Preguntas y Respuestas – DIOS (2°Parte)

6. ¿ Dios habla todavía como lo hacía antiguamente, por medio de visiones, sueños o haciendo oír su voz?

Si, Dios hoy todavía habla a los hombres como lo hacía antiguamente. Si no fuera así podríamos decir que sus caminos ya no son los de antes, y con esto Él habría cambiado; precisamente porque Él todavía hoy revela su voluntad en algunos casos sea en visión que en sueño, igual con una voz, podemos decir que sus caminos son los de un tiempo atrás y que Él no ha cambiado. A Él sea la gloria ahora y por siempre. Amen

Para confirmarte esto con las escrituras te recuerdo lo que dijo el profeta Joel refiriéndose a los últimos días, en los cuales estamos todavía. Él dijo: “Y después de esto, sucederá que Yo derramaré mi espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños y vuestros jóvenes verán visiones” (Joel 2:28), y también lo que dijo Eliú: “Sin embargo, en una o en dos maneras habla Dios; pero el hombre no entiende. Por sueño en visión nocturna, cuando el sueño cae sobre los hombres, cuando se adormecen sobre el lecho, entonces revela al oído de los hombres, y les señala su consejo, para quitar al hombre de su obra, y apartar al del varón la soberbia. Detendrá su alma del sepulcro, y su vida de que perezca a espada”. (Job 33:14-18).

En medio de la hermandad esparcida por todo el mundo hay muchísimos testimonios de visiones, sueños y revelaciones concedidas por Dios a creyentes y a personas que todavía no eran creyentes pero lo fueron después. No te dejes engañar por aquellos que dicen que Dios a dejado de hablar por medio de visiones, sueños y revelaciones. Sus palabras son engañadoras. 

 

7. ¿ Los terremotos, las inundaciones, los rayos que caen sobre alguna persona, grandes granizadas, y otros fenómenos naturales que causan desastres (y muchas veces victimas) son juicios de Dios?

SÍ, son juicios de Dios.

Por lo que concierne los terremotos la Biblia dice que por la ira de Dios tiembla la tierra     (Jeremías 10:10) de hechos siempre la Biblia dice que en los días de Uzías hubo un gran terremotos (Zacarías 14:5) que había sido preanunciado por Dios por medio del profeta Amós contra Israel por motivo de la maldad que imperaba entre el pueblo: “Oíd esto, los que explotáis a los menesterosos, y arruináis a los pobres de la tierra, diciendo: ¿ Cuándo pasará el mes, y venderemos el trigo, Y la semana, y abriremos los graneros del pan, y achicaremos la medida, y subiremos el precio, y falsearemos con engaño la balanza, para comprar los pobres por dinero, y los necesitados por un par de zapatos, y venderemos los desechos del trigo? El eterno lo juró por aquél que es la gloria de Jacobo: No me olvidaré jamás de todas sus obras. ¿ No se estremecerá la tierra por esto? ¿ No llorará todo habitante de ella? Subirá toda, como un río, y crecerá y mermará como el río de Egipto” (Amós 8:4-8). Recordemos también que antes la venida del Señor habrá un fuerte temblor que Dios mandará contra este mundo malvado, el terremoto más fuerte de toda la historia de la humanidad, según está escrito: “Luego el séptimo ángel vació su copa en el aire; y una gran voz salió del templo, desde el trono, diciendo: Hecho está. Y hubo relámpagos y voces y truenos; y hubo un gran terremoto, tan grande, que desde los hombres están sobre la tierra nunca hubo terremoto tan grande y tan fuerte. Y la gran ciudad fue dividida en tres partes, y las ciudades de las naciones cayeron; y Dios se acordó de Babilonia la grande para darle cáliz de vino del furor de su ira” (Apocalipsis 16:17-19). Por lo que concierne a las inundaciones recordemos que a los días de Noé Dios mandó sobre el mundo de los impíos de aquel entonces tanta agua que cubrió las más altas montañas; todos los seres humanos perecieron, menos Noé con siete más; también los animales perecieron todos, acepto los que estaban en la arca de Noé. Entonces como aquel diluvio fue un juicio de Dios contra los impíos de aquel tiempo, también hoy las inundaciones locales que causan daños y muchas veces victimas son también juicios de Dios. En Job está escrito que Dios “detiene las aguas, y todo se reseca; las deja ir, y azotan la tierra “ (Job 12:15) y también: “Él carga las nubes de humedad, lleva lejo las nubes que traen sus relámpagos, y ellas guiadas por él, van vagando en sus vueltas para ejecutar lo que él les manda sobre toda la faz de la tierra; y las manda o como flagelo, o como beneficio a su tierra, o como prueba de su bondad” (Job 37:11-13). Naturalmente, ya que las nubes van a vaciar el agua donde Dios quiere y en la medida por él establecida, también la sequía, el hecho que en determinado lugar no llueva es un juicio de Dios. Recordemos que en los días de Elías, Dios no hizo llover por tres años y medio para castigar Israel por su maldad.

Son juicios de Dios también los relámpagos que golpean las personas, según está escrito que Dios se llena las manos de relámpagos y “los avienta contra los adversarios” (Job 36:32).

También las granizadas de gran tamaño que a veces cae sobre los hombres es un juicio de Dios, de hecho nos recordamos que una de las plagas que Dios mandó contra los Egipcios fue exactamente el granizo según está escrito: “Así que mañana, como a esta hora, Yo haré caer un granizo tan fuerte, que nunca hubo parecido en Egipto, desde que fue fundado, hasta el día de hoy. Así que manda a resguardar tu ganado y todo lo que tienes en el campo. El granizo caerá sobre toda la gente y sobre todos los animales que se encuentren por el campo que no hayan sido resguardados y morirán” (Éxodo 9:18-19). Y hablando de granizo, algunos meses atrás en varios lugares de la tierra han caído grandes rocas de hielo asustando a muchas personas y muchos se preguntaron que era, llegando a pensar que era una broma. Nosotros sabemos, sin embargo que fue Dios a mandarlos. Es interesante por lo que estamos viendo, notar que entre las preguntas que Dios hizo a Job cuando lo regañó también hay esta: “¿ los has vistos los depósitos de granizo que tengo guardados para el tiempo de angustia, para el día de guerra y de la batalla?” (Job 38:22-23).

8. En un escrito tuyo basado en Hebreos 12:6  he leído que “ Dios corrige a sus hijos porque los ama”, ¿ me puedes definir ‘ corrección y flagelar ‘? ¡En muchas iglesias se argumenta que en estas correcciones también se contempla la enfermedad creyendo que Dios es el que manda el mal!!! Con la  finalidad de educar a sus hijos.

Cuando digo que Dios nos corrige y nos flagela porque nos ama quiero decir que Él nos pega también con la enfermedad cuando nosotros tercamente no le obedecemos. Que Dios corrige o castiga sus hijos con la enfermedad es un hecho confirmado por las escrituras del Nuevo Pacto. Por ejemplo muchos de los creyentes de Corintios por haberse acercados a la cena del Señor en manera indigna fueron tocados por Dios con la enfermedad; estas son las palabras de Pablo: “De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa. Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí. Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos mueren. Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados; mas siendo juzgados, somos castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo”   (1 Corintios 11:27-32). Como puedes ver muchos de los santos de aquella iglesia  fueron juzgados por el Señor con la enfermedad porque cuando comían la cena del Señor no discernían el cuerpo del Señor. Aquél juicio era una corrección que  Dios les daba para que ellos no fueran condenados con el mundo. ¿ Quizás no está escrito que “ha llegado el tiempo en el cual el juicio ha de empezar por la casa de Dios?“ (1 Pedro 4:17).

El hecho que Dios mande las enfermedades sobre los de su pueblo que se rehúsan de obedecerle también está confirmado por las escrituras del Antiguo Pacto. Aquí hay algunos pasajes Bíblicos que lo enseña de manera elocuente: Dios dijo a los Israelitas: “El Eterno dio al pueblo una ley y ordenanzas y los probó; y dijo: si oyeres atentamente la voz del Eterno tu Dios e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oídos a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy el Eterno tu sanador” (Éxodo 15:25-26).  Como puedes ver los israelitas no iban a tener ninguna enfermedad con la condición de tener que escuchar la voz de Dios, en caso contrario Dios habría mandado sobre ellos las enfermedades que había mandado sobre los egipcios, más bien, muchas más todavía: “Si no tendrás cuidado de poner en practica todas las palabras de esta ley, escritas en este libro, si no temes este nombre glorioso y tremendo del Eterno, de tu Dios, el Eterno golpeará con plagas extraordinarias a ti y tu progenie: plagas grandes y persistentes y enfermedades malignas y persistentes, y hará volver sobre ti todas las enfermedades de Egipto, frente las cuales tu temblabas, y se pegarán a ti. Y también las otras muchas enfermedades y plagas que no se mencionan en el libro de esta ley, el Eterno las hará venir sobre ti, hasta que estés  destruido” (Deuteronomio 28: 58-61).

¿ Entonces es Dios que manda las enfermedades a los creyentes? No siempre porque hay casos en los cuales el creyente es alcanzado por la enfermedad de parte de Satanás con el permiso de Dios para ser probado, como en el caso de Job, un hombre recto e integro que temía a Dios pero que fue, con el permiso de Dios, afectado por Satanás con una úlcera maligna (Job 2:7) de la cual Dios al final le sanó. Entonces es necesario discernir cuándo la enfermedad  es un juicio de Dios o si es una prueba. Tristemente en medio del pueblo de Dios en muchos casos falta el discernimiento y tantos juicios de Dios son tomados como pruebas, y muchas pruebas son tomadas como juicios de Dios. ¡Tantos Diotréfes   tantos  Alejandro el calderero tantos rebeldes entres rebeldes, que de la palabra de Dios se burlan y la pisotean a más no poder, vienen considerados unos Job, o sea  hombres justos y rectos, por lo cual los juicios de Dios sobre ellos son considerados ataques del Diablo!! ¡Al contrario hay casos de creyentes que temen a Dios que se estudian de tener una buena conciencia delante de Dios y delante de los hombres, y que probados por Dios con una enfermedad vienen considerados enemigos de Dios!!

¿Que hacer cuando Dios nos corrige con una enfermedad? Reconocer las desobediencias de las cuales no nos hemos querido arrepentir y dejarlas implorando el perdón del Dios de las misericordias. Ciertamente el Señor volverá su oído a nuestro grito sincero y nos restablecerá. ¿ Y cuando Dios nos prueba con una enfermedad? Orarle del continuo hasta que aleje de nosotros la enfermedad.

9. Muchas veces se dice que Dios odia el pecado pero no al pecador: ¿ es cierto esto?

No, no es cierto de hecho la Escritura no dice solo que Dios odia el pecado, según que el mismo Dios dice: “Yo, el Eterno, …odio la rapiña, fruto de iniquidad” (Isaías 61:8) y también: “Estas son las cosas que tienen que hacer: digan la verdad cada quién a su prójimo; hagan justicia en sus puertas, según verdad y por la paz; nadie planee en su corazón algún mal contra su prójimo, y no amen jurar falso; Porque todas estas cosas yo las odio, dice el Eterno” (Zacarías 8:16-17).

Y también dice que Dios odia el malvado, según está escrito que “pero al malo y al que ama la violencia, su alma los aborrece” (Salmo 11:5) que “el Eterno abominará al hombre sanguinario y engañador” (Salmo 5:6) y también “seis cosas odia el Eterno, y aun siete abomina su alma: los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos derramadoras de sangre inocente, el corazón que maquina pensamientos inicuos, los pies presurosos de correr al mal, el testigo falso que habla mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos” (Proverbios 6:16-19).

Tenemos que decir que también está escrito que mientras nosotros todavía éramos pecadores Dios nos ha amados: dice Pablo a los Efesios: “Pero Dios que es rico en misericordia, por su gran amor que nos amó, aún estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.” (Efesios 2:4-7), y a los santos de Roma: “Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5.7-8).

10. ¿ Alguna vez Dios se equivoca?

No, Dios nunca se equivoca o tiene errores. “Él es la roca, cuya obra es perfecta, porque todos sus caminos son rectitud. Dios de verdad, y sin ninguna iniquidad en Él es justo y recto” (Deuteronomio 32:4), dice la Escritura: entonces sea Dios reconocido justo en todo lo que ha dicho y hecho, que dice y hace, y que dirá y hará. Pobres de aquellos que discuten con Dios, que le atribuyen algo mal hecho y que le sugieren como hablar y actuar. ¡Llevaran la pena de su locura!

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