hermanos en Cristo, ahora son capaces de reconocer el ESPÍRITU MASÓNICO sin lugar a dudas.

Les recuerdo que la Masonería es una religión que adora a LUCIFER, que es el diablo, la serpiente antigua, SATANÁS, el enemigo de la Iglesia de Cristo, entonces, de la boca de sus siervos no pueden que salir palabras de odio hacia los verdaderos Cristianos y contra la Palabra de Dios.

Los puntos más importantes en el pensamiento masónico son esencialmente dos:

1) TOLERANCIA;

2) LIBERTAD DE PENSAMIENTO.

El Cristiano no puede ser tolerante con el pecado y el pecador, por lo tanto no puede ser considerado TOLERANTE. Jesús mismo reprendió a uno de Sus ministros que tenía este espíritu de TOLERANCIA, con estas palabras:

“Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que TOLERAS que esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos” (Apocalipsis 2:20).

Por lo tanto, el Cristiano no debe ser tolerante con el pecador y el pecado, porque eso aseguraría que el pecado abunde difundiendose en la Iglesia de Cristo.

El Cristiano debe ser misericordioso, en el sentido de que si el masón o el pecador se arrepiente y cree en el Evangelio, entonces está obligado a darles la bienvenida con amor y misericordia. Pero si el pecador no se arrepiente y quiere seguir sirviendo a Satanás, su señor, los creyentes tendrán que apartarse él, sobre todo si se llaman a sí mismos cristianos.

También con respecto a la libertad de pensamiento, es bueno saber que el Cristiano no es libre de pensar lo que quiere, y tampoco de estar de acuerdo con todos aquellos que tienen su pensamiento peculiar, porque el Cristiano debe tener la mente de Cristo, los pensamientos de Cristo, dirigidos hacia el cielo, y no a las cosas de esta tierra. El Cristiano no es por la libertad religiosa para todos, porque él no quiere que los budistas, musulmanes, idólatras, y otros paganos difundan sus herejías y falsas doctrinas y prácticas diversas equivocadas, que conducen a la perdición millones de personas.

Es por amor a la verdad y a los perdidos en sus delitos y pecados que el Cristiano se opone a la propagación de esas religiones y pensamientos que conducen a la perdición a los que en ellas creen.

El cristiano debe amar a Dios por encima de todo, con todo su ser, con toda su mente, como está escrito:

“Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente” (Mateo 22:37).

Y de nuevo:

“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (Romanos 12:2).

“Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo” (1 Corintios 2:16).

Cristo Jesús, a quien debemos imitar y tener su mente, nunca se ha interesado en la política, nunca ha luchado por la libertad de todos los pensamientos del mundo, y no ha enseñado para hacer ecumenismo con los católicos y las otras religiones paganas, porque la luz no tiene nada que ver con las tinieblas.

Por último, hermanos y hermanas en el Señor, sean sabios, examinen cuál sea la voluntad de Dios para su Iglesia, de acuerdo a lo que está escrito en la Biblia.

Tengan cuidado con todos aquellos que hablan de tolerancia y libertad en medio de las Iglesias, porque el Cristiano no debe tolerar el pecado y no está libre de la ley, sino más bien está bajo la ley de Cristo (1 Corintios 9:21), que es la verdadera ley de libertad y que conduce a la vida eterna.

La libertad de los MASONES conduce a la esclavitud, porque la libertad de la que hablan LOS MASONES y los SIMPATIZANTES-MASONES no es la del Señor, sino una libertad que lleva a pecar y vivir lejos de Dios, como enemigos de la cruz.

Estimados en el Señor, ya saben cuales son las herramientas útiles para reconocer la voz y el pensamiento del maligno, no se dejen engañar, pues, de los que quieren llevarles lejos de los caminos del Señor, por medios de pensamientos que quieren hacer pasar como MUY BUENOS y justos, cuando en cambio llevan a la muerte, porque contrarios a las Sagradas Escrituras.

Pongan cuidado con aquellos que están en medio de la Iglesia de Cristo que hablan en favor de la MASONERÍA y tienen un ESPÍRITU MASÓNICO, porque no son de Dios, sino que hacen la voluntad de su padre, que es el diablo.

Nadie les engañe con vanos razonamientos y con el pensamiento del mundo.

Por el hermano en Cristo Jesús: Giuseppe Piredda

Traducido por Enrico Maria Palumbo

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Ex Mason 33° confirma que Satanás es el dios de los masones


 

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Juhani Julin, el hombre que fue entrevistado durante este programa transmitido por la televisión finlandesa TV7, es un ex masón de grado 33, él dijo que después de haberse convertido a Cristo ha rechazado la Masonería. Por lo que pude entender de los subtítulos en Inglés, es miembro de la Iglesia Evangélica Luterana de Finlandia.

Este testimonio es muy importante porque confirma que el dios que adoran y sirven los Masones (que ellos llaman “El Gran Arquitecto del Universo” GADU abreviado) es Satanás. De hecho, dice que cuando se llega al grado 33 ‘se les revela que el verdadero Dios de los masones es Lucifer’, y, de hecho, llama a los Masones ‘adoradores de Satanás’.

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Julin, después de haber salido de la Masonería, ha comenzado a advertir a los masones que el que ellos adoran en sus templos masónicos es Satanás y a instarlos para que se conviertan a Cristo.

Julin dice también que en Finlandia dentro de la Iglesia hay varios masones, y después de haber consultado a Kari Mäkinen, que es el arzobispo de la Iglesia Luterana Evangélica de Finlandia, acerca de la posición de la Iglesia sobre la masonería, este último se ha negado a contestar! Y ya que él se ha negado hasta ahora a responder, Julin estima que su silencio será perjudicial para la Iglesia y para el mismo Mäkinen.

Por último, pero no menos importante, Juhani Julin murió unos días después de esta entrevista pública contra la Masonería, revelando uno de los secretos más importantes de esta institución diabólica! “Una muerte muy extraña” para algunos.

Quien tiene oídos para oír, oiga.

Giacinto Butindaro

Aquí pueden leer un artículo (usando un traductor automático) de Juhani Julin y su lucha contra la masonería

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¿Qué es la Masonería?


que es la Masoneria

¿Qué es la Masonería? Albert Pike (1809-1891) – masón de grado 33, Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Rito Escocés Antiguo y Aceptado de la Jurisdicción Sur de los Estados Unidos a partir de 1859 hasta su muerte – en su libro Moral y Dogma, que se considera ‘La Biblia de la Masonería del Rito Escocés’ ‘cuya lectura y estudio son indispensables para aquellos que quieren llegar a ser Maestro de Arte Real en el sentido más verdadero y profundo’ (Introducción de Elvio Sciubba en Albert Pike, Moral y Dogma, italian Edition, Bastogi Ediciones, Foggia 2004, Vol. 1, p. 17), la define de esta manera: “La Masonería es un sistema de reglas éticas velado en alegorías e ilustrado por símbolos de los que se pueden obtener lecciones de moralidad y filosofía. [… ..] Esencialmente filosófica, filantrópica y portadora de progreso, tiene como base el dogma de una fe firme en la existencia de Dios, en Su Providencia y en la inmortalidad del alma; para evaluar la difusión de la verdad moral, filosófica, política, religiosa y la práctica de todas las verdades. En todas las épocas su lema ha sido: “Libertad, Igualdad, Fraternidad” [….]. Abraza todos los partidos y todas las religiones, para formar entre ellos toda una vasta asociación fraternal. La Masonería reconoce la dignidad de la naturaleza humana y el derecho humano a la libertad de la que es digno, y no conoce criterio de preferencia entre los hombres, discriminando solamente el vicio, la ignorancia, la depravación, y reconociendo la necesidad de subordinación a un ordenamiento jurídico y a una autoridad. Es filantrópica, porque reconoce como una gran verdad que todos los hombres tienen el mismo origen, intereses comunes y deben cooperar para el mismo fin. Por lo tanto, enseña a sus miembros a amarse unos a otros, para ofrecer mutua asistencia y ayuda en todas las circunstancias de la vida, a compartir los dolores y tristezas de los demás, como las alegrías y placeres, a salvaguardar la reputación, respetar las opiniones, ser tolerantes con los errores de los demás, en materia de fe y de principio. Es filosófica, porque enseña las grandes verdades sobre la naturaleza y la existencia de una deidad suprema, y ​​la existencia y la inmortalidad del alma. […] Fin de la Masonería es la perfección física, la elevación moral y el progreso intelectual y espiritual del individuo y de la sociedad” (Albert Pike, Moral y Dogma, italian Edition, Bastogi Ediciones, Foggia 2011, Vol. 2, Pág. 5, 169, 167). Este sistema se divide en grados, a través de los cuales los miembros de la Masonería, utilizando rituales y símbolos, avanzan hacia la perfección, o sea marchan hacia la verdad y la luz, y cada uno de los cuales representa – según ellos obviamente – un progreso moral y espiritual que el masón utilizará para mejorar y perfeccionar la sociedad para que llegue a ser como quiere la Masonería. En otras palabras, la Masonería – también conocida como Francmasonería – es una orden iniciática que tiene como objetivo la búsqueda de la verdad y tiene como finalidad la perfección moral y espiritual de la persona y de la humanidad.

El Masón Lino Sacchi, en su libro Masonería para principiantes dice: ‘La Masonería es una forma de investigación intelectual. Algunas personas prefieren “búsqueda de la Verdad” o, metafóricamente, “búsqueda de la Luz”. El método es, esencialmente, el prescrito por el oráculo de Delfos (“Conócete a ti mismo”) y se expresa en un lenguaje figurado por el alquimista cuando dice “visita el interior de la tierra rectificando encontrarás la piedra oculta”, y el interior de la tierra es nuestro ser interior. No es ni místico ni contemplativo, no se parece a la “oración del corazón” de algunos místicos, ni a la meditación de los monjes del Monte Athos, sino más bien a un auto-análisis secular y ardua. Conlleva a hacer nacer la Verdad con un trabajo de obstétrico, lo que Sócrates llamaba maiéutica, pero una maiéutica diferente de la  socrática, que en realidad era entonces un refinado juego intelectual de tipo sofístico. El método también incluye la búsqueda del perfeccionamento moral, que es el primer escalón y el primer instrumento’ (Lino Sacchi, la Masonería para principiantes, publicado por La Era de Acuario, Túrin 2008, p. 142-143).

Giuliano Di Bernardo, ex Gran Maestro del Gran Oriente de Italia, ha definido la Masonería de esta manera: “La Masonería es una concepción de la vida y del hombre: son masones aquellos hombres que se inspiran en ciertos principios, que los interiorizan y los llevan como razones de su conducta: son los principios de la libertad, de la tolerancia, de la fraternidad, de la trascendencia, y del fundamento iniciático” (entrevista, hecha por Daniele Luttazzi durante el episodio del Satyricon transmitido por el canál Rai 2  el 11 de abril 2001 – video en Youtube: http://youtu.be/EGRDdv50V8s).

Sin embargo, estas definiciones sobre la Masonería esconden lo que es realmente la Masonería hoy en día, o sea una asociación que, como veremos, pretende tener y extender el control de la sociedad, y por lo tanto, del ambiente político, militar, financiero, económico, mediático, cultural y religioso. Y dentro la cual muchos entran, por lo tanto, no porque creen en la función humanitaria y espiritualista de la organización, sino más bien para tener un papel importante dentro del sistema, y ​​por lo general obtienen privilegios, dinero y oportunidades para llegar a ser personas importantes en áreas como la política, el poder judicial, la economía, las finanzas, el ejército, el periodismo, la universidad y también dentro de las diversas religiones y denominaciones o asociaciones o federaciones protestantes. Por tanto, no hay duda, la Masonería es un centro de poder oculto tanto a nivel nacional como internacional.

El Procurador Agostino Cordova, quien en 1992 inició una investigación sobre la relación entre los poderes criminales y la masonería, declaró, por ejemplo, que “la masonería desviada es el tejido conectivo de la gestión del poder, y esto tanto por la naturaleza como por el número de las actividades ilegales y de los interéses comprobados, como por la calidad y el número de los personajes implicados, todos ocupantes precisamente posiciones de poder, y formando un enorme partido transversal ramificado no sólo en todo el país, sino conectado con las organizaciones correspondientes o similares en todo el mundo. Situación particularmente preocupante, ya que, por la actual crisis de las instituciones y de los partidos, la masonería desviada ocupará, y en secreto, también los espacios dejados libres por ellos. En conclusión, como ya he repetidamente dicho en cada ocasión, creo que la sociedad italiana esté en las manos de inexplorados grupos ocultos de poder y de otras asociaciones y congregaciones y que sólo de vez en cuando, y sólo con motivo de historias sensacionalistas, se dé cuenta de eso. Para olvidarse de eso inmediatamente después, a menudo debido a que la atención es inmediatamente retraída o desviada de otros eventos o controeventos similares: como suele suceder libremente en nuestro país, donde la memoria es corta, y no se va más allá del episodio contingente” (por el Epílogo presente en Francesco Forgione & Paolo Mondani, Oltre la cupola: Masonería mafia política, Rizzoli Edición, 1994, p 248).. El procurador cuando habla de ‘masonería desviada’ indica la masonería ‘mala y deshonesta’, la que obra actividades ilegales, para diferenciarla entonces de la masonería “seria y honesta” que se atiene a las leyes del Estado.

Sin embargo hay que tener cuidado cuando esta expresión es utilizada por los masones, porque los masones a menudo usan las palabras ‘Masonería desviada’ para ‘desembarazarse’ delante de la opinión pública de las logias o de los masones (no importa si secretos o no secretos) – que regularmente son parte de su Obediencia y cuyas actividades eran más o menos conocidas – en el momento en que el poder judicial descubre sus actividades que apuntan al control del Estado o están en abierta violación de las leyes del Estado. Sí, porque es el poder judicial que debe descubrir las cosas, porque los masones están llamados a mantener secretos eventuales delitos cometidos por sus hermanos y a no decir nada a los jueces, ya que ‘como revela una sentencia en las secciones unidas del Tribunal masónico del 28/ X / 1978, por el principio n. 1. Cap IV de los Deberes Antiguos, el masón aunque consciente de un crimen no puede ni siquiera amenazar de denunciar a un hermano en lo que ellos llaman “Tribunal Profano”, o sea el órgano judicial previsto por la Constitución, bajo pena de expulsión inmediata de la logia’ (tomado de: http://paolofranceschetti.blogspot.it/). Un ejemplo es el de la Logia P2 encabezada por Licio Gelli que por miembros importantes del Gran Oriente de Italia – la obediencia masónica a la que pertenecía la P2 – es ahora definida como  ‘logia desviada’ o ‘masonería desviada’ (¡Nada menos se afirma que ‘la P2 estaba a la masonería como las Brigadas Rojas estaban al Partido Comunista Italiano!’) y luego como no verdadera masonería, pero esto es falso, porque hasta que no fue descubierta y no explotó el escándalo, la P2 resultaba ser una logia “secreta” insertada regularmente dentro del Gran Oriente de Italia (GOI). Se puede decir que no todos los masones eran ‘piduistas’ o estaban de acuerdo con Gelli, pero no que los ‘piduistas’ no fuesen parte del GOI o no fuesen verdaderos masones, y de hecho el ex Gran Maestro del GOI Giuliano di Bernardo sobre la pertenencia o menos de la P2 al GOI, dijo: “Cuando se habla de Gelli, Ortolani y la P2 como “Masonería” no se está diciendo el falso, porque Gelli, Ortolani y la P2 fueron parte del Gran Oriente de Italia. Pero se simplifica demasiado. La P2 y sus miembros no representaban toda la Masonería Italiana. Pero por supuesto eran parte de ella” (Ferruccio Pinotti, Hermanos de Italia, Tercera Edición BUR Futuropassato, 2008, p. 30).

De lo que he podido entender estudiando la Masonería, la expresión ‘masonería desviada’ es utilizada regularmente por muchos masones para evitar que se descubra que la verdadera masonería es secreta. El magistrado Carlo Alberto Agnoli en su libro La Masonería a la conquista de la Iglesia, hace la siguiente observación con la que estoy de acuerdo: ‘Digan lo que digan sus partidarios públicos, la Masonería siempre ha sido y sigue siendo una Sociedad Secreta que trabaja sin que nadie lo sepa, a través de personajes conocidos, y a menudo muy bien conocidos, pero cuya membresía está rodeada por el misterio más riguroso. Se encuentran en reuniones secretas que los reúnen más allá de las aparentes diferencias y de los contrastesque que aparecen también sensacionales al “mundo profano”, para poner en práctica los planes y programas comunes que deben ser desconocidos para el público. Esto ha sido demostrado recientemente por la conocida historia de la Logia P2, en la que confluían personas de las más diversas y aparentemente contradictorias etiquetas políticas e ideológicas. Tampoco se diga, por favor, que la P2 era un Logia “atípica” y “desviada”. Es el mismo indiscutido histórico oficial de la Masonería, el profesor Aldo Mola, declarando en una entrevista a El Sábado, el 26 de septiembre 1992 – como sintetiza el periodista – que la P2 ‘no fue una Logia desviada, sino más bien tuvo que ser sacrificada porque no se descubriese que la verdadera Masonería estaba cubierta’. Esto, sin embargo, quedó bien claro a todos a raíz de la investigación del juez Agostino Cordova que reveló todo un pulular de Logias  “desviadas” en complicidad con la Mafia, la Camorra y la n’drangheta y sumergidas hasta el cuello en el “mercado” de las concesiones amañadas y de los sobornos’ (Carlo Alberto Agnoli, la Masonería a la conquista de la Iglesia, EILES, 1996, p. 6). Así que nadie se engañe, la verdadera Masonería es aquella cubierta o secreta: todo lo demás – es decir, la imagen de una asociación filosófica y filantrópica que respeta las leyes del Estado y que se dirige al progreso moral y espiritual del hombre – es simplemente una ‘cara limpia’ que debe ser presentada al público para ocultar la verdadera Masonería que opera escondida en los más altos niveles de la sociedad para controlar todos los sectores de la sociedad y para que pueda, por lo tanto, seguir funcionando sin despertar sospechas. Siempre hay que tener en cuenta que el objetivo principal de los masones (y sus asociados los Illuminati) es un gobierno mundial bajo el control de una élite masónica.

Los miembros de la masonería (los masones) también son llamados francmasones, del francés franc-maçon y del Inglés freemason, que significa “libre albañil”. El término ‘albañiles’ proviene del hecho de que la masonería se dice que se remonte a los obreros y albañiles que construyeron el templo de Salomón (pero en esto vamos a regresar en breve); mientras que el adjetivo “libre” por el hecho de que en el Medievo la pertenencia a las Corporaciones de Albañiles asegurase privilegios y la libertad de ciertas servidumbres feudales.

La Masonería nacería como una asociación de mutua ayuda y perfeccionamento moral entre los artesanos albañiles, mientras que más tarde se convirtió en una hermandad de ritual iniciático caracterizada por el secreto ritual, con una organización a nivel global.

Los masones tienen en común los mismos ideales y creencias morales y metafísicas en un ser supremo, que se llama “Gran Arquitecto del Universo” o GADU (Hay, sin embargo, algunas logias masónicas que también admiten los ateos, pero se consideran ‘irregulares’), y en la inmortalidad del alma; se consideran y se llaman entre ellos ‘hermanos’; y deben darse mutuamente la enseñanza y la asistencia dentro de los límites del justo y honesto (aunque, como veremos más adelante, los masones han básicamente prometido mentir en caso de que tengan que defender a un hermano o la Orden).

Los Masones se reúnen y trabajan en las Logias. El término Logia, sin embargo, además de referirse al local (Templo) utilizado en las reuniones rituales, también se refiere a la asamblea misma de los masones. El nombre proviene de las barracas construidas en el lugar de trabajo por las corporaciones de la construcción medieval, que también fueron utilizadas para las reuniones de los miembros albañiles y constructores para la discusión de los proyectos de construcción.

No hay ninguna autoridad central masónica, pero hay muchas jurisdicciones de gobierno de la Masonería, cada una de las cuales es soberana e independiente de las demás y por lo general se define sobre una base nacional. La máxima autoridad que lidera una jurisdicción masónica generalmente se llama la Gran Logia o, a veces, Grande Oriente, y por lo general corresponde a una sola nación, a pesar de que el territorio pueda ser más o menos amplio.

Hasta el 1994 se excluyeron de la Masonería los negros: en ese año, la Gran Logia Unida de Inglaterra (UGLE) – que es considerada por los masones la “Gran Logia Madre del Mundo”- reconoció la Gran Logia Prince Hall de Massachusetts que es parte de la masonería afro-americana llamada Prince Hall, que fue establecida oficialmente en 1784 gracias a la labor del masón Prince Hall (1735-1807) porque fue en ese año que la Gran Logia de Inglaterra concedió la Bula de fundación a la Logia africana de la cual Prince Hall, fue Maestro Venerable.

A las logias masónicas no pueden unirse las mujeres. Las logias que permiten su pertenencia son llamadas “logias irregulares”. ¿Por qué las mujeres no pueden adherirse a la masonería? Los Masones citan varias razones, pero la verdadera razón de su exclusión radica en la filosofía fundamental de esta institución. El Masón es de hecho un representante de su divinidad, el principio generador, y por lo tanto debe ser un hombre, debe tener la hombría generativa.

En cuanto a la afiliación de las mujeres en la masonería, quiero decir también esto. Fue la masonería francesa en el siglo XVIII que permitió a las mujeres de adherirse a esas logias que fueron organizadas especialmente para este fin, que se llamaban ‘Les Loges d’ Adoption’, por lo tanto, este tipo de Masonería fue llamada Masonería Adoptada. Este tipo de logias dieron a luz en 1952 a la Gran Logia Femenina de Francia, que ahora tiene más o menos 13.000 mujeres.

También en otros países, sin embargo, las mujeres ahora tienen espacio en la Masonería, existe, por ejemplo, la Gran Logia Femenina del Bélgica y algunas instituciones masónicas de mujeres, entre las cuales hay la Honorable Hermandad de la Antigua Masonería, con sede en Londres. En los EE.UU. existen Le Droit Humaine, la Unión Masónica y la Orden Oriental de la Unión Masónica Internacional, todas instituciones que permiten la afiliación masónica de las mujeres. En Washington DC se encuentra la sede del Rito Aprobado de la Orden Internacional de la Estrella de Oriente para las mujeres de los Maestros Masones, mientras que las Damas del Santuario del Oriente de América del Norte cuidan las actividades de los hospitales que bajo su égida se ocupan de los niños enfermos, y la Orden Internacional de las Hijas de Job incluye a las jóvenes mujeres y esposas que son emparentadas con iniciados en la Masonería. En Italia la Gran Logia Masónica Femenina de italia (GLMFI), establecida en Roma en 1990, es actualmente la única obediencia femenina que opera en Italia, con estatutos y reglamentos de reconocimiento internacional. Tiene en su cumbre la Gran Maestra. En el mes de noviembre del año 2000 la GLMFI participó en la fundación de la Unión de las Logias Masónicas del Mediterráneo.

Por el libro de Giacinto Butindaro: ‘La Masonería desenmascarada’ (Pág. 17-21)

Traducido por Enrico Maria Palumbo

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El propósito final de la Masonería


temple-freemasonryLa Masonería ha adoptado como símbolo operativo, que define su propósito, la construcción del Templo de Salomón, y a ello se refiere también en sus ritos.

En el lenguaje masónico construir el templo de Salomón significa construir el templo de la humanidad, o sea unir el mundo bajo la sombra de la doctrina masónica que enseña que Dios es el Padre de todos los hombres, que todos los hombres son por lo tanto hermanos, y que el alma es inmortal. Los Masones predicen el día en que todas las divisiones religiosas y el sectarismo serán eliminados, y luego comenzará una nueva era de paz universal y fraternidad.

Albert Pike dijo que la esperanza del Masón es ‘en la aniquilación final del mal en el universo, y [en] el triunfo final de la Masonería, que hará que toda la humanidad llegue a ser una sola familia y casa’ (Albert Pike, ‘El significado de la Masonería’ en Little Masonic Library, 5:35).

Esta es la razón por la que la Masonería es considerada por los Masones como una grande orden de hombres seleccionados, iniciados y entrenados para asegurar que la voluntad de Dios, o sea – según ellos – la Masonería, prevalezca. Así que los Masones buscan transformar el mundo, y esto es porque creen que los que no son Masones están en tinieblas y necesitan la luz, que por supuesto ofrece la Masonería, para ser salvados del error y la superstición. Por supuesto, esto significa que el Cristianismo, que según los Masones es una doctrina exclusiva o sectaria, no puede ser tolerado para que la Masonería sea exitosa (Véase Juan Ankerberg, Las enseñanzas secretas de la Logia Masónica, p. 33-34). Pero el Cristianismo no sólo es considerado una doctrina sectaria, sino también uno gnosticismo bastardo porque ha tomado de la Masonería lo gnosticismo verdadero y lo ha adulterado con teorías absurdas y falsas (!), y entonces el deber de todo los verdaderos Masones es eliminar de la faz de la tierra esto gnosticismo bastardo y reemplazarlo con lo que es el puro y verdadero que sólo la Masonería posee. Los masones, por tanto, deben operar de manera que triunfe en el mundo lo gnosticismo de la Masonería. De ahí la fuerte aversión de la Masonería al Evangelio de Cristo y la doctrina de Dios.

Cuando, por lo tanto, la Masonería afirma que respeta y tolera las otras religiones, miente, ya que el respeto y la tolerancia hay sólo cuando las otras religiones están de acuerdo con ella, de hecho, el acreditado Mason J.M. Ward en su libro Freemasonry: Its Aims and Ideals [Masonería: sus metas e ideales] ha dicho en la p. 187: ‘Declaro audazmente que la Masonería es una religión, sin embargo, no entra en conflicto de ninguna manera con ninguna otra religión, a menos que esa religión sostenga que nadie fuera de sus portales pueda ser salvado’, o no la atacan porque en este caso la Masonería desata su ofensiva, como dijo el Gran Maestro del GOI Giuliano Di Bernardo de aquel tiempo, durante un ataque que le fue lanzado por el cardenal Silvano Piovanelli (que había hablado de “Masonería corruptor de la vida civil” en 1991): ‘Somos ciudadanos pacíficos, vivimos en la confidencialidad, no atacamos a nadie, pero si alguien nos ataca, como el Papa, estamos listos para activar nuestros ejércitos’ (citado en Ferruccio Pinotti, Hermanos de Italia, p. 48).
Y luego la Masonería miente porque quiere tomar el lugar de las religiones a nivel mundial. Por otra parte, si la Masonería dice que espera eliminar del mundo todos los “dogmas” y todas las “creencias supersticiosas”, esto sólo puede significar que se propone reemplazar las religiones con “la más grande, la más bella, la más noble, la más civilizada de todas las religiones!” (Ugo Lenzi, en Gran Logia Nacional de los Libres Albañiles de Italia, 1951, p. 51. Boletín de G \ O \ de Italia), que es precisamente la Masonería porque adogmática y sin creencias absurdas, falsas e insensatas (!!!). Y esto, por la lectura de los escritos de los masones, se ve muy claramente: ¡Sólo los ciegos no lo pueden ver!

Por el libro de Giacinto Butindaro: ‘La Masonería desenmascarada’ (p. 82-83)

Traducido por Enrico Maria Palumbo

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