El juicio venidero

el-juicio-de-diosLa Biblia dice que “Al justo y al impío juzgará Dios; porque allí hay un tiempo para todo lo que se quiere y para todo lo que se hace” (Eclesiastés 3:17), y también: “Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala” (Eclesiastés 12:14).

Por lo tanto, tanto los justos como los impíos serán juzgados; pero hay una diferencia entre los dos juicios, porque el juicio de los justos no será un juicio de condenación precisamente porque son justos, es decir, porque han sido justificados por la fe y no hay ninguna condenación para ellos, como está escrito: “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús” (Romanos 8:1). Ciertamente ellos comparecerán ante el tribunal de Dios, pero no para ser condenados, sino para ser retribuitos de acuerdo a lo que han hecho mientras estaban en su cuerpo. Pablo habla de este tema a los Corintios cuando dice: “Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo” (2 Corintios 5:10) y a los Romanos cuando dice: “Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo. Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, y toda lengua confesará a Dios. De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí” (Romanos 14:10-12). Los justos sí tienen vida eterna, pero es justo que por todos sus actos sean juzgados y obtengan la recompensa que se merecen en base al esfuerzo que han hecho. Por lo tanto, para ellos, no se habrá un juicio de condenación porque Jesús dijo: “De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida” (Juan 5:24).

El juicio de condenación, en cambio, es previsto y predeterminado para los malvados, tanto para los que vivieron antes de la venida de Cristo como para los que vivieron después. Jesucristo habló acerca de este otro juicio cuando dijo: “Ay de ti, Corazín! Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en vosotras, tiempo ha que se hubieran arrepentido en cilicio y en ceniza. Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para Tiro y para Sidón, que para vosotras. Y tú, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta el Hades serás abatida; porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti, habría permanecido hasta el día de hoy. Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma, que para ti” (Mateo 11:21-24), y también cuando dijo: “La reina del Sur se levantará en el juicio con los hombres de esta generación, y los condenará; porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón,y he aquí más que Salomón en este lugar. Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán; porque a la predicación de Jonás se arrepintieron, y he aquí más que Jonás en este lugar” (Lucas 11:31-32).

Pablo también habló acerca de este juicio cuando dijo que en el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios, Dios pagará a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia, con ira y enojo (Véase Romanos 2:7-8).

Así como Juan que en una visión vio las cosas que sucederán en ese día. He aquí sus palabras: “Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego” (Apocalipsis 20:11-15).

Otra diferencia entre los dos juicios es el momento en los cuales se cumplirán, porque lo de los justos será al regreso de Cristo cuando los justos serán resucitados en la primera resurrección (Véase Lucas 14:14), mientras que lo de los malvados se cumplirá al final del milenio cuando todos los impíos resucitarán en la resurrección de juicio.

La gracia del Señor sea con los santos

Por el Maestro de la Palabra de Dios: Giacinto Butindaro

Traducido por Enrico Maria Palumbo

https://www.facebook.com/groups/JustoJuicio/

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