Pensamientos

pensieriPalabras que consuelan a los escogidos

La Sagrada Escritura dice que Dios “escarnecerá a los escarnecedores” (Proverbios 3:34), “frustra los pensamientos de los astutos, para que sus manos no hagan nada” (Job 5:12), y “prende a los sabios en la astucia de ellos, y frustra los designios de los perversos” (Job 5:13). ¡Cuánto consuelo y fuerza que dan estas palabras para aquellos que son despreciados por el amor de Cristo, y en contra de los cuales los impíos urden diseños perversos de todo tipo! Nuestro Dios es verdaderamente justo, y hace justicia a sus escogidos. A él sea la gloria en Cristo Jesús ahora y para siempre. Amén.

 

Para las hermanas

Hermanas en el Señor, siempre tengan ante sus ojos las palabras del apóstol Pablo, que son la Palabra de Dios, para atenerse a ellas: “Que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad. La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio. Porque Adán fue formado primero, después Eva; y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión. Pero se salvará engendrando hijos, si permaneciere en fe, amor y santificación, con modestia” (1 Timoteo 2:9-15).

 

¿Pero después de eso?

La sabiduría dice: “Sabroso es al hombre el pan de mentira; pero después su boca será llena de cascajo” (Proverbios 20:17). Estas palabras traen a la mente el hecho de que el pecado aparece al hombre como una cosa buena y tan hermosa y deseable, pero su paga es muerte (Romanos 6:23). ¿No está escrito que el fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal, que Dios había prohibido a Adán a comer “era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría” (Génesis 3:6)? ¿Pero qué sucedió cuando Adán y Eva lo comieron? Que ellos murieron, y vino el miedo y la vergüenza (Véase Génesis 3:7-8). Así que cuidemos de nosotros mismos, porque el pecado “promete” el placer, la ganancia, la gloria, la paz, la libertad, e incluso la impunidad; pero luego trae el dolor, la pérdida, la vergüenza, el miedo, la esclavitud y el castigo de Dios. Quien tiene oídos para oír, oiga

 

Dios cambió su corazón

Está escrito en los Salmos: “Después entró Israel en Egipto, y Jacob moró en la tierra de Cam. Y multiplicó su pueblo en gran manera, y lo hizo más fuerte que sus enemigos. Cambió el corazón de ellos para que aborreciesen a su pueblo, para que contra sus siervos pensasen mal” (Salmo 105:23-25​​). Si, por lo tanto, Dios cambió los corazones de los egipcios para que odiasen los Israelitas y pensasen mal contra ellos, esto significa que fue la voluntad de Dios que esas cosas sucediesen a los Israelitas, y luego que fue Dios que actuó de manera que los egipcios se comportasen de esa manera malvada hacia ellos. Y ¿por qué fue su voluntad que esas cosas sucediesen? Debido a que Él había dicho a Abraham mucho antes estas palabras: “Ten por cierto que tu descendencia morará en tierra ajena, y será esclava allí, y será oprimida cuatrocientos años” (Génesis 15:13), y esas palabras por lo tanto tenían que ser cumplidas, y Dios las envió a efecto. En verdad, Dios actúa como Él quiere con los habitantes de la tierra; y no hay quien pueda detener su mano, ni decirle: – ¿Qué estás haciendo? – A Dios sea la gloria ahora y para siempre. Amén

 

La diferencia entre refutar y calumniar

Para los que no lo saben todavía, pongo aquí los significados de ‘refutar’ y ‘calumniar’ como se encuentran en el diccionario on-line Oxforddictionaries:

REFUTAR – Rechazar la validez de una idea o afirmación de otra persona mediante razones y argumentos: cualquier teoría, por alto que sea su grado de contrastación y de corroboración, siempre puede ser refutada.http://www.oxforddictionaries.com/es/definicion/espanol/refutar

CALUMNIAR – Atribuir o imputar falsamente a una persona palabras, actos o intenciones, con el fin de causarle daño o de perjudicarle: la letrada pensaba que el acusado la había calumniado al difundir una nota de prensa en la que acusaba a su hermano de haber coordinado e impulsado la huelga de hambre de los presos. http://www.oxforddictionaries.com/es/definicion/espanol/calumniar

Traducido a la práctica: si uno demostra por la Escritura que ‘el rapto secreto’ es una falsa doctrina él está refutando: si en vez se inventa la acusación contra una persona que es un fornicador, o un homosexual, o un ladrón, o un calumniador, o un difamador, sin, por lo tanto, demostrar su acusación, está calumniando.
Los siervos de Dios refutan porque aman la verdad, en cambio, los servidores del diablo calumnian porque aman y practican la falsedad.
Quien tiene oídos para oír, oiga

 

Cada uno mire por sí mismo

Jesús dice: “Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres” (Mateo 5:13). La Escritura, por lo tanto, es clara: ¡Si la sal se desvaniece no sirve más para nada! Cada uno mire por sí mismo entonces. Quien tiene oídos para oír, oiga

 

Los siervos de Dios y los siervos de Satanás

Los siervos de Dios anuncian a los hombres el camino de la salvación, los siervos de Satanás en lugar les animan para permanecer en el camino de la perdición.

 

Otro Jesús

Muchos de los así llamados Cristianos se escandalizan y avergüenzan del Jesús del cual habla la Sagrada Escritura, y por esta razón se han hecho un Jesús “a su medida”, que es otro Jesús. Guárdense y apártense de ellos.

 

Dios está bien lejos de los impíos

Dios dice a través del profeta Jeremías acerca de los que se comportan con maldad e hipócritamente: “Me volvieron la cerviz, y no el rostro; y en el tiempo de su calamidad dicen: Levántate, y líbranos” (Jeremías 2:27) Entonces, a pesar de que han echado a su espalda las palabras de Dios, cuando luego las catástrofes caen sobre ellos a causa de su maldad, descaradamente se presentan delante de Dios y le piden ayuda. Pero Dios está bien lejos de los impíos.

 

Por su gracia

Por la gracia de Dios estamos en Cristo Jesús. A él sea la gloria por los siglos. Amén.

 

No entres por la vereda de los impíos

La sabiduría dice: “No entres por la vereda de los impíos, ni vayas por el camino de los malos. Déjala, no pases por ella; apártate de ella, pasa. Porque no duermen ellos si no han hecho mal, y pierden el sueño si no han hecho caer a alguno. Porque comen pan de maldad, y beben vino de robos” (Proverbios 4:14-17). Bienaventurados todos los que ponen en práctica estas palabras.

 

Una ramera desvergonzada

Esto es lo que Dios dice a la Iglesia que se prostituye con el mundo haciendo todo tipo de maldad para provocar la ira de Dios y moverle a celos: “!!Cuán inconstante es tu corazón, dice Jehová el Señor, habiendo hecho todas estas cosas, obras de una ramera desvergonzada” (Ezequiel 16:30).

 

Haciendo bien …

“Seguid lo bueno” (Romanos 12:9), dice la Escritura, “porque esta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos” (1 Pedro 2:15).

 

Palabras de aliento

“Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él” (2 Crónicas 16:9). Estas son las palabras que se dijeron por el vidente Hanani a Asa, rey de Judá. ¡Cómo son alentadoras para nosotros! De hecho, a través de ellas se nos anima a vivir honestamente y sinceramente para Dios. A Dios sea la gloria ahora y para siempre. Amén

 

El que cree en Jesús no será confundido

“Vino, pues, Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Y había en Capernaum un oficial del rey, cuyo hijo estaba enfermo. Este, cuando oyó que Jesús había llegado de Judea a Galilea, vino a él y le rogó que descendiese y sanase a su hijo, que estaba a punto de morir. Entonces Jesús le dijo: Si no viereis señales y prodigios, no creeréis. El oficial del rey le dijo: Señor, desciende antes que mi hijo muera. Jesús le dijo: Ve, tu hijo vive. Y el hombre creyó la palabra que Jesús le dijo, y se fue. Cuando ya él descendía, sus siervos salieron a recibirle, y le dieron nuevas, diciendo: Tu hijo vive. Entonces él les preguntó a qué hora había comenzado a estar mejor. Y le dijeron: Ayer a las siete le dejó la fiebre. El padre entonces entendió que aquella era la hora en que Jesús le había dicho: Tu hijo vive; y creyó él con toda su casa” (Juan 4:46-53).
Aquel hombre, entonces, creyó la palabra que Jesús había dicho, y no fue avergonzado. Del mismo modo, no serán avergonzados los que creen que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios que murió en la cruz por nuestros pecados y al tercer día resucitó de entre los muertos para nuestra justificación, porque está escrito: “Y el que creyere en él, no será avergonzado” (1 Pedro 2:6).

 

¡¡Ay del impío!

La sabiduría dice: “Considera el justo la casa del impío, cómo los impíos son trastornados por el mal” (Proverbios 21:12), y esto se debe a que “la maldición de Jehová está en la casa del impío” (Proverbios 3:33). Como, pues, dice el profeta: “!!Ay del impío! Mal le irá, porque según las obras de sus manos le será pagado” (Isaías 3:11) Quien tiene oídos para oír, oiga

 

Considerados como “fanáticos” y “sectarios”

Cuando la iglesia se olvida o rechaza la santidad y la justicia de Dios, comienza a alentar y justificar el pecado, más bien, “a hacer desaparecer” el pecado! ¿Y no es eso lo que está sucediendo en muchas iglesias, donde ya se permite y fomenta todo pecado, y los que odian el pecado y llaman al arrepentimiento de ello son considerados como “fanáticos” y “sectarios”, en otras palabras, un peligro y un problema para la Iglesia?

 

La elección de esa multitud fue antes decretada por Dios

Entre Jesús y Barrabás la multitud pidió a Poncio Pilato que fuese liberado Barrabás, un ladrón y asesino, y que en cambio Jesús, el Santo y Justo, fuese crucificado (Juan 18:38-40; Mateo 27:20-23). Pero al tercer día, Dios lo resucitó de entre los muertos. Como dijo, de hecho, el apóstol Pedro a los Judíos en Jerusalén: “El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su Hijo Jesús, a quien vosotros entregasteis y negasteis delante de Pilato, cuando éste había resuelto ponerle en libertad. Mas vosotros negasteis al Santo y al Justo, y pedisteis que se os diese un homicida, y matasteis al Autor de la vida, a quien Dios ha resucitado de los muertos, de lo cual nosotros somos testigos” (Hechos 3:13-15).
La multitud pidió a Pilato para que Jesús fuese crucificado – una solicitud que fue aceptada por el gobernador – para que se cumpliese lo que el profeta Isaías había dicho de Cristo: “Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados” (Isaías 53:5)
Esa solicitud, por lo tanto, que la multitud hizo con fuerza a Poncio Pilato, fue antes decretada por Dios. De ahí que los discípulos dijeron en una oración a Dios: “Porque verdaderamente se unieron en esta ciudad contra tu santo Hijo Jesús, a quien ungiste, Herodes y Poncio Pilato, con los gentiles y el pueblo de Israel, para hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera” (Hechos 4:27-28).

A Dios sea la gloria ahora y para siempre. Amen

Por el maestro de la Palabra de Dios: Giacinto Butindaro

Traducido por Enrico Maria Palumbo

https://www.facebook.com/groups/JustoJuicio/

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