Dios produce lo que quiere en el hombre, sin embargo, muchos se oponen a la soberanía de Dios

20100321125237-feliz-nacimiento“Los gentiles, oyendo esto, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor, y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna” (Hechos 13:48).

Este pasaje dice que Dios es el que obra la salvación y el hombre no es más que el destinatario de la obra de Dios.

Esto podría también dar molestia, pero las cosas son simplemente así como está escrito.

Pero Dios no sólo obra en el corazón del hombre para salvarlo, sino también obra en el corazón del hombre para endurecerlo, si no desea salvarlo, como está escrito:

“Pero a pesar de que había hecho tantas señales delante de ellos, no creían en él; para que se cumpliese la palabra del profeta Isaías, que dijo: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? ¿Y a quién se ha revelado el brazo del Señor? Por esto no podían creer, porque también dijo Isaías: Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón; para que no vean con los ojos, y entiendan con el corazón, y se conviertan, y yo los sane” (Juan 12:37-40).

Miren, pues, que toda la gloria va a Dios, si hemos sido salvados, lo somos por la voluntad de Dios, exclusivamente por Su voluntad, y que no hemos podido hacer nada para MERECER y de alguna manera recibir la salvación.

De hecho, estábamos muertos en delitos y pecados, no sabíamos cómo encontrar a Dios, no buscábamos de Él: “Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. Sepulcro abierto es su garganta; con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo de sus labios; su boca está llena de maldición y de amargura. Sus pies se apresuran para derramar sangre; quebranto y desventura hay en sus caminos; y no conocieron camino de paz. No hay temor de Dios delante de sus ojos” (Romanos 3:10-18).

Estimados en el Señor, tenemos que aprender a dar continuamente gracias a Dios que ha tenido misericordia de nosotros y por Su voluntad nos ha REGENERADO, porque estábamos espiritualmente muertos, incapaces de agradar a Dios y de buscarlo, y Él, en Su misericordia nos ha buscado y salvado.

A Dios sea toda la gloria, la honra y la alabanza por los siglos de los siglos. ¡Amén!

Por el hermano en Cristo: Giuseppe Piredda

Traducido por Enrico Maria Palumbo

https://www.facebook.com/groups/JustoJuicio/

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s