¡John F. MacArthur y todos los cesacionistas yerran grandemente!

untitleddfsJohn F. MacArthur y todos los hermanos en Cristo Jesús que forman parte de las Iglesias Bautistas, Reformadas, Presbiterianas, Iglesias de los Hermanos, Iglesias valdenses y otras, se equivocan grandemente en creer y enseñar que el hablar en lenguas, la profecía, algunos ministerios (apóstol y profeta), los milagros, las sanidades divinas en el nombre de Jesús y todas las demás manifestaciones del Espíritu Santo en la Iglesia, han cesado a la muerte de los doce apóstoles. Ellos creen y enseñan que la fecha de terminación se llevaría a cabo más o menos al final del siglo I d.C, cuando murió el apóstol Juan, como se cree comúnmente que murió en ese período.

En el sitio http://www.zam.it/ John F. MacArthur es presentado de esta manera:

“Conocido por su enfoque completo y franco en la enseñanza de la Palabra de Dios, la Biblia, John MacArthur es un pastor evangélico de quinta generación, autor y predicador de renombre internacional. Desde 1969 trabaja como maestro y pastor de la Iglesia Grace Community en Sun Valley, California. Las predicaciones de John alcanzan la mayor parte del mundo a través de su obra multimedia Grace To You, con oficinas en Australia, Canadá, Europa, India, Nueva Zelanda, Singapur y Sudáfrica. Grace To You no sólo produce programas de radio para más de 2000 radio (en Inglés y Español), sino distribuye libros, software, cintas y CD con estudios y sermones de John MacArthur. En 36 años, Grace To You ha distribuido más de 13 millones de discos y cintas de audio. John es presidente del Master’s College y del Master’s Seminary. Ha escrito cientos de libros y manuales de estudio bíblico, muy útiles y prácticos para la vida cotidiana.”

Además, MacArthur escribió el libro “Los carismáticos: una perspectiva doctrinal” (1), publicado por Ediciones de la Biblia Centre, bien conocido en los círculos evangélicos cesacionistas.

En este libro MacArthur expone las ya conocidas objeciones en contra del bautismo con el Espíritu Santo y la consiguiente manifestación de las lenguas y en contra de otros dones espirituales.

Por supuesto, en sus objeciones contra las lenguas, no podía faltar la que han cesado.

Ahora, leemos de la misma mano de MacArthur lo que dice, entre otras cosas, para afirmar que las lenguas y la profecía han cesado (2):

“[…]6. La historia dice que las lenguas cesaron. En 1 Corintios 13:8 el verbo pauo nos dice que las lenguas debían cesar, significando que nunca habrían empezado de nuevo y los últimos libros del Nuevo Testamento nunca les mencionan. Cleon Rogers, un estudiante misionero, escribió: “Es significativo que en ningún escrito de los Padres post- apostólicos hay lo más mínimo de referencia, la menor alusión acerca del don de lenguas” (Cleon L. Rogers, Jr. “El don de lenguas en la Iglesia Post-Apostólica”).. […]

“En los primeros cuatro-quinientos años de la iglesia, los únicos que hablaron en “lenguas” de los cuales sabemos fueron los seguidores de Montano, declarado hereje (véase el capítulo 3), y su discípulo Tertuliano” (John MacArthur, “Los Carismáticos: perspectiva doctrinal del movimiento carismático”, publicado por el Centro Bíblico, 1987, p. 197).”

Ahora bien, aunque entre los santos hayan muchos “crédulos”, sin embargo, también hay algunos “creyentes” sencillos que están estudiando para estar seguros de las cosas oídas y leídas, para ver si las cosas son exactamente como dijo MacArthur. Él, habiendo llamado en apoyo de sus razones “la historia de la Iglesia y los escritos de los padres antiguos”, ha sido un deber, para estos creyentes sencillos pero cuidadosos, ir a leer los escritos de los padres de la Iglesia para encontrar confirmación a la afirmación de MacArthur y, para sorpresa de estos hermanos diligentes, ha emergido claramente que MacArthur ha mentido descaradamente. Si MacArthur haya escrito cosas falsas por ignorancia, o las haya escrito con deshonestidad con el objetivo de engañar a muchos hermanos en Cristo que confían en él, esto no son capaz de definirlo, Dios sabe, sin embargo, tal mentira no puede ser ignorada y pasada en silencio. Por el amor de la verdad es necesario publicar los resultados de las investigaciones históricas realizadas por nuestros queridos hermanos diligentes, que demuestran claramente que lo que escribió MacArthur es absolutamente falso, y que no se puede tomar la historia de la Iglesia para confirmar su tesis que nosotros pentecostales creemos ser también anti-bíblica; de hecho, incluso los escritos de los padres post-Apostólicos confirman que los dones del Espíritu Santo se distribuyeron por Dios y operaban también en los siglos después de la muerte de los doce apóstoles.

Vamos a abrir los sellos de los escritos históricos, para que también ustedes lean la verdad demostrada por la historia de la Iglesia, para que se den cuenta que ustedes que son cesacionistas han sido enseñados y guiados mal acerca de estas doctrinas y las promesas de Dios.

Ireneo (115-150 – 202), obispo de Lyon, que luchó contra los herejes, y que es considerado uno de los llamados padres post-apostólicos (http://www.catholicapologetics.org/ap040600.htm), en su obra apologética: “Contra las Herejías”, escrita en 180 dC, escribió lo siguiente:

“Así, también, aquellos que son verdaderamente sus discípulos, recibiendo gracia por Él, hacen en su Nombre [milagros], a fin de promover el bienestar de los demás hombres, según el don que cada uno ha recibido por Él. Porque algunos cazan ciertamente y verdaderamente demonios, así que con frecuencia los que han sido purificados de esta manera de los malos espíritus creen [en Cristo] y se unen a la Iglesia. Otros tienen conocimiento previo de lo que vendrá: ellos ven visiones, y emiten declaraciones proféticas. Otros todavía sanan a los enfermos por la imposición de las manos, y ellos son sanados. Además, sí, como he dicho, hasta los muertos han sido resucitados y han permanecido entre nosotros durante muchos años. ¿Y qué más digo? No se puede nombrar el número de los dones que la Iglesia en todo el mundo ha recibido de Dios en el nombre de Jesucristo” (3) (Contra las Herejías, Libro II, cap. 32.4)

y otra vez:

“Del mismo modo, escuchamos muchos hermanos en la Iglesia que poseen dones proféticos y que, por el Espíritu hablan todo tipo de lenguas y manifiestan [o sacan a la luz] para provecho las cosas ocultas de los hombres y declaran los misterios de Dios…” (4) (Contra las Herejías, libro V, cap. 6.1).
http://www.newadvent.org/fathers/0103.htm

Queridos hermanos antipentecostales, a la luz de lo que acabamos de leer, ya que Ireneo testimonió que alrededor de un siglo después de la muerte del apóstol Juan, en la Iglesia se manifestaban todavía poderosos dones del Espíritu Santo (lenguas, sanaciones, revelaciones divinas , profecías), se debe considerar con certeza que los poderosos dones del Espíritu Santo no cesaron absolutamente después de la muerte del apóstol Juan, entonces, inevitablemente, llegamos a la conclusión natural y obligada de que los maestros en los cuales ustedes están confiando como sus guías espirituales, les están mintiendo, no les están enseñando la verdad acerca de los dones espirituales y los ministerios.

Tengan en cuenta que Ireneo en sus declaraciones ha utilizado el tiempo presente, y esto significa que en el momento en el que estaba escribiendo, los dones del Espíritu Santo estaban continuando a manifestarse de la misma manera en la que se manifestaban en el tiempo de los doce apóstoles.

A ustedes cesacionistas, que creen que los dones espirituales han cesado y que las lenguas han cesado, les informo que han sido en gran medida engañados, ya que les están ocultando la verdad de la Palabra de Dios con respecto a estas manifestaciones espirituales, y para ocultar la verdad sus maestros no han vacilado en mentir y citar algo histórico, que como hemos demostrado es falso.

Me pregunto, ¿por qué cuando los católicos romanos manipulan los libros de historia de la Iglesia y de los padres post-apostólicos, se arrojan en contra de ellos y con razón gritan escándalo y condenan este tipo de comportamiento, mientras que cuando sus “maestros” hacen las mismas cosas se callan y no dicen nada? ¿No es tal vez una conducta doble la que ustedes están teniendo? Claro, lo es, porque de la misma manera en la que han citado falsamente la historia de la Iglesia los católicos, para defender y confirmar sus herejías y mentiras, así también lo han heco sus maestros, ambos son culpables.

Los poderosos dones espirituales de Dios, además de ser testimoniados por los creyentes post-apostólicos, se confirman también en gran parte de las Sagradas Escrituras, y para demostrar esto, les dejo por debajo una página web en la que he enumerado varios estudios bíblicos que explican los pasos de las Escrituras que hablan de estos asuntos: https://justojuicio.wordpress.com/category/las-lenguas/, https://justojuicio.wordpress.com/2013/11/22/los-dones-del-espiritu-santo/, https://justojuicio.wordpress.com/2014/07/15/los-suenos-las-visiones-y-las-revelaciones/ y https://justojuicio.wordpress.com/2014/06/04/sanidades-milagros-y-senales-y-prodigios/

Hermanos cesacionistas, en el nombre del Señor Jesucristo, que murió para limpiarles de sus pecados y para darles una esperanza y un futuro feliz, lleno de paz y alegría, les ruego que no permitan descansar sus miembros y su corazón, sino que busquen en la oración y el estudio de las Escrituras si los dones espirituales de Dios son todavía para los creyentes de hoy o no. Si ustedes serán sinceros en su búsqueda y lo harán libre de todo prejuicio, recibirán la respuesta directamente de Dios. Yo, esta búsqueda la hice hace mucho tiempo antes de ustedes, porque el Señor me salvó en medio de una comunidad evangélica antipentecostal, y entonces el Señor me hizo entender que los dones poderosos del Espíritu Santo son todavía para hoy, que desde el día de Pentecostés comenzó la dispensación de ellos y no cesará hasta el momento en que el Señor regresará del cielo, porque sólo entonces estos dones ya no serán necesarios, porque sólo entonces llegará la perfección del conocimiento.

Hermanos, miren que nadie les engañe con palabras vanas, sean sabios, no caminen como los necios, no haciendo caso de las correcciones y exhortaciones para pedir a Dios que les dé la confirmación de la verdad escrita en la Palabra de Dios, porque al hacerlo contristan al Espíritu Santo y menosprecian las promesas de Dios que están preparadas para el bien de sus hijos, y no para su mal. No dejen que se les tire humo en los ojos, cuando sus maestros no pudiendo demostrar sus falsedades biblícamente, les dicen que los pentecostales tienen su opinión y ustedes las suyas, porque su trabajo es conocer la verdad de todas las doctrinas y todas las promesas que Dios hizo a su pueblo.

Giuseppe Piredda, salvado por gracia mediante la fe en Cristo Jesús

Traducido por Enrico Maria Palumbo

https://www.facebook.com/groups/JustoJuicio/

(1) El libro “Los Carismáticos – Una perspectiva doctrinal” de John F. Macarthur

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(2) Citas del libro de Macarthur “Los Carismáticos” carismatici-citazione

(3) Citas de Ireneo (Contra las Herejías, Libro II, cap. 32.4)ireneo-libro2

(4) Citas de Ireneo (Contra las Herejías, libro V, cap. 6.1)ireneo-libro5

Acerca de los dos testigos que han de venir (porque los rechazarán también muchos que se llaman Cristianos)

Los dos testigos Apocalipsis

En Apocalipsis acerca de los dos testigos de Dios que deben venir antes del regreso glorioso de Cristo desde el cielo, está escrito: “Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días, vestidos de cilicio. Estos testigos son los dos olivos, y los dos candeleros que están en pie delante del Dios de la tierra. Si alguno quiere dañarlos, sale fuego de la boca de ellos, y devora a sus enemigos; y si alguno quiere hacerles daño, debe morir él de la misma manera. Estos tienen poder para cerrar el cielo, a fin de que no llueva en los días de su profecía; y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y para herir la tierra con toda plaga, cuantas veces quieran. Cuando hayan acabado su testimonio, la bestia que sube del abismo hará guerra contra ellos, y los vencerá y los matará. Y sus cadáveres estarán en la plaza de la grande ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también nuestro Señor fue crucificado. Y los de los pueblos, tribus, lenguas y naciones verán sus cadáveres por tres días y medio, y no permitirán que sean sepultados. Y los moradores de la tierra se regocijarán sobre ellos y se alegrarán, y se enviarán regalos unos a otros; porque estos dos profetas habían atormentado a los moradores de la tierra” (Apocalipsis 11:3-10).

Ahora, teniendo en cuenta que cuando aparecerán los dos testigos de Dios, la Iglesia todavía estará en la tierra y en medio de la Iglesia universal muchos enseñan que los dones espirituales cesaron con la muerte de los apóstoles y que Dios no castiga a nadie, ¿cómo reaccionarán los que creen y sostienen estas falsas doctrinas? En otras palabras, mientras que estos dos profetas de Dios profetizarán – siendo profetas, de hecho, tienen el don de profecía – y tendrán revelaciones de Dios – por supuesto, siendo profetas también tienen los dones de revelación (los dones de revelación son el don de la palabra de sabiduría, el don de la palabra de ciencia y el discernimiento de espíritus) – y harán señales y prodigios – entonces tienen también el don de fe y de hacer milagros – porque golpearán por orden de Dios a la tierra con diversas plagas, y no sólo, debido a que sus enemigos serán asesinados por un fuego que viene de su boca; ¿cómo reaccionarán los que dicen que los dones espirituales eran sólo para la época apostólica y que Dios, siendo sólo amor, no castiga y no mata a nadie? Seguro que ellos se negarán a aceptar estos dos hombres como testigos de Dios, y por lo tanto no aceptarán su testimonio. No aceptarán, por tanto, a reconocerlos como dos profetas enviados por Dios para cumplir con esta misión en particular. Algunos dirán: “Pero ¿cómo podrán negar lo que es tan obvio?” Lo harán también porque muchos de ellos se refieren a estos dos testigos de una manera alegórica por lo cual no enseñan que serán dos personas de carne y huesos, sino de lo contrario son dos testigos simbólicos!! Así sucederá que también muchos que se llaman Cristianos se pondrán en contra de estos dos profetas y los ofenderán. Pero reflexionen: ‘Si hoy ofenden e insultan a nosotros que nos limitamos a decir que Dios todavía distribuye los dones espirituales como lo hizo en los días de los apóstoles, y que Dios todavía castiga a los hombres y mata, ¿no piensan que harán lo mismo en contra de estos dos siervos de Dios que por Dios profetizarán y golpearán a los hombres con tremendas plagas?’ Así que cuando la bestia que sube del abismo les hará guerra y los vencerá y los matará, estos así llamados Cristianos estarán entre los que se regocijarán sobre ellos y se alegrarán, y se enviarán regalos unos a otros, porque estos dos profetas estaban atormentandos a los moradores de la tierra. Parecerá increíble para algunos, pero ocurrirá precisamente esto. Además, no hay que olvidar que en la antigüedad los profetas de Dios fueron rechazados, vilipendiados y perseguidos precisamente por los que formaban parte de la gente que Dios de antemano conoció. ¿Recuerdan el profeta Elías, por ejemplo? ¿Y qué decir de Jeremías, Isaías y los otros profetas? ¿No fueron vilipendiados y perseguidos por los que tenían que reconocer en ellos los hombres enviados por Dios para pronunciar las palabras de Dios? Estoy convencido, por lo tanto, de que muchos que se llaman Cristianos dirán de estos dos profetas que son del diablo y no de Dios, y que por lo tanto son falsos profetas que buscan el mal de la Iglesia. Citarán como de costumbre estos pasajes de la Escritura: “Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos” (Mateo 24:11), “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad” (Mateo 7:21-23).

Pero permítanme decir algo más, que considero muy importante.

¿Saben quiénes son los que en medio de la Iglesia universal empujan a los Cristianos para que rechazen lo sobrenatural que viene de Dios? Los muchos y muchos masones ‘evangélicos’, de hecho, la esencia misma de la Masonería – al menos, por ejemplo, de la italiana – es el naturalismo. Esto explica el culto a la razón humana, y por lo tanto su aversión a lo sobrenatural mencionado por la Palabra de Dios. Podemos decir con seguridad que la Masonería sirve y se encuentra en defensa de la religión natural, que ahoga y destruye todas las formas de sobrenatural. Así que uno de sus objetivos es eliminar lo sobrenatural del Cristianismo, y debemos decir que lo ha logrado ya en muchas iglesias. Ahora, de hecho, el Cristianismo de muchos evangélicos es algo que se parece cada vez más al deísmo (filosofía racionalista de la religión que se desarrolló en los siglos XVII y XVIII por primera vez en Gran Bretaña y luego en Francia y Alemania, que reconoce la existencia de una entidad oficial Suprema llamada Dios del universo, pero niega cualquier tipo de revelación y milagro) que impregna la Masonería, como dicen que con la muerte del apóstol Juan, o el cumplimiento del canon de la Biblia, y luego en el final del primer siglo después de Cristo, han cesado en la Iglesia las siguientes manifestaciones: lenguas, profecías, predicciones de eventos futuros, visiones y sueños, y sanidades y milagros. Y entonces los Cristianos – según ellos – no pueden más hablar en lenguas, profetizar, predecir eventos futuros, tener visiones y sueños, y sanar y hacer milagros como lo hicieron en la Iglesia primitiva en el libro de los Hechos.

¿Y saben quiénes son los que en medio de la Iglesia universal empujan para que los Cristianos rechacen la idea de un Dios vengativo que castiga a los hombres? Siempre ellos, los muchos y muchos masones que pretenden ser “Cristianos”, de hecho, de acuerdo con la Masonería deberíamos rechazar cualquier idea de un Dios vengativo, o al menos cualquier cosa que pueda hacer que se vea vengativo y malvado o cruel o injusto. Escuchemos lo que dijo el Mason de grado superior 33 Albert Pike: “No deberíamos creer en lo que la razón niega con vehemencia, en lo que la justicia rechaza, en lo que es absurdo o contradictorio, en conflicto con la experiencia y la ciencia, en lo que degrada el símbolo de la Divinidad, haciéndola aparecer vengativa, malvada, cruel o injusta” (Albert Pike, Moral y Dogma, Edition italiana, Vol 1, p 59..): y otra vez: ”Yo pongo mi confianza en Dios”es la protesta de la Masonería en contra de la creencia en un Dios cruel, enojado, vengativo, y que es de temer y venerado por sus criaturas” (Albert Pike, moral y Dogma, p 196-12 °Gran Maestro Arquitecto – http://www.sacred-texts.com/mas/md/md13.htm). Y en un sitio masónico del Sudáfrica se lee: “Antes de convertirme en un masón, el interesado deberá indicar que cree en un Ser Supremo. El Ser Supremo adopta muchas formas en las diversas religiones. Dentro de nuestro volumen de la Ley Sagrada, podemos ver que la Deidad es transformada de un Dios vengativo personal del Antiguo Testamento a un Dios universal de amor en el Nuevo Testamento” (http://www.exsequi.org.za/principalsoffreemasonry.asp). Sí, porque la idea de Dios que el pueblo tenía en el Antiguo Testamento tenía que ser corregida, algo que tenían que hacer los sacerdotes, pero no lo hicieron. He ahí lo que dijo el ministro del diablo Albert Pike, el Sumo Pontífice de la Masonería Universal: “La divinidad de los primeros Judíos [….] estaba enojado, celoso, vengativo, […] ordenó la ejecución de los actos más impresionantes y escandalosos de crueldad y barbarie [….]. Tal era el concepto popular de la Deidad, tanto porque los sacerdotes no tenían nada mejor o tomaron poco de cuidado para corregirlo, como porque la imaginación popular no fue capaz de pensar cualquier concepción superior del Todopoderoso” (Albert Pike, Moral y Dogma, Italian Edition, Vol. 2, p. 149,150). De esta concepción de Dios que tiene la Masonería viene la severa advertencia dada a los masones para apartarse de los que ven la mano de Dios en los grandes desastres (Véase Albert Pike, Moral y Dogma, italian Edition, Vol 3, p 231…- 29° Caballero de San Andrés). ¿Y no es esto lo que se está diciendo, tal vez con palabras un poco diferentes, también en muchas iglesias evangélicas? Escuchen, por ejemplo, lo que dijo Francesco Toppi, ex presidente de las Asembleas de Dios en Italia, sobre Dios: “La idea de un Dios vengativo, preparado para juzgar y condenar, es puramente humana y es el legado de una concepción supersticiosa y pagana. Revela la ignorancia absoluta de los que no conocen a su Creador y Salvador” (Francesco Toppi, A pregunta contestada, Vol. 2, Roma 1993, p. 186). Y Salvatore Cusumano, otro pastor de las Asembleas de Dios en Italia, confirma esta opinión Toppiana – pero más que Toppiana, diría masónica – sobre Dios, declarando en un artículo titulado ‘Terremotos’: “El incrédulo atribuye la responsabilidad al orden, o al desorden, natural . El que duda sostiene que si hubiera un Dios, no sería bueno, sino el responsable de tal devastación terrible. Los creyentes, de lo contrario, no creen que Dios causaría daño, más bien la naturaleza sigue su curso determinado por la corrupción introducida por el pecado del primer hombre. Algunos de ellos, sin embargo, creen que los desastres naturales son los medios utilizados por Dios para castigar la maldad humana (….) No podemos compartir la posición de quienes atribuyen a Dios la responsabilidad por los desastres, así como no creemos que sea bíblica la posición de los que señalan en cada desastre natural un juicio divino, sin excluir que Dios pueda usar la naturaleza para llamar la atención de los hombres acerca de las verdades eternas. Los discípulos de todos los tiempos como los de la época de Jesús quieren preservar el honor de Dios, no atribuyendoLe ninguna responsabilidad, y esta es la verdad, pero para lograr esto no es cierto que sea necesario descargar cualquier responsabilidad en este pobre y ya maltratada humanidad. (…) ¿Por qué Dios debería golpear? Sería una venganza típicamente humana. Cuán lejos estamos de la idea de la justicia bíblica de Dios. (…)” (‘Los terremotos en El Ciruelo Ardente, Verano 2011, p. 1).

¿No les parece que estas palabras se parecen a las palabras masónicas antes mencionadas, porque en última instancia, dicen lo mismo acerca de Dios, es decir que Él no es un Dios vengativo, sino sólo un Dios de misericordia y amor? Me parece obvio. Y por lo tanto es innegable que el concepto masónico de Dios ha penetrado en las Iglesias Evangélicas. Si se tiene en cuenta entonces que el Dios de los masones no es el Dios de la Biblia, hay que asustarse. Este concepto masónico de Dios es falso, porque nuestro Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, es también un Dios de venganza: en otras palabras, Él es también un vengador. Esto es lo que la Escritura atestigua claramente.

Poniendo estas cosas juntas, por lo tanto, se entiende por qué el diablo a través de la masonería está tratando de impulsar más Cristianos posibles para que acepten esta filosofía, así que cuando se manifestarán los dos testigos de Dios, estos Cristianos se pongan en contra de estos dos profetas rechazandolos. No es la única razón, por supuesto, pero esto tiene que hacer reflexionar seriamente a la Iglesia de Dios acerca de la obra de la masonería en el medio de la Iglesia. Miren hermanos, porque tanto los masones ‘con delantal’ (que han hecho la iniciacíon según el ritual masónico n.d.t) como los ‘sin delantal’ (que no han hecho la iniciación masónica n.d.t) que se encuentran en gran número dentro de las Iglesias Evangélicas, son los engañadores, que usando la astucia del diablo quieren que ustedes rechacen la realidad de los dones espirituales y el concepto bíblico de un Dios vengativo que castiga a los hombres.

Por tanto, nadie les engañe con palabras vanas, y opónganse a los que enseñan o apoyan las dos falsas doctrinas antes mencionadas, tapandoles la boca.

Quien tiene oídos para oír, oiga

Por el maestro de la Palabra de Dios: Giacinto Butindaro

Traducido por Enrico Maria Palumbo

https://www.facebook.com/groups/JustoJuicio/

Demonología: Preguntas y Respuestas

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¿Un creyente puede ser poseído por demonios?

Un creyente no puede ser poseído por los demonios, a condición de que viva sumiso a Dios y resista al diablo. Santiago dice: “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y HUIRA DE VOSOTROS” (Santiago 4:7). Así que no importa lo mucho que puedan ser fuertes los ataques del diablo contra un creyente, porque si vive humildemente guardando los mandamientos de Dios y resiste al diablo, sin duda no será capaz de entrar en él. Isaías dice: “porque vendrá el enemigo como río, mas el Espíritu de Jehová levantará bandera contra él” (Isaías 59:19).

Sin embargo, si el creyente comienza a practicar artes mágicas, por ejemplo, o a asistir a sesiones de espiritismo entonces, ciertamente, él hará lugar al diablo que hará entrar en él los espíritus malos. Por supuesto, no es sólo a través de la magia que se abren puertas a los espíritus malos, se podría abrirles puertas también sin darse a la magia. Que esto podría suceder lo confirman las palabras de Jesús: “Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla. Entonces dice: Volveré a mi casa de donde salí; y cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada. Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrados, moran allí; y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero. Así también acontecerá a esta mala generación” (Mateo 12:43-45). Y no sólo eso, sino también por el ejemplo de Judas Iscariote que a pesar de haber creído un día en el Señor terminó haciendo lugar al diablo en su cuerpo, como está escrito: “Y ENTRÓ SATANÁS EN JUDAS, por sobrenombre Iscariote, el cual era uno del número de los doce” (Lucas 22:3), y también: “Y después del bocado, SATANÁS ENTRÓ EN ÉL. Entonces Jesús le dijo: Lo que vas a hacer, hazlo más pronto” (Juan 13:27).

 

¿Los demonios o espíritus malignos pueden ser echados fuera del cuerpo de una persona? En caso afirmativo, ¿de qué manera?

Sí, los demonios o espíritus malignos pueden ser echados fuera del cuerpo del poseído. Esto sólo se puede hacer mediante la invocación del nombre del Señor Jesucristo en contra de los malos espíritus o más bien ordenando a los demonios en el nombre de Jesucristo para que salgan de la persona poseída. En el libro de los Hechos hay la liberación de una mujer poseída por un espíritu maligno que fue expulsado por medio del apóstol Pablo, esto es lo que leemos: “Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando. Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación. Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora” (Hechos 16:16-18). Lo que hizo Pablo no es más que una de las señales que Jesús dijo que acompañarán a los que creen, como está escrito: “Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios;….. ” (Marcos 16:17).

Hay malos espíritus que salen sólo con oración y ayuno como los espíritus mudos y sordos (Véase Marcos 9:29).

 

¿Los demonios pueden hacer daño a nosotros hijos de Dios?

No, los demonios no pueden tocárnos en ninguna forma. Ciertamente nos atacan, no hay duda acerca de esto, y lo hacen de diferentes maneras. Hay creyentes que antes de su conversión fueron magos y por lo tanto tenían espíritus malignos en el cuerpo, y que han dicho muy claramente que cada vez que intentaron hacer daño a los creyentes sus intentos fueron inútiles, porque de una manera u otra estaban protegidos. Hay quien los vio rodeados de ángeles con espadas desenvainadas y no pudo acercarse mucho. ¿No es cierto que el mismo Satanás tuvo que reconocer que Job había sido rodeado por Dios con un refugio? Escuchen de hecho lo que dijo a Dios: “¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene?” (Job 1:10) Y, de hecho, Satanás pudo afligir a Job sólo con el permiso de Dios, de acuerdo a lo que dijo la primera vez: “He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él” (Job 1:12), y luego, “He aquí, él está en tu mano; mas guarda su vida” (Job 2:6). Esto nos enseña claramente que siendo hijos de Dios estamos protegidos por Dios y que sólo si Dios lo quiere para sus propósitos específicos puede permitir que el diablo nos haga daño.

El salmista dice: “Jehová es tu guardador; Jehová es tu sombra a tu mano derecha. El sol no te fatigará de día, ni la luna de noche. Jehová te guardará de todo mal; El guardará tu alma. Jehová guardará tu salida y tu entrada desde ahora y para siempre” (Salmos 121:5:8), y siempre el salmista dice que “el ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende” (Salmos 34:7). Y hay también aquellas otras palabras del salmista que dijo: “El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en quien confiaré. El te librará del lazo del cazador, de la peste destructora. Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro; escudo y adarga es su verdad. No temerás el terror nocturno, ni saeta que vuele de día, ni pestilencia que ande en oscuridad, ni mortandad que en medio del día destruya. Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra; mas a ti no llegará. Ciertamente con tus ojos mirarás y verás la recompensa de los impíos. Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza, al Altísimo por tu habitación, no te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada. Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos. En las manos te llevarán, para que tu pie no tropiece en piedra. Sobre el león y el áspid pisarás; hollarás al cachorro del león y al dragón. Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre. Me invocará, y yo le responderé; con él estaré yo en la angustia; lo libraré y le glorificaré. Lo saciaré de larga vida, y le mostraré mi salvación” (Salmo 91:1-16).

Por lo tanto, tenemos que caminar tranquilamente, el diablo con todas sus tropas no podrá de ninguna manera hacérnos daño. Cuando él vendrá como río, el Espíritu de Dios levantará bandera contra él (Véase Isaías 59:19). Y como dijo Jesús: “nada os dañará” (Lucas 10:19). Amén.

 

¿El diablo puede detener a Dios para responder a una nuestra oración?

No, el diablo no puede impedir en ningún caso a Dios para responder a la oración de un hombre. Puede INTENTAR para detenerla, pero en vano, ya que no tiene un poder mayor del que tiene Dios, sino un poder mucho menor.

En las Escrituras hay un ejemplo que lo confirma y es el ejemplo de Daniel. Aquí está lo que leemos en el libro de Daniel: “En el año tercero de Ciro rey de Persia fue revelada palabra a Daniel, llamado Beltsasar; y la palabra era verdadera, y el conflicto grande; pero él comprendió la palabra, y tuvo inteligencia en la visión. En aquellos días yo Daniel estuve afligido por espacio de tres semanas. No comí manjar delicado, ni entró en mi boca carne ni vino, ni me ungí con ungüento, hasta que se cumplieron las tres semanas. Y el día veinticuatro del mes primero estaba yo a la orilla del gran río Hidekel. Y alcé mis ojos y miré, y he aquí un varón vestido de lino, y ceñidos sus lomos de oro de Ufaz. Su cuerpo era como de berilo, y su rostro parecía un relámpago, y sus ojos como antorchas de fuego, y sus brazos y sus pies como de color de bronce bruñido, y el sonido de sus palabras como el estruendo de una multitud. Y sólo yo, Daniel, vi aquella visión, y no la vieron los hombres que estaban conmigo, sino que se apoderó de ellos un gran temor, y huyeron y se escondieron. Quedé, pues, yo solo, y vi esta gran visión, y no quedó fuerza en mí, antes mi fuerza se cambió en desfallecimiento, y no tuve vigor alguno. Pero oí el sonido de sus palabras; y al oír el sonido de sus palabras, caí sobre mi rostro en un profundo sueño, con mi rostro en tierra. Y he aquí una mano me tocó, e hizo que me pusiese sobre mis rodillas y sobre las palmas de mis manos. Y me dijo: Daniel, varón muy amado, está atento a las palabras que te hablaré, y ponte en pie; porque a ti he sido enviado ahora. Mientras hablaba esto conmigo, me puse en pie temblando. Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido. Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia. He venido para hacerte saber lo que ha de venir a tu pueblo en los postreros días; porque la visión es para esos días” (Daniel 10:1-14). Como se puede ver las palabras de súplica de Daniel fueron escuchadas por Dios en el primer día que Daniel había orado y fue enviado un ángel a causa de sus palabras. Este ángel, sin embargo, tuvo que luchar contra un espíritu malo llamado “el príncipe del reino de Persia” (un principado), al servicio de Satanás, que había resistido durante veintiún días. Pero al final el mensajero de Dios pudo llegar a Daniel para explicarle las cosas que necesitaba saber.

 

¿Qué creen los demonios acerca de Dios?

Sobre la base de lo que la Escritura enseña ellos creen que Él es el único Dios que exista, de hecho Santiago dice: “Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan” (Santiago 2:19). Esto es lo que constituye su “fe”, que además no se acompaña de ninguna buena obra, sino por innumerables malas acciones, por lo tanto se revela una fe inútil. Santiago toma el ejemplo de los malos espíritus para que quede claro, para nosotros que creemos, que no es suficiente sólo creer en la existencia de Dios, sino más bien deben hacerse buenas obras, de lo contrario nuestra fe será una fe muerta.

 

¿Los demonios pueden hacer hablar en otras lenguas?

Sí, pueden, de hecho, lo hacen en diversas partes del mundo. Y miren, que no lo hacen sólo en la jungla o en algunas selvas de algunos países del así llamado “tercer mundo”, sino incluso aquí en Occidente, en los llamados países civilizados. Esta habilidad sobrenatural otorgada por estos demonios es parte de las señales mentirosas operadas por el diablo.

 

¿El diablo y sus demonios saben que llegará el día en que serán arrojados al fuego eterno para ser atormentados por toda la eternidad?

Por supuesto que lo saben, el diablo sabe leer y sabe que en la Biblia está escrito que el fuego eterno “fue preparado para el diablo y sus ángeles” (Mateo 25:41), y que al final del milenio, “el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos” (Apocalipsis 20:10). A confirmación de este conocimiento hay el pasaje de Apocalipsis que dice: “¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo” (Apocalipsis 12:12). Pero esta bajada todavía tiene que cumplirse, de hecho, el diablo y sus ángeles serán arrojados en la tierra después de esa pelea contra el arcángel Miguel y sus ángeles que los vencerán y los arrojarán hacia abajo (Véase Apocalipsis 12:7-8).

Los demonios también saben el tormento que les espera, de hecho, cuando los dos endemoniados de la tierra de los gadarenos vinieron a encuentro de Jesús, le dijeron: “¿Qué tienes con nosotros, Jesús, Hijo de Dios? ¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo?” (Mateo 8:29). Obviamente fueron los espíritus malignos que pronunciaron esas palabras. Ellos pensaron que Jesús había venido a atormentarlos antes de tiempo; ¿Cúal tiempo? Lo que se ha sido establecido por Dios que está por venir.

 

¿Los demonios pueden entrar también en los animales?

Sí, los demonios pueden entrar en los animales y, de hecho, está escrito, acerca de los malos espíritus que moraban en el cuerpo del poseído de la tierra de los gadarenos, que rogaban a Jesús diciendole: “Y le rogaron todos los demonios, diciendo: Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos. Y luego Jesús les dio permiso. Y saliendo aquellos espíritus inmundos, entraron en los cerdos, los cuales eran como dos mil; y el hato se precipitó en el mar por un despeñadero, y en el mar se ahogaron” (Marcos 5:12-13).

 

¿Cúal es la diferencia entre ser poseído y estar en prision de maldad?

La diferencia radica en el hecho de que aquellos que están poseídos tienen en su cuerpo espíritus malos que les hacen perder el control de su cuerpo que está a merced del mal espíritu o espíritus malignos, por lo tanto puede suceder que el individuo comience a gritar, a desnudarse, a romper sillas y mesas, a rodarse por el suelo, a espumar, puede también lanzarse en el fuego o el agua, o recoger las piedras u otros objetos y golpearse, o ser transportado en los desiertos. Esto se puede entender por la descripción del comportamiento de algunos de los poseídos que luego fueron liberados por Jesucristo. Acerca del endemoniado de Gerasa, por ejemplo, Marcos dice que “tenía su morada en los sepulcros, y nadie podía atarle, ni aun con cadenas. Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, mas las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y desmenuzados los grillos; y nadie le podía dominar. Y siempre, de día y de noche, andaba dando voces en los montes y en los sepulcros, e hiriéndose con piedras” (Marcos 5:3-5). Y Lucas añade que “era impelido por el demonio a los desiertos” (Lucas 8:29). Como se puede ver este endemoniado también poseía una fuerza sobrehumana, de hecho se dice que él rompía grillos y cadenas. Acerca del niño epiléptico, el padre que lo llevó a Jesús, dijo: “tiene un espíritu mudo, el cual, dondequiera que le toma, le sacude; y echa espumarajos, y cruje los dientes, y se va secando…. muchas veces le echa en el fuego y en el agua, para matarle…” (Marcos 9:17-18,22).

En cambio, los que tienen prisión de maldad, ya sean creyentes o no creyentes, actúan si de una manera perversa e injusta, pero no tienen dentro de su cuerpo los demonios. En otras palabras, los demonios actúan sobre él influenciando su conducta desde el exterior. Por ejemplo, Simon, después de que creyó y fue bautizado, tenía lazos, de hecho. después de que él ofreció dinero a Pedro y a Juan, porque le diesen el poder para imponer las manos sobre los creyentes para que recibiesen el Espíritu Santo, el apóstol Pedro le reprendió, diciendo: “Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero. No tienes tú parte ni suerte en este asunto, porque tu corazón no es recto delante de Dios. Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizás te sea perdonado el pensamiento de tu corazón; porque en hiel de amargura y en prisión de maldad veo que estás” (Hechos 8:20-23 ). Como se puede ver Simon actuó mal porque estaba en prisión de maldad, sin ser poseído por demonios.

 

¿Es normal que un Cristiano tenga miedo al diablo?

No, esto no es nada normal, simplemente porque un Cristiano no puede tener miedo de un enemigo, o mejor dicho, del enemigo que él ha vencido. ¿No está escrito por Juan: “Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno” (1 Juan 2:13)? ¿Y cómo lo hemos vencido? Lo hemos vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra de nuestro testimonio (Véase Apocalipsis 24:11). Entonces nosotros, hijos de Dios, hemos vencido al diablo por la sangre de Jesucristo derramada por la remisión de nuestros pecados, y luego también por nuestra confesión de fe que hemos hecho y que sigamos haciendo hoy con nuestra boca.

Como dice el apóstol Juan, el que está en nosotros es mayor que el que está en el mundo (Véase 1 Juan 4:4), es decir el príncipe de este mundo, y entonces estamos en el lado de los vencedores, en el lado de los más fuertes, porque en y con nosotros hay Jesucristo, el Hijo de Dios, que por medio de su muerte ha destruido al que tenía el imperio de la muerte, es decir, el diablo (Véase Hebreos 2:14) Jesucristo ha despojado al demonio, a los principados y a la potestades triunfando sobre ellos en la cruz (Véase Colosenses 2:15). No es tolerable entonces que un creyente tenga miedo al diablo, a los demonios, a los hechiceros, etc.

Nosotros somos de Dios y el maligno no nos toca. Dios ha puesto a nuestro alrededor un refugio como lo que había puesto alrededor de Job, Dios ha puesto a nuestro alrededor sus ángeles poderosos y fuertes que nos liberan de las maquinaciones de Satanás, sus demonios, y sus ministros; por lo tanto, estamos protegidos, seguros, como el león en su guarida. Las malediciones que un hechichero podría lanzárnos, no nos dan algún miedo, porque no pueden llegar ya que Dios nos protege de todo mal y por lo tanto también de estos malos designios, y haciendo caer estas maldiciones sobre las cabezas de los que las lanzan, sí, porque “El que cava foso caerá en él; y al que revuelve la piedra, sobre él le volverá” (Proverbios 26:27). Véase el testimonio de Emmanuel Eni Amos que cuenta que cuando era un hechicero trató de herir a los Cristianos pero sin éxito debido a la protección de Dios de la cual estaban rodeados.

A Cristo Jesús, que ha vencido el diablo, sean la alabanza y la gloria ahora y para siempre. Amén.

 

¿Cuando se echan fuera los demonios en el nombre de Jesucristo, ¿se pueden enviárlos al fuego eterno?

No, echar fuera los malos espíritus mandándolos al fuego eterno no es algo que se pueda hacer, simplemente porque la Escritura no  autoriza en absoluto, a los que echan fuera demonios, a decirles que se vayan al fuego eterno. Cuando Jesús echaba fuera demonios sólo les ordenaba que abandonasen el cuerpo en el cual se moraban; en un caso, es decir, el del joven que tenía un espíritu mudo, mandó al espíritu a salir y también a no entrar más en él, como está escrito: “Y cuando Jesús vio que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él. Entonces el espíritu, clamando y sacudiéndole con violencia, salió; y él quedó como muerto, de modo que muchos decían: Está muerto. Pero Jesús, tomándole de la mano, le enderezó; y se levantó” (Marcos 9:25-27); En otro caso, Él permitió a los demonios que entrasen en una piara de cerdos, pero simplemente porque fueron los demonios que lo pidieron, me refiero al caso del endemoniado de Gadara, como está escrito: “Y le rogaron todos los demonios, diciendo: Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos. Y luego Jesús les dio permiso. Y saliendo aquellos espíritus inmundos, entraron en los cerdos, los cuales eran como dos mil; y el hato se precipitó en el mar por un despeñadero, y en el mar se ahogaron.” (Marcos 5:12-13) y “Estaba paciendo lejos de ellos un hato de muchos cerdos.Y los demonios le rogaron diciendo: Si nos echas fuera, permítenos ir a aquel hato de cerdos. El les dijo: Id. Y ellos salieron, y se fueron a aquel hato de cerdos; y he aquí, todo el hato de cerdos se precipitó en el mar por un despeñadero, y perecieron en las aguas” (Mateo 8:30-32).

Pero nunca Jesús ordenó a los espíritus malos para que se fuesen al Hades o el fuego eterno. Si entonces Él que era el Hijo de Dios engendrado del Padre, actuó de esta manera cuando expulsó a los espíritus, ¿quiénes somos nosotros para decir que podemos mandar a los demonios para que se vayan al fuego? Vamos a reprender a los demonios en el nombre de Jesucristo, ordenándoles que salgan en el nombre de Jesucristo, y ellos nos obedecerán como obedecieron a nuestro Señor Jesucristo, porque Él dijo que los que creen en Él, en Su nombre echarán fuera demonios, y como obedecieron también a Pablo de Tarso en Filipos que ordenó en el nombre de Jesucristo que un espíritu de adivinación dejase el cuerpo de una muchacha, y el espíritu salió inmediatamente (Véase Hechos 16:18).

Por el maestro de la Palabra de Dios: Giacinto Butindaro

Traducido por Enrico Maria Palumbo

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Refutación de la doctrina: “Las lenguas más la interpretación corresponden a la profecía”

to-overflowIntroducción

Esta doctrina se enseña en casi todas las iglesias pentecostales de todo el mundo. Las Asembleas de Dios y las Iglesias de “La palabra de la gracia”, por ejemplo, la enseñan. Myer Pearlman, en su libro, Las Doctrinas de la Biblia, dijo: “Las lenguas y su interpretación corresponden a la profecía”. (Myer Pearlman, Las doctrinas de la Biblia, ADI -Media, tercera ed. Roma 1988, p . 258) En esta línea también se expresó Donald Gee, que fue un pastor de las Asambleas de Dios del Reino Unido, en su libro Los Dones del Espíritu Santo escribió: “Está claramente establecido en la Palabra que, cuando los dones complementarios de lenguas e interpretación de lenguas se ejercieron en el orden correcto en la iglesia, fueron equivalentes al don de la profecía ( … ); Por lo tanto, ya que esto es así, en general se acepta que estos dos dones son uno de los muchos métodos por los cuales el Espíritu Santo puede hacer oír su voz en la Iglesia”. (Donald Gee, Los dones del Espíritu Santo, Roma 1988 ADI -Media, p 71-72). Finalmente, citamos un pasaje de El Bautismo en el Espíritu Santo; “Necesario es en este momento para hacer una distinción entre el hablar en lenguas como signo del bautismo con el Espíritu Santo y precioso medio para que el creyente bautizado adore a Dios en privado, y entre lo que podría llamarse de una manera particular, el don o carisma de lenguas, es decir, la capacidad de transmitir en una lengua diferente a la habitual, bajo la guía del Espíritu Santo, una advertencia, exhortación, consuelo, para la comunidad y que será interpretada por quienes ejercen otro carisma que se llama don de interpretación”. (CC. VV., El Bautismo en el Espíritu Santo, Roma 1987 ADI -Media, p . 32). Las Iglesias “La palabra de gracia”. Lirio Porrello, pastor de la iglesia en Palermo, en una enseñanza sobre el don de interpretación de lenguas, dijo: ‘ ¿Cuál es el don de interpretación de lenguas? …. Una manifestación del Espíritu Santo por el cual una persona se inspira para explicar el significado de un mensaje que viene de la diversidad de lenguas …. La finalidad de la interpretación es la misma que la profecía porque el don de diversos géneros de lenguas más la interpretación es igual a la profecía. El propósito es edificar, exhortar y consolar”.

Los que enseñan esta falsa doctrina se apoyan en estas palabras del apóstol Pablo: “Así que, quisiera que todos vosotros hablaseis en lenguas, pero más que profetizaseis; porque mayor es el que profetiza que el que habla en lenguas, a no ser que las interprete para que la iglesia reciba edificación” (1 Corintios 14:5), y: “En la ley está escrito: En otras lenguas y con otros labios hablaré a este pueblo; y ni aun así me oirán, dice el Señor”( 1 Corintios 14:21). En esencia dicen: “El que habla en otra lengua cuando la Iglesia se reúne habla a los hombres, y por lo tanto la interpretación corresponde a un hablar dirigido para los hombres, es decir, una profecía”. ¿Pero son las cosas realmente como dicen? ¿Este es el significado de estas palabras de Pablo a los Corintios?
La respuesta es no, y ahora lo voy a demostrar por las Escrituras.

 

Refutación

El hablar en lenguas se dirige a Dios

El apóstol Pablo dice a los Corintios: “Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis” (1 Corintios 14:1); Con estas palabras el apóstol exhorta a los santos para seguir primeramente el amor, pero sin descuidar el desear los dones espirituales porque también la de buscar los dones espirituales es una orden de Dios, ya que él mismo había dicho antes: “Procurad, pues, los dones mejores.”(1 Corintios 12:31). Pero el apóstol Pablo dice que debemos querer ante todo un don en particular, que es la profecía; De hecho dice “sobre todo que profeticéis” no “sólo el don de la profecía” porque hay también otros dones espirituales que son útiles para la edificación de la Iglesia. En este punto surge la pregunta: “¿Pero por qué Pablo, que era un ministro de Dios que podía decir de hablar en lenguas más que todos los corintios, dijo de buscar sobre todo el don de profecía”? ¿Por qué se ha dado prioridad al don de profecía? La razón la dice poco después cuando dice: “Porque el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios; pues nadie le entiende, aunque por el Espíritu habla misterios. Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación. El que habla en lengua extraña, a sí mismo se edifica; pero el que profetiza, edifica a la iglesia”( 1 Corintios 14:2-4 ).

Como pueden ver, Pablo comienza con estas palabras para explicar porque se debe desear sobre todo el don de profecía y porque el don de la profecía es mayor que el don de lenguas; él dice que es debido a que:

– El que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios; pues nadie le entiende, aunque por el Espíritu habla misterios;

– El que habla en lengua extraña, a sí mismo se edifica; pero el que profetiza, edifica a la iglesia.

Pero quiero hacer hincapié en la expresión de Pablo cuando dice que el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios.
Ahora, si Pablo dijo que el que habla en lenguas no habla a los hombres sino a Dios significa que el hablar en lenguas se dirige a Dios. Pero ¿qué dicen a Dios los que hablan en lenguas? Pablo dice que en el espíritu hablan misterios.

Ahora vamos a ver otras evidencias de la Escritura en el sentido de que el hablar en lenguas se dirige a Dios y no a los hombres:

●Pablo dice: “Porque si yo oro en lengua desconocida, mi espíritu ora, pero mi entendimiento queda sin fruto. ¿Qué, pues? Oraré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento; cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento.” (1 Corintios 14:14-15);

Como se puede ver muy bien, aquí Pablo habla de la oración en lenguas (o orar con el espíritu) y ya que sabemos que la oración se dirige a Dios y no a los hombres, esto confirma que el hablar en lenguas se dirige a Dios. En cuanto al orar con el espíritu, que también es mencionado por Pablo a los Efesios cuando dice: “orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu” (Efesios 6:18), y por Judas en su epístola cuando dice: “Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo, conservaos en el amor de Dios” (Judas 20-21), les recuerdo que se refiere a la intercesión que el Espíritu de Dios cumple para los santos como está escrito a los Romanos: “Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos” (Romanos 8:26-27). Así que los que oran en lenguas,piden a Dios por medio del Espíritu para hacer ciertas cosas a nuestro favor y a favor de los santos en la tierra. Es evidente que dado que la intercesión la hace (en otra lengua), el Espíritu de Dios que conoce a fondo todas nuestras necesidades (incluso aquellas que no sabemos) y las de todos los demás hijos de Dios, las cosas que Él le pide a Dios son un misterio para nosotros, es decir cosas ocultas. Déjenme darles un ejemplo: si el Espíritu de Dios intercede por algunos hermanos que no conocemos y que están en África en una urgente necesidad particular, nunca sabremos que el Espíritu estaba en ese momento haciendo aquella intercesión en particular; a menos que alguien intérprete por el Espíritu esa intercesión del Espíritu Santo. En este caso, por supuesto, los misterios serán revelados a los hermanos por, precisamente, la interpretación de las lenguas.

● Pablo dice: “Cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento” (1 Corintios 14:15); Esto cantar se refiere al cantar canciones espirituales a Dios a través del Espíritu. Es aquí también implícito que se refiere a un hablar a Dios y no a los hombres.

● Pablo también dice: “Porque si bendices sólo con el espíritu, el que ocupa lugar de simple oyente, ¿cómo dirá el Amén a tu acción de gracias? pues no sabe lo que has dicho. Porque tú, a la verdad, bien das gracias; pero el otro no es edificado” (1 Corintios 14:16-17); noten las expresiones “si bendices sólo con el espíritu” y también “bien das gracias” porque confirman que quien habla en otra lengua no habla a los hombres, sino a Dios, porque bendice y da gracias a Dios.

El hablar en lenguas en la casa de Cornelio y en Éfeso

Consideremos ahora los demás casos que se narran en el libro de los Hechos donde los creyentes hablaron en otras lenguas para ver si hay algún tipo de referencia que pueda confirmar que su hablar en lenguas era dirigido a los hombres y no a Dios.

● En el día de Pentecostés en Jerusalén sucedió esto: “Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen. Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo. Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua. Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de Africa más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios. ” (Hechos 2:4-11 ). En esta narración hecha por Lucas en lo que sucedió en el día de Pentecostés en Jerusalén, cuando el Espíritu descendió sobre los discípulos no hay la más leve insinuación de un hablar dirigido a los hombres, y no hay ni siquiera un paso en el que podemos apoyarnos para establecer que su hablar se había dirigido a los hombres. Hay que decir que los Judios de esas naciones extranjeras cuando les oían hablar en su propia lengua no se refirieron en absoluto para un hablar dirigido directamente a ellos, sino más bien para un hablar de las grandezas de Dios, que es otra cosa. Ahora les pregunto: “¿Pero Dios no habría podido hablar por Su Espíritu por la boca de aquellos creyentes a los Judios extranjeros que les escuchaban, diciéndoles en sus propias lenguas que no estaban borrachos pero que era el cumplimiento de la profecía de Joel, y que Jesús fue crucificado y resucitó al cielo? Es decir, ¿no habría podido hacer que el Espíritu predicara el Evangelio a ellos en lenguas? Por supuesto que habría podido, pero sabemos que no lo hizo, porque fue Pedro que les dijo estas cosas en la lengua hebrea (y no en otras lenguas) cuándo se levantó con los once. Noten, de hecho, para confirmar esto, que los Judios fueron compungidos de corazón para escuchar la predicación de Pedro y no para oír el hablar en lenguas de los Galileos. En el caso de hablar en lenguas se sorprendieron pero no fueron compungidos de corazón.

● En la casa de Cornelio, mientras Pedro predicaba la Palabra a Cornelio y a los que estaban con él sucedió que “el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso. Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios”(Hechos 10:44-46). También en este caso no podemos decir que el hablar en lenguas estaba dirigido a los hombres porque no hay el menor indicio de esto.

● En Efeso, cuando el Espíritu Santo descendió sobre algunos discípulos está escrito que “hablaban en lenguas, y profetizaban” (Hechos 19:6). Observen como la profecía se cita por separado del hablar en lenguas ya que el que habla en lenguas no está profetizando, es decir no está hablando a los hombres para edificación, exhortación y consolación, pero habla a Dios. Miren que no está escrito que hablaban en lenguas y interpretaban, pero hablaron en lenguas a Dios (en espíritu entonces hablaban misterios) y hablaron en el lenguaje conocido a los hombres para edificación, exhortación y consolación; esto, por lo tanto, excluye el hecho que esos creyentes “profetizaban interpretando”o que “profetizaban en lenguas”. Realmente sería una contradicción decir de profetizar interpretando un hablar dirigido a Dios en un idioma extranjero. Sería como decir una cosa en lugar de otra; como si un hermano llamado para traducir un predicador extranjero cuando él ora a Dios para hacer entender su Palabra a sus oyentes dijera que ha dicho: “No tengan miedo, porque Jehová su Dios estará con ustedes en medio de su adversidad”! Juzguen ustedes mismos hermanos. ¡Sin embargo esto es lo que está sucediendo dentro de muchas iglesias!

 

Explicación de los pasajes adoptados para apoyar que el que habla en lenguas habla a los hombres

Llegamos ahora a las palabras de Pablo: “a no ser que las interprete para que la iglesia reciba edificación” (1 Corintios 14:5), porque sobre esas palabras se basan los que argumentan que el que habla en lenguas, habla a los hombres, es decir profetiza. Pero tomemos todo en su contexto; Pablo dice: “Así que, quisiera que todos vosotros hablaseis en lenguas, pero más que profetizaseis; porque mayor es el que profetiza que el que habla en lenguas, a no ser que las interprete para que la iglesia reciba edificación” (1 Corintios 14:5); y esto porque él  habría querido que todos los corintios tuvieran el don de diversos géneros de lenguas a sabiendas de que no todos tienen este don (como está escrito: “¿hablan todos lenguas? – 1 Corintios 12:30). Pero él quería más que todo los Corintios profetizaran porque mientras que los que hablan en lenguas (si no se interpretan) edifican sólo a ellos mismos, el que profetiza (ya que habla directamente a los hombres para edificación, exhortación y para consolación), edifica a la iglesia. Pero con esto, Pablo no dijo que el hablar en lenguas no pueda ayudar a edificar la Iglesia, porque se edifica la Iglesia cuando se interpreta en la lengua comprensible para todos. ¿Por qué es para la edificación de la iglesia hablar en lengua con su interpretación? Porque en este caso, hablar en lenguas no es un hablar en el aire, que no entendido, no puede ser de cualquier edificación para el oyente; porque la interpretación hace que sea comprensible para todos. En otras palabras; los auditores, entienden las cosas que el Espíritu ha pedido a Dios por un creyente o otro, entendiendo el hecho de acción de gracias a Dios por medio del Espíritu, entendiendo las palabras del himno espiritual dirigido a Dios por el hermano en otros idiomas, se hacen partícipes de los conocimientos de estos misterios y así pueden decir “Amén”, es decir, “que así sea” , precisamente porque entendieron el significado de las palabras. Y de hecho esto es lo que ha ocurrido muchas veces en muchas iglesias en el mundo; hermanos oraron, dieron gracias a Dios y cantaron a Dios en lenguas y por la interpretación la Iglesia fue edificada. El error que hacen algunos (yo también lo hizo al principio después de mi conversión) es pensar que el hablar en otra lengua para la edificación de la Iglesia debe ser, inevitablemente, un hablar dirigido directamente a la iglesia, es decir una profecía. Pero no es así, porque, repito, estamos edificados por la interpretación de una canción, una acción de gracias o una oración en otra lengua de la misma manera en la que estamos edificados por una profecía, porque nos damos cuenta de las palabras que el Espíritu Santo dirige por la boca de los mortales a Dios. Pero diganme: “¿Ustedes no estarían edificados a escuchar una interpretación de una oración hecha por el Espíritu por el cual alguien ora a Dios para que ayude en ese momento en una situación de peligro concreto un hermano que ustedes saben que está en una tierra lejana? ¿y no estarían edificados entonces en el encontrar ese hermano y en el escuchar por él que en ese día y a esa hora cuando el Espíritu oró por él a una distancia de miles de kilómetros él estaba en la necesidad urgente de la liberación divina que se logró entonces? Y además ¿qué pasa si alguien entonara un himno por el Espíritu, y ustedes, a través de la interpretación, conocieran las palabras cantadas a Dios? ¿No estarían edificados? Esta es la razón por la cual no se puede dar a esas palabras de Pablo la interpretación que estas personas les dan, porque hablar en otra lengua a Dios, si interpretado, es para la edificación de la Iglesia, así como es la profecía; pero en primer lugar, porque esta interpretación es contraria a las palabras iniciales de Pablo: “Porque el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios” (1 Corintios 14:2).

Si, pues, se nos dice que los que hablan en otra lengua cuando se reúne la iglesia, no hablan a Dios sino a los hombres, y por lo tanto, también la interpretación es hablar a los hombres, mientras el que habla en lenguas en privado habla a Dios y no a los hombres, entonces nos respondemos que esta es una afirmación presuntuosa que no tiene ninguna base Bíblica porque Pablo nunca ha hecho la distinción entre hablar en lenguas en privado y en público pero sólo dijo que el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios. Además también tengan en cuenta que después Pablo dice: “Porque si bendices sólo con el espíritu, el que ocupa lugar de simple oyente, ¿cómo dirá el Amén a tu acción de gracias?” ( 1 Corintios 14:16), refiriéndose a un hablar en otra lengua realizado en presencia de un público y no a un hablar en otra lengua realizado en la propia habitación. Y luego se lean cuidadosamente las otras palabras de Pablo y se darán cuenta que a los Corintios el apóstol habló del hablar en otras lenguas hecho en público cuando se reúne la iglesia.

● En cuanto al pasaje: “En otras lenguas y con otros labios hablaré a este pueblo; y ni aun así me oirán, dice el Señor”(1 Corintios 14:21), hay que decir que con estas palabras Pablo quizo decir que el Señor habría hablado a su pueblo de Israel a través del signo de las lenguas, pero no que habría hecho hablar directamente a los hebreos a través del don de lenguas, precisamente porque el hablar en lenguas se dirige a Dios y no a los hombres.

Recuerden lo que pasó en el día de Pentecostés. ¿No es verdad que Dios habló a los Judios extranjeros a través de los Galileos? ¿No es verdad que Dios hizo maravillar a esos Judios extranjeros por la señal de hablar en lenguas aunque el hablar en lenguas no se dirigía directamente a ellos? Ciertamente es así, de hecho, las lenguas, dice Pablo, “las lenguas son por señal, no a los creyentes, sino a los incrédulos” (1 Corintios 14:22). ¿Ven? Dios a través de las lenguas habló a los Judios que se reunieron en ese día ya que los hizo maravillar y asombrar.

Los signos hablan por sí mismos, recuerden esto; no importa de qué tipo sean, ellos dan testimonio de la grandeza de Dios, sino también de la presencia de Dios. Para confirmar esto, existen las siguientes palabras que Jesús dijo a los Judios: “Mas yo tengo mayor testimonio que el de Juan; porque las obras que el Padre me dio para que cumpliese, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, que el Padre me ha enviado” (Juan 5:36); y estas otras que Dios dijo a Moisés, cuando lo envió a Egipto con el poder de cambiar el bastón en una serpiente y de golpear su mano con lepra: “Si aconteciere que no te creyeren ni obedecieren a la voz de la primera señal, creerán a la voz de la postrera… ” (Éxodo 4:8). Noten las expresiones “a la voz de la primera señal” y “a la voz de la postrera” porque confirman que los signos de Dios hablan. Así que teniendo en cuenta que también lo de las lenguas es uno de los signos de Dios para los incrédulos, llegamos a la conclusión que Dios habla a los no creyentes a través de las lenguas, (por supuesto, a través del signo de las lenguas y no por los así llamados “mensajes en lenguas”). Y eso es exactamente lo que sucedió varias veces porque habían sido Judios que Dios ha hecho maravillar y sorprender haciendoles escuchar algunos gentiles cantar y orar en hebreo, y algunos de ellos fueron llevados a la obediencia de la fe después de haber sido testigos de ese signo portentoso, es decir después de haber escuchado a los gentiles orar o cantar en hebreo sin que ellos supieran la lengua hebrea.

● Los que argumentan que el hablar en lenguas se dirige a los hombres también se basan en estas otras palabras de Pablo: “Ahora pues, hermanos, si yo voy a vosotros hablando en lenguas, ¿qué os aprovechará, si no os hablare con revelación, o con ciencia, o con profecía, o con doctrina?” (1 Corintios 14:6); pero escudriñando cuidadosamente también estas palabras nos damos cuenta de que no quieren decir que por medio del hablar en lenguas se da una profecía o revelación o algún conocimiento o alguna enseñanza porque poco después Pablo enumera de nuevo la revelación y la enseñanza pero lo hace por separado con respecto a hablar en lenguas y a la interpretación, de hecho dice: “Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación” (1 Corintios 14:26). Por lo tanto, como la enseñanza y la revelación son cosas separadas y distintas del hablar en lenguas y de la interpretación así lo es la profecía mencionada. Pablo hizo esa pregunta a los Corintios para hacerles entender que si él, que hablaba en lenguas más que todos ellos, hubiera ido de ellos y hubiera sólo y siempre hablado en lenguas (sin interpretación), su palabra no les habría servido para nada porque no le habría dado ninguna revelación, ni enseñanza, ni ciencia, ni profecía; y no que si él habría hablado en lenguas sin que hubiera quien interpretara los creyentes no habrían sido edificados porque la profecía o la revelación o la enseñanza o la ciencia que habían en el hablar en lenguas no habrían podido hacerse inteligibles porque en este caso Pablo habría sido contradictorio.

En este punto es inevitable que muchos hagan la siguiente pregunta: “¿Y entonces qué podemos decir de todas esas experiencias en las cuales la “interpretación” dada después de hablar en lenguas era una verdadera profecía porque aquel hablar ha servido como una señal para los creyentes presentes en la reunión? Vamos a empezar diciendo que no se pueden tener las experiencias para hacer una doctrina, y que también las experiencias, para que se acepten, deben estar en armonía con las Escrituras. Si debiéramos depender de las experiencias de los demás o de los caminos de algunos que se consideran a sí mismos espirituales ciertamente nos corromperíamos; no voy a enumerar las tantas experiencias de muchos de los que predican el Evangelio que con esas han hecho una doctrina porque serían demasiadas. Sólo voy a decir que hay predicadores famosos que cuando deben orar por los enfermos no les imponen las manos como enseña la Escritura, sino que les dan bofetadas y golpes, e incluso les tiran al suelo empujándolos. ¡Y todo se pasa como una “manifestación del poder de Dios”, y como actuar en armonía con los caminos de Dios! ¿Por qué? Porque algunas personas dicen que hay resultados, de hecho, ¡los enfermos afectados por estos golpes y tiros al suelo han sido sanados por el poder de Dios! La Escritura enseña que la imposición de las manos es una doctrina, pero no que dar golpeos y de bofetadas y tirar al suelo las personas son doctrinas. Entonces ¿qué haremos? ¿Iremos a golpear a los enfermos y a no imponerles las manos sólo porque ese famoso predicador ha dicho que después de haber golpeado a un enfermo “en el nombre de Jesús” el enfermo ha sido sanado? Creo que estas personas que hacen estas cosas no van a ser imitadas, porque son violentas. Y si alguien cree que las experiencias de estas personas son doctrina entonces sepa que esta doctrina no se basa en la Escritura. Y ahora vamos específicamente al don de hablar en lenguas: es bueno recordar que, en los primeros años del avivamiento pentecostal que hubo en América, era una opinión generalizada que el don de lenguas fuera dado por Dios para ir a predicar el Evangelio a los extranjeros, y de hecho no fueron pocos los que, después de haber recibido el Espíritu Santo salieron para países extranjeros creyendo que por medio del las lenguas recibidas habrían predicado el Evangelio a los extranjeros del lugar donde iban sin estudiar el idioma local!!! Esta doctrina fue aceptada inicialmente por muchos, pero luego poco a poco se abandonó porque se manifiestó como falsa. Y miren que también esta doctrina tenía inicialmente algunas experiencias en las cuales se apoyaban sus partidarios. Digo esto para demostrar una vez más que no podemos aceptar una cierta manera de pensar acerca de las cosas de Dios sólo en virtud de algunos testimonios contados por algunos; “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino” (Salmo 119:105), dice el salmista, así que debemos tener como punto de referencia la Palabra de Dios y no las experiencias de los hombres. Creemos que el hecho de que a veces estas así llamadas «interpretaciones» hayan sido verdaderas profecías no se debe al hecho de que eran interpretaciones fieles del hablar en lenguas, sino que eran profecías reales y no la interpretación dada a las lenguas habladas. Pero han sido creídas y se han hecho pasar a los ojos de muchos como si hubieran sido interpretaciones; mientras no eran más que profecías pronunciadas por el Espíritu poco después de que uno había terminado de hablar en lenguas.

Así que la conclusión a la que se llega, después de haber examinado todas estas Escrituras, es que las lenguas y su interpretación no hacen la profecía como muchos dicen, porque el hablar en lenguas se dirige a Dios y por lo tanto, como consecuencia, también la interpretación es un hablar que se dirige a Dios. Si fuera como ellos dicen, no se explicaría la razón por la cual el Espíritu Santo primeramente habla a la iglesia en una lengua extranjera a través de un creyente, y luego da la interpretación del mensaje en la lengua conocida por los creyentes, cuando Dios, para hablar a los creyentes, utiliza el don de la profecía. Si la profecía es por señal “no a los incrédulos, sino a los creyentes” (1 Corintios 14:22), como dice Pablo: ¿Qué necesidad hay de hablar a la Iglesia primeramente en lenguas y luego de interpretar? ¿No es una contradicción? ¿Por qué debería haberse primeramente un hablar en lenguas a la iglesia y luego la interpretación del mensaje cuando Dios, para hablar directamente a la Iglesia ha establecido la profecía que se pronuncia por el Espíritu sin el ayuda de hablar en lenguas? Pero entonces ¿qué pasa con el hecho de que si no hay personas que tienen el don de interpretación de lenguas, se hará creer a los creyentes que Dios ha hablado a la iglesia en una lengua extranjera, pero el mensaje se deja vacío por falta de interpretación? Pero entonces, ¿esto significaría que el Espíritu Santo habla a la iglesia en lenguas extranjeras incluso cuando sabe que no hay nadie que interpretará el hablar en lenguas? Pero, ¿no es una contradicción? Es por eso que surjan falsas interpretaciones de las lenguas cuando no hay alguien que realmente tiene el don de interpretación de lenguas; porque muchos, haciendo creer que los que han hablado en lenguas han hablado a la iglesia, no pueden dejar no interpretado “el mensaje en lenguas del Espíritu a la Iglesia”. Ellos piensan que Dios ha hablado al pueblo y por lo tanto debe haberse necesariamente la interpretación. Si en cambio se enseñara que el que habla en lenguas habla a Dios y no a los hombres, en ausencia de los que interpretan, estos pensamientos no nacerían en los corazones de los creyentes, y como resultado los creyentes no serían presionados a dar falsas interpretaciones. ¿Por qué? Porque se dirán en su corazón: “El hermano habló en lenguas; bien es cierto que yo no he entendido lo que ha dicho, pero bien lo ha entendido Dios; bien es cierto que no hay intérprete; pero permanece el hecho que habló a Dios y no a la iglesia”.

Pero tengamos en cuenta las palabras de Pablo: “Así que, las lenguas son por señal, no a los creyentes, sino a los incrédulos” (1 Corintios 14:22). ¿No quieren decir tal vez que si un no creyente chino entra en un lugar de culto de una iglesia italiana y escucha a alguien orar a Dios o cantar a Dios en su propia lengua, incluso si no hay intérprete, él, siendo que lo ha entendido, se sorprenderá al escuchar un italiano que ora a Dios o canta a Dios en el idioma chino, sin haber estudiado el idioma chino? Por lo tanto, aunque la hermandad no puede entender aquel hablar en chino, porque no hay intérprete, y por lo tanto no es edificada, aquel hablar en lenguas sirve para el no creyente. Esto no quiere decir que la interpretación no es útil, en absoluto; sino el hecho de que Dios utiliza el hablar en lenguas como señal para hablar a los incrédulos, incluso si no hay la interpretación de lenguas, las lenguas han alcanzado el mismo objetivo fijado por Dios. ¿Esto no sucedió tal vez el día de Pentecostés en Jerusalén? No se dice que entre los discípulos había quien interpretara lo que se decía en otra lengua (aunque no lo podemos excluir), pero bueno, digamos que en ese día ninguno de los discípulos entendió lo que se decía por los creyentes en otras lenguas, sigue siendo el hecho de que estos Judios extranjeros entendieron exactamente lo que decían porque hablaban en su lenguas maternas; De ahí que aquel hablar en lenguas sirvió como señal para los incrédulos.

Entonces alguien dirá: “Pero cuando no hay intérprete entonces, ¿qué fruto produce el hablar en otra lengua si no es entendida por la Iglesia? El fruto se produce porque, aunque la Iglesia no es edificada porque no entiende lo que se ha dicho, el hablar en lenguas ha llegado delante de Dios. que Dios pretendía que , si se trataba de una oración o una canción o un acción de gracias. Por supuesto, permanece el hecho que para la Iglesia será un hablar en el aire; pero no para Dios que conoce todas las lenguas. Entonces, como las lenguas son por señal a los incrédulos, incluso si no hay intérprete, porque entienden lo que se dice en su propia lengua; así, la profecía, sirve como señal a los creyentes, porque aquel hablar que pone al descubierto los pensamientos de su corazón se dirige a ellos en su lengua.

 

Las falsificaciones

No puedo hablar del hablar en lenguas y su interpretación sin mencionar los falsos hablar en lenguas y sus relacionadas falsas interpretaciones que algunos profieren en las iglesias. ¿Las razones? Aparecer espirituales, o hacer aparecer la Iglesia de la que son miembros como una iglesia espiritual. Hoy en día, en la mayor parte de las iglesias pentecostales tenemos que decir que hay una falsificación del don de lenguas y del don de la interpretación que es espantosa. En cuanto a la falsificación del hablar en lenguas no es más que un conjunto de vocales y consonantes que estos falsificadores ponen juntas para proferirlas cuando se reúne la iglesia. De este modo, a los ojos de la mayoría son considerados como creyentes espirituales porque piensa que sean hombres llenos del Espíritu Santo. Siempre en este campo, hay creyentes que, ya que conocen algunas lenguas extranjeras, empiezan a orar en esas lenguas o a repetir algunas palabras extranjeras para alabar y dar gracias a Dios; y así también ellos se hacen pasar por hombres llenos del Espíritu Santo. ¿Cómo se reconoce que ese hablar en lenguas o que aquel tartamudear no es por el Espíritu Santo? Por supuesto se puede; ya que cada cosa falsa puede ser reconocida porque es diferente de la real en algunos particulares. Bueno, una de las cosas que es ausente en el hablar de estas personas que falsifican las lenguas para hacer creer que han recibido el Espíritu Santo es el poder; y esto se debe a que no habiendo recibido el bautismo con el Espíritu Santo no recibieron el poder de lo alto. Luego, en su hablar no hay los gemidos indecibles acerca de los cauales Pablo habla en relación con las intercesiones hechas por el Espíritu Santo. Por supuesto, aquellos que actúan en la presunción están engañandose a sí mismos, y llegará el día en que serán desvergonzados por Dios, porque Dios es santo y justo. Pero como he dicho antes tambié en el campo de las interpretaciones la falsificación es predominante. Aquí se habla de una puesta en escena real; porque a veces el falso hablador en lenguas se pone de acuerdo con el falso intérprete con el fin de hacer que parezca todo en armonía con las Escrituras, así que no se diga que en esa comunidad no hay intérprete. Pero cuando el que habla “sus lenguas” también da la interpretación, entonces el culpable es sólo uno y no dos. Y a continuación, algunos de estos conductores que dan falsas interpretaciones a la pregunta de aquellos que quieren ver con claridad: “¿Pero cómo puedes interpretar?” ellos responden que cuando oyen hablar en lenguas, según el problema o la necesidad que existe en la iglesia deducen en ese momento las palabras correctas para dirigirlas a los hermanos en el nombre del Señor. ¡Así que para ellos es una cuestión de deducción y no de habilidad sobrenatural la interpretación de las lenguas! Y si alguien les hace notar (como ha sucedido) que no es justo hacerlo, ellos responden que lo importante es que la interpretación no entre en conflicto con la doctrina de Dios!!! Como pueden ver estos también tienen la respuesta preparada para los creyentes que hacen sus lícitas investigaciones. ¿No son sus respuestas perversas la evidencia clara que no tienen el don de interpretación de lenguas, pero la astucia de la zorra? Y entonces empiezan a enseñar acerca de las lenguas y de la interpretación voceando, siempre para cubrir su malicia, las palabras: “A no ser que las interprete para que la iglesia reciba edificación”. Pero, ¿cuál edificación podrá recibir la Iglesia por las falsas interpretaciones de estos? Y entonces, si estos falsifican las interpretaciones ¿por qué deberíamos confiar en sus idiomas? ¿Qué puedo decir? Estamos en el frente de los creyentes que no temen a Dios y que para vanagloria están dispuestos a mentir a sí mismos y a su prójimo. Juzguen lo que digo hermanos.

Por el Maestro de la Palabra de Dios: Giacinto Butindaro

Traducido por Enrico Maria Palumbo

https://www.facebook.com/groups/JustoJuicio/

 

 

¿Todos hablan lenguas? ¿Las lenguas cesarán?

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Introducción

Ya que me hicieron algunas preguntas por e-mail, y también participé en algunas reuniones de iglesia para discutir específicamente este tema, así como el hecho de haber hablado muchas veces sobre este tema a personas que tenían algunas dudas al respecto, he creado este breve escrito. No pretendo que este tratado respuenda a todos los argumentos al respecto, pero resume y aborda la cuestión libre de cualquier contaminación debida a las prácticas que se llevan a cabo en el ambiente pentecostal, refiriéndome exclusivamente a la Palabra de Dios. Es importante resolver las dudas que se tienen con respecto a esta doctrina bíblica, porque así se obtiene un buen grado ante Dios y se obtiene también libertad en la oración, tanto en la forma de orar como en el saber lo que se debe pedir a Dios por medio de ella. Este trabajo tiene como objetivo el hacer reflexionar sobre esta doctrina, que yo y otros hermanos consideramos como muy importante, y que el diablo por todos los medios intenta ocultar, porque sabe que los creyentes que reciben el bautismo con el Espíritu Santo, se convierten en poderosos testigos del Evangelio, difícil a derrotar, por lo tanto el maligno con su astucia ha aprobado una gloriosa promesa de Dios como si fuera falsa, o más bien que ya no es una promesa para hoy; sí, porque con certeza falsa no es, ya que los apóstoles la recibieron; más bien, hoy en día debemos preguntárnos si esta promesa del Espíritu es todavía para los creyentes o no. Al leer este artículo, dénse cuenta de que los primeros cristianos han buscado, esperado y recibido esta gloriosa promesa de Dios, entonces, tienen que tomarse todas sus responsabilidades ante Dios al rechazar esta doctrina bíblica.

 

La promesa de Dios

Es necesario, en primer lugar, una premisa, es decir, que Dios prometió a través de sus profetas el Espíritu Santo, tanto a los Judíos como a los Gentiles (Isaías 44 y Joel 2:28…). Esta promesa fue renovada por Juan el Bautista (Lucas 3:16). Incluso Jesús recuerda el enfoque de la promesa hecha por Dios, dice en Los Hechos 1:4: “les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que ESPERASEN LA PROMESA DEL PADRE, la cual, les dijo, oísteis de mí”.

En Los Hechos 2:4 leemos cómo se cumple la promesa de Dios, la señal que sigue es el hablar en otras lenguas, ininteligibles para los que hablan.

Pedro también renueva la promesa del Espíritu Santo en Los Hechos 2:38-39: “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque PARA VOSOTROS ES LA PROMESA, Y PARA VUESTROS HIJOS, Y PARA TODOS LOS QUE ESTÁN LEJOS; PARA CUANTOS EL SEÑOR NUESTRO DIOS LLAMARE.”

La misma promesa recibida de los ciento veinte, Pedro dice que también es para aquellos que estaban escuchando en ese momento, para sus hijos, para los gentiles (que están lejos) y para aquellos que en el futuro habrían sido llamados por Dios. Entre estos últimos hay también nosotros hoy en día.

Ahora es lícito preguntarse: “¿pero los discípulos ya tenían el Espíritu Santo antes del día de Pentecostés, o no?

 

La “medida” del Espíritu Santo

Respondemos con el pasaje de Juan 20:22 que dice: “Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo.” Tengan en cuenta que la Palabra de Dios dice que sopló, como también lo dice en Génesis 2:7, entonces como Adán se convirtió en un alma viviente, así los discípulos recibieron el Espíritu Santo, recibieron una medida de Espíritu Santo. Hablamos de medida porque está escrito en Juan 3:34: “Porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla; pues Dios NO LE DA EL ESPÍRITU POR MEDIDA.” Esta frase con sentido al negativo hacia Jesús, nos hace entender que el Espíritu puede ser dado por Dios a una persona incluso a medida.

Esto también se demuestra por el paso de la ley que nos dice que Dios tomó del Espíritu Santo que estaba en Moisés y lo puso sobre los setenta ancianos que de inmediato comenzaron a profetizar. (Véase Números 11:25)

Eliseo también pidió a Elías una doble porción del espíritu que estaba en él. (Véase 2 Reyes 2:9)

Lo que se ha dicho anteriormente nos ayuda a entender que el Espíritu Santo, a pesar de que es una persona, puede estar presente en un creyente en diferentes medidas, así como la fe y otras cosas.

Y es siempre en relación con la medida de Espíritu que Pablo en sus epístolas dice que tenemos que buscar la plenitud del Espíritu, de lo contrario, sabiendo que la carta era dirigida a los creyentes, ¿qué propósito tenía Pablo para exhortárles a ser llenos del Espíritu Santo, dado que ya lo tenían?

 

Hay un bautismo por el Espíritu Santo y un bautismo con el Espíritu Santo

En relación con el Espíritu Santo, hay dos bautismos, es decir, dos experiencias diferentes entre sí, pero muy importantes para el creyente.

En 1 Corintios 12:13 está escrito: “Porque POR UN SOLO ESPÍRITU FUIMOS TODOS BAUTIZADOS EN UN CUERPO, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.”

Este bautismo es el bautismo de la regeneración del creyente, obrado por el Espíritu Santo, de hecho, el resultado del bautismo-experiencia del creyente se entiende de las palabras: “EN UN CUERPO”, el creyente es sumergido por el Espíritu Santo en el cuerpo de Cristo. ¿Cuándo un hombre llega a ser parte del cuerpo de Cristo? Por supuesto cuando nace de nuevo, y es en ese momento que el creyente recibe la fe y también el Espíritu Santo, porque si un creyente no tiene el Espíritu Santo, no es de Cristo, como dice Pablo a los Romanos en el capítulo 8.

En cuanto al bautismo con el Espíritu Santo está escrito en Hechos 1:8: “pero RECIBIRÉIS PODER, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos …” Miren, pues, que el resultado es diferente, por lo tanto son dos experiencias diferentes.

Como hemos leído, hemos visto que primeramente los discípulos de Cristo recibieron el Espíritu Santo cuando Jesús sopló sobre ellos y después recibieron el bautismo con el Espíritu Santo, en el día de Pentecostés, en ese día recibieron poder para ser testigos poderosos del Evangelio, a pesar de que ya habían recibido una medida de Espíritu Santo.

De hecho, si nos no aceptáramos el hecho de que los once y los demás ya tuvieran el Espíritu Santo antes del día de Pentecostés, entonces deberíamos creer que la elección del duodécimo apóstol haya tenido lugar por la carne, que Pedro habló de Judas por la carne y que la oración hecha fue por la carne.

No, creo que estas cosas hayan sucedido por el Espíritu de Dios y Pedro, a pesar de que todavía no fuese bautizado con el Espíritu Santo, tenía una medida del Espíritu que lo empujaba a hablar y orar.

 

La señal del cumplimiento de la Promesa

Ahora, como leemos en Hechos 2:4 vemos que los discípulos recibieron el Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas. Así como Dios estableció. Un vaso de barro que recibe la plenitud del Espíritu Santo desborda la olla, y el Señor ha establecido que suceda por medio de un río de palabras. En el Antiguo Testamento, cuando un hombre era llenado del Espíritu Santo profetizaba, veáse los 70 ancianos, Saúl y los demás casos.

Dios ha establecido una manifestación externa cuando el Espíritu Santo toma por completo a un hombre, un creyente, llenándolo completamente.

En el Nuevo Testamento Dios ha determinado que cuando el creyente está lleno del Espíritu Santo hable UNA, miren bien lo que digo, UNA lengua extranjera que no entiende con su mente.

En el Evangelio de Marcos está escrito (16:17): “Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; HABLARÁN NUEVAS LENGUAS;…”.

Se confirma, por lo tanto, que los que creen hablan nuevas lenguas, dice, “los que creen”.

En el libro de los Hechos hay otros pasajes que deberíamos explicar, pero, con estos argumentos estamos sólo allanando el camino para la comprensión de las respuestas a las preguntas que me han planteado; citando también ese pasajes arriesgaría a persistir demasiado en la fase de preparación necesaria así que las respuestas sean comprensibles.

 

El don de la diversidad de lenguas

En 1 Corintios 12:10 está escrito: “…a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, DIVERSOS GÉNEROS DE LENGUAS y a otro, interpretación de lenguas…”.

Noten que dice diversos géneros de lenguas, es decir, a una misma persona el Espíritu da a hablar MÁS LENGUAS EXTRANJERAS. Esto no debe parecer extraño, de hecho entre los dones espirituales también existe la fe, que no es la fe que se recibe cuando se cree en Jesucristo, sino es una fe especial, una fe que mueve montañas, que hace caminar sobre las aguas sin hundirse, que resucita a los muertos, y más aún.

Así que, como la fe, incluso en materia de lenguas hay un don espiritual que es diferente del hablar en 1 otra lengua extranjera consecuente al bautismo con el Espíritu Santo.

 

Hagamos un resumen

En resumen, cuando un creyente es regenerado, es decir que nace de nuevo, recibe una medida del Espíritu, experiencia del creyente que la Sagrada Escritura también llama: el BAUTISMO POR EL ESPÍRITU (Véase 1 Corintios 12:13). En el momento en que el creyente recibe la plenitud del Espíritu, es decir recibe el BAUTISMO CON EL ESPÍRITU SANTO (Hechos 2:04, 8:16, 9:17, 10:44-46, 19:6-7), recibe “PODER”, y luego comienza a hablar al menos una lengua extranjera incomprensible para él .

Hay también el don espiritual de “DIVERSOS GÉNEROS” de lenguas, es decir que al creyente que ya habla una lengua extranjera el Espíritu le da hablar diversos géneros de lenguas.

 

Respondemos a las preguntas

Pregunta: Quiero saber si en este pasaje en 1 Corintios capítulo 12 versículo 30, Pablo describe los dones del Espíritu Santo, cuando dice ¿hablan todos lenguas?……………… los miembros del cuerpo son diferentes, y cada uno de ellos tiene una función diferente …………………ningun membro puede decir no te necesito, el cuerpo sería mutilado.

El capítulo 12 de 1 Corintios habla de los dones espirituales, entonces, a la luz de lo que hemos dicho por encima, podemos decir con absoluta certeza que el versículo 30 que dice: “… ¿hablan todos lenguas?…”, se refiere al DON DE DIVERSOS GÉNEROS DE LENGUAS, es decir, una misma persona que habla en diferentes lenguas. De hecho, el siguiente versículo dice: “¿INTERPRETAN TODOS?”, haciendo entender que Pablo está revisando con el razonamiento los dones espirituales ya enumerados. No se refería a la señal de hablar otra lengua como resultado del bautismo con el Espíritu Santo, sino al don espiritual de hablar más de una lengua.

El significado de las palabras de Pablo, entonces, son: “No todos reciben los mismos dones espirituales, pero cada uno recibe los dones espirituales de acuerdo a la voluntad del Espíritu, como Él quiera.

Un creyente que tiene un don no debería considerarse superior o inferior a los demás que han recibido otros dones espirituales, ya que todos los creyentes son parte de un solo cuerpo y por lo tanto cada uno está llamado a trabajar, a servir a Dios como Él ha establecido.

Pero hay que tener cuidado, porque al menos una lengua extranjera tiene que ser hablada como resultado del bautismo con el Espíritu Santo; pero no “TODOS” tienen necesariamente que hablar más de una lengua, en este último caso sólo aquellos a quienes es dado el don espiritual de diversos géneros de lenguas.

Este es el significado, explicado brevemente, de las palabras de Pablo en 1 Corintios 12:30.

Entiendo que la palabra lenguas extranjeras no es bien aceptada por la mente racional del hombre, pero Dios no ha establecido para los creyentes cosas racionales sino cosas consideradas como locas por aquellos que no quieren creer. ¿Quieres creer la Palabra de Dios? Entonces, ora y lee y luego preguntaLe a Dios si lo que dije es la verdad!

Pregunta: Yo entiendo el discurso de Pablo de que no todos tienen que hablar en lenguas para demostrar que se haya recibido el bautismo con el Espíritu Santo, ¿alguien entiende el discurso de Pablo como lo entiendo yo ……….? ………….

Como ya he dicho, pero lo repito, todos los creyentes deben hablar al menos una lengua extranjera a partir del momento en el cual recibieron el bautismo con el Espíritu Santo, pero no todos recibirán el don espiritual de diversos géneros de lenguas, es decir, hablar más lenguas extranjeras.

Ahora, hay que repetir una vez más que el Espíritu Santo mora en el creyente ya en el momento en que ha nacido de nuevo, pero todavía no ha recibido el bautismo con el Espíritu Santo (experiencia definida por la Escritura también “llenura del Espíritu”, “don del Espíritu Santo”, y de otras maneras), todavía no ha recibido el “PODER” del Espíritu Santo.

Pregunta: También porque en otros pasajes dice que las lenguas cesarán, las profecías cesarán, pero …….. el amor es el don más grande que tenemos que buscar, junto con la fe y la esperanza ……. ..

Ahora explicamos que significan las palabras de Pablo en 1 Corintios 13:8-13: “El amor nunca deja de ser; PERO LAS PROFECÍAS SE ACABARÁN, Y CESARÁN LAS LENGUAS, Y LA CIENCIA ACABARÁ. Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; MAS CUANDO VENGA LO PERFECTO, ENTONCES LO QUE ES EN PARTE SE ACABARÁ. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.”

Es cierto que las lenguas, las profecías, el conocimiento y los otros dones espirituales cesarán de existir, se acabarán, porque llegará un momento en el cual no tendrán más utilidad, su utilidad se acabará. Pero tenemos que preguntárnos: ¿cuándo sucederá esto?

El apóstol Pablo lo dice y será “CUANDO VENGA LO PERFECTO”. Algunos traducen “Cuando llegará LA PERFECCIÓN”

Debemos preguntárnos si la perfección o lo perfecto ya han llegado teniendo en cuenta que Pablo dice que cuando la perfección llegará nos conoceremos plenamente.

Preguntémonos si ahora conocemos plenamente; el apóstol Pablo, con todo el conocimiento que él tenía dijo que conocía sólo en parte, ¿nosotros ahora podemos decir que conocemos plenamente, que tenemos un conocimiento completo?

Por supuesto no se puede decir, de hecho, muchas cosas que se relacionan con el Evangelio para nosotros siguen siendo un misterio.

Además, está escrito que lo veremos cara a cara.

Está escrito en Apocalipsis 22:3-4: “Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, Y SUS SIERVOS LE SERVIRÁN, Y VERÁN SU ROSTRO, y su nombre estará en sus frentes.”

Miren, entonces, que lo veremos cara a cara, veremos el rostro del nuestro Salvador Jesucristo. Entonces, en ese tiempo por venir, conoceremos plenamente, lo veremos cara a cara y todo lo que es en parte cesará; cuando se cumpliran estas cosas, entonces y sólo entonces, después de la venida del Señor Jesucristo, las cosas que son sólo en parte cesarán y se acabarán.

Deben tener en cuenta que también habla del conocimiento junto a la profecía y a las lenguas, entonces, ¿podemos decir hoy que el conocimiento ha sido abolido? ¿Qué dice Santiago en su epístola (1:5) “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche…”; ¿Qué haremos, entonces, dejaremos de pedir la sabiduría y el conocimiento a Dios sólo porque alguien dice que ahora conocemos plenamente? No, ya que no conocemos plenamente, no hay ni un hombre que pueda presumir de conocer completamente todo, por lo tanto, el conocimiento hoy en día sigue siendo parcial. Por lo tanto, la perfección no ha todavía llegado, y consecuentemente la profecía, las lenguas y el conocimiento son de pedir a Dios todavía hoy en día para la edificación y la perfección de los santos.

Pero quiero ir más allá, quiero preguntar a los que dicen que la perfección ha venido ya y que los dones espirituales han cesado, quiero hacerles esta pregunta: Si la Escritura dice que el don de profecía y el don espiritual de hacer milagros todavía estarán activos justo antes del regreso Señor Jesús, ¿cómo es que ustedes dicen que el don de profecía y el don de hacer milagros, así como los otros dones, han cesado ya?

¡Vamos a la Ley, a la Escritura! Leamos en Apocalipsis 11:3-7: “Y DARÉ A MIS DOS TESTIGOS QUE PROFETICEN POR MIL DOSCIENTOS SESENTA DÍAS, vestidos de cilicio. Estos testigos son los dos olivos, y los dos candeleros que están en pie delante del Dios de la tierra. Si alguno quiere dañarlos, SALE FUEGO DE LA BOCA DE ELLOS, Y DEVORA A SUS ENEMIGOS; y si alguno quiere hacerles daño, debe morir él de la misma manera. ESTOS TIENEN PODER PARA CERRAR EL CIELO, A FIN DE QUE NO LLUEVA EN LOS DÍAS DE SU PROFECÍA; Y TIENEN PODER SOBRE LAS AGUAS PARA CONVERTIRLAS EN SANGRE, Y PARA HERIR LA TIERRA CON TODA PLAGA, CUANTAS VECES QUIERAN. Cuando hayan acabado su testimonio, la bestia que sube del abismo hará guerra contra ellos, y los vencerá y los matará.”

Miren, entonces, los dos testigos todavía no han llegado y está escrito que se les dará el don de profecía y el don de hacer milagros, entonces la perfección no ha todavía llegado, si Dios usará de nuevo los dones espirituales, sobre todo la profecía, que ya hemos leído que cuando la perfección vendrá cesará.

Así que, si Dios les usará en el futuro, les ha usado en el pasado, ¿por qué hoy en día no debería utilizarles para exhortar, edificar y consolar a su iglesia?

Quien no maneja correctamente la Palabra de Dios será por ella aplastado, puede no creer a lo que está escrito, pero será desvergonzado.

 

Conclusión

Entiendo que mirando el entorno Pentecostal actual muchos, repito muchos y no pocos, escandalizan y falsifican las lenguas del bautismo con el Espíritu, el don espiritual del diversos géneros lenguas, el don espiritual de la interpretación de lenguas, pero eso no quiere decir que estos dones espirituales no existan.

Si hay dinero falso debe existir también el dinero verdadero, de lo contrario el diablo, el dragón, ¿por qué imitaría estas cosas si no son de Dios?

Sería como decir que porque he conocido muchos hermanos autoproclamados en Cristo que se conducen mal en el Evangelio, entonces no hay más creyentes que se conducen de una manera digna del Evangelio!

También entiendo que esto causa miedo en aquellos que escuchan estas doctrinas por la primera vez, de hecho ha siempre escuchado por algunos presuntos ancianos que no saben lo que dicen: “las lenguas son sólo del diablo y no de Dios”. Pablo pone orden en Corinto porque ya había desorden, pero también dijo que no se impidiera el hablar en lenguas, también dijo de no despreciar las profecías y exhortó a probar todo a la luz de la Palabra de Dios y a retener lo bueno.

Les he escrito brevemente, sí, porque no tienen que pensar que los argumentos en defensa de esta doctrina sean todos aquí!

Pero si tienen una buena conciencia y desean aprender de Dios, tienen la Palabra de Dios que les enseña y el Espíritu de Dios que mora en los corazones de todos aquellos que han sido regenerados por él.

Quiero terminar diciendo algo acerca de mí. Me convertí en una “Iglesia de los Hermanos” en Fondi, Latina, Italia, y en cuanto a las lenguas fui advertido como si fueran “todas” del diablo. Pero me encontré con algunos hermanos pentecostales. En un momento particular de mi vida espiritual me había extraviado de la fe, y estos hermanos me amonestaron y gracias a Dios fui restablecido de nuevo por Dios, y fui ayudado a despertarme espiritualmente.

Sin embargo, esta doctrina del bautismo con el Espíritu Santo con la manifestación de las lenguas no me gustaba, no podía aceptarla, pero me di cuenta de que había algo en la Escritura, de hecho las respuestas de los ancianos de la “Iglesia de los Hermanos” no me convencían totalmente. Entonces empecé a orar a Dios para que Él, personalmente, me revelara su palabra porque quería saber la verdad.

Dios ha abierto mi mente a la comprensión de las Escrituras, y le doy las gracias de todo corazón siempre, todos los días de mi vida. ¡A Él sea la gloria y la honra y el poder por los siglos de los siglos! ¡Amén!

Estoy seguro de que si uno se acerca a la Palabra de Dios buscando lo que más le gusta lo encontra. O mejor dicho, si quiere adulterar la Palabra, si quiere torcerla para hacerle decir lo que el hombre quiere para que enseñe lo que gusta a los hermanos, esto es posible.

Lamentablemente, a los hermanos, al menos a la mayoría, no les importa lo que se dice desde el púlpito, no se preguntan si las cosas son realmente como dicen sus conductores.

Pero Jesús dijo: “MIRAD, PUES, COMO OÍS”!

Hermanos, yo les exhorto a tener cuidado con lo que oyen! Siempre vayan a ver si las cosas son así como les dicen y oren al Señor que les haga entender la verdad. Cuando Dios por medio de Su Espíritu Santo les iluminará entonces con gozo gritarán a Dios: ¡Gracias Señor, porque Tú eres el mismo ayer, hoy y para siempre!

La paz, la sabiduría y el conocimiento de Jesucristo y de Dios Padre sean sobre ustedes y sobre toda su Iglesia.

Salvo por gracia por la fe en Cristo Jesús: Giuseppe Piredda

Traducido por Enrico Maria Palumbo

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¿Es bíblico que todos hablen en lenguas y que nadie interprete cuando la Iglesia se reúne?

verdi_cascateNo, este comportamiento es errado a la luz de lo que manda la Escritura acerca del hablar en lenguas cuando se reúne la Iglesia. Las Escrituras afirman: “Si habla alguno en lengua extraña, sea esto por dos, o a lo más tres, y por turno; y uno interprete. Y si no hay intérprete, calle en la iglesia, y hable para sí mismo y para Dios” (1 Corintios 14:27-28). En primer lugar, tengan en cuenta que si en una congrecación hay los que hablan en lenguas, no le es permitido a todos, de hecho no pueden hablar en voz alta con el fin de atraer la atención de los presentes, ni juntos y ni por turno, pero esto sólo se le permite a dos, o a lo más tres, y luego esto hablar debe ser hecho con orden en el sentido de que no puede tener lugar de forma simultánea, sino por turno. Así que incluso en el caso que fuesen sólo dos o tres que hablen en lenguas al mismo tiempo, en voz alta, no puede ser aceptado. Y después que se ha manifestado el hablar en lenguas tiene que haberse una interpretación hecha por uno sólo (entonces no pueden haberse dos o tres o más personas que interpretan), sin embargo, si no hay quien interpreta entonces deben permanecer en silencio y hablar para sí mismos y para Dios (así que esto no es un silencio total, ya que pueden seguir hablando – incluso en otras lenguas – pero sólo en voz baja).

A la luz de estas ordenes, por lo tanto, dados por el apóstol Pablo, el hablar en lenguas hecho por toda una asamblea, no importa lo bueno que pueda parecer, no es correcto, y que así es siempre lo confirma Pablo a los Corintios cuando les preguntó: “Si, pues, toda la iglesia se reúne en un solo lugar, y todos hablan en lenguas, y entran indoctos o incrédulos, ¿no dirán que estáis locos?” (1 Corintios 14:23). He aquí porque Pablo llama a evitar este hablar en lenguas en conjunto, de manera que en caso de que los indoctos o incrédulos, no nos digan que estamos locos. Y por lo tanto es una cuestión de decoro y de orden.

Quiero terminar haciendoles notar que, lamentablemente, este hablar en lenguas de todos o casi cuando la Iglesia se reúne no sólo está presente en las Iglesias Pentecostales libres, sino también en aquellas que no están definidas o no se definen como tales. Por desgracia este modo de hacer es muy común entre los pentecostales, modo de hacer que se culpa con razón por los creyentes que no son Pentecostales, algunos de los cuales, sin embargo, llegan a decir que esto va a demostrar que el hablar en lenguas presente entre el pentecostalismo no es de Dios! Por supuesto no estoy de acuerdo con eso, porque como siempre digo, Pablo no puso jamás en duda la autenticidad del hablar en lenguas presente entre los santos de Corinto a pesar del hecho que ellos, en ejercicio de esta capacidad estaban muy desordenados. Les amonestó, les corrigió, pero no comenzó a decir que su hablar en lenguas era del diablo! Así que les invito a no cometer el mismo error de ellos.

Por el Maestro de la Palabra de Dios: Giacinto Butindaro

Traducido por Enrico Maria Palumbo

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Las lenguas en el día de Pentecostés no fueron dadas para evangelizar

6a0120a4f88a1c970b0133ed217a33970b-320wiVamos a demostrar bíblicamente que las lenguas en el día de Pentecostés no fueron dadas para evangelizar.

El hablar en lenguas en el día de Pentecostés

Ahora, Lucas dice: “Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen. Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo. Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua. Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de Africa más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios. Y estaban todos atónitos y perplejos, diciéndose unos a otros: ¿Qué quiere decir esto? Mas otros, burlándose, decían: Están llenos de mosto”(Hechos 2:1-13).

Noten, en primer lugar, que aquella multitud de Judios se reunió en el lugar donde se sentaban los discípulos del Señor, oyendo el sonido como de un viento recio que soplaba, entonces llegó a ese lugar cuando los discípulos ya estaban hablando en otros idiomas por el Espíritu. ¿Y qué decían los discípulos en esos idiomas? Hablaron de las grandes cosas de Dios. Esto fue observado por los Judios que se reunieron y les escucharon porque entendieron que esos galileos hablaban en sus idiomas nativos de las grandes cosas de Dios. Noten que todos los que hablaban en otras lenguas hablaban de las grandes cosas de Dios; quien en una lengua, quien en otra, pero todos hablaban de las grandes cosas de Dios.

Pero estas grandes cosas de Dios pueden referirse al Evangelio que los Judios necesitaban escuchar? No, el Evangelio en el hablar en lenguas no fue proclamado. ¿Por qué decimos esto? ¿Porque el Evangelio se predicó a los Judios en el idioma hebreo (el idioma que todos podían entender) por Simón Pedro, cuando él se puso en pie con los once después de que él escuchó que algunos se burlaban de ellos, pensando que estuvieran borrachos.

Aquí está lo que dijo Pedro en aquella predicación: “Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les habló diciendo: Varones judíos, y todos los que habitáis en Jerusalén, esto os sea notorio, y oíd mis palabras. Porque éstos no están ebrios, como vosotros suponéis, puesto que es la hora tercera del día. Mas esto es lo dicho por el profeta Joel: Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños; y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán. Y daré prodigios arriba en el cielo, y señales abajo en la tierra, sangre y fuego y vapor de humo; el sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día del Señor, grande y manifiesto; y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. Varones israelitas, oíd estas palabras: Jesús nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de él, como vosotros mismos sabéis; a éste, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole; al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella. Porque David dice de él: veía al Señor siempre delante de mí; porque está a mi diestra, no seré conmovido. Por lo cual mi corazón se alegró, y se gozó mi lengua, y aun mi carne descansará en esperanza; porque no dejarás mi alma en el Hades, ni permitirás que tu Santo vea corrupción. Me hiciste conocer los caminos de la vida; me llenarás de gozo con tu presencia. Varones hermanos, se os puede decir libremente del patriarca David, que murió y fue sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy. Pero siendo profeta, y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que de su descendencia, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo para que se sentase en su trono, viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en el Hades, ni su carne vio corrupción. A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. Así que, exaltado por la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís. Porque David no subió a los cielos; pero él mismo dice: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra,hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies. Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo”(Hechos 2:14-36).

Ahora, yo digo, si los aproximadamente ciento veinte cuando comenzaron a hablar en lenguas hablaban a los no creyentes anunciando el Evangelio ¿qué necesidad había de que Pedro les anunciara el Evangelio en hebreo? Ninguna. Así que aquellos creyentes no podían hablar a los hombres incrédulos por su hablar en lenguas. Y esto se ve confirmado por el hecho de que los Judios fueron compungidos de corazón después de escuchar la predicación que Pedro hizo en su idioma, de hecho está escrito: “Al oír esto, se compungieron de corazón …” (Hechos 2:37), y no cuando escucharon a los creyentes hablar en su lengua materna. En esa ocasión ellos se quedaron impresionados, perplejos, pero sin ser compingidos en el corazón. El compungimento llegó sólo cuando oyeron a Pedro decir que el hombre Jesús, que los Judios habían crucificado fue resucitado por Dios, y que él había sido hecho por el Señor Dios y Cristo. Y esto se confirma no sólo por este hecho, sino también de las palabras que aquellos Judios dijeron a Pedro y a los otros apóstoles, es decir, “Varones hermanos, ¿qué haremos ?” (Hechos 2:37); De hecho, si los Judios ya habían escuchado la predicación en su lengua materna sin duda habrían oído que tenían que arrepentirse y ser bautizados en el nombre de Cristo, mientras el hecho que después de escucharlos hablar en lenguas todavía no sabían qué hacer significa que en esas “grandes cosas de Dios” no se mencionó lo que tenían que hacer. Como también en la predicación de Pedro no había lo que tenían que hacer; lo que tenían hacer les fue dicho después de que Pedro terminó de predicar el Evangelio.

Este error de pensar que las lenguas fueron dadas para la evangelización fue hecho por muchos pentecostales al principio del siglo pasado en América (entonces en los primeros años del Movimiento Pentecostal). De hecho inicialmente muchos pensaron que las lenguas recibidas con el bautismo con el Espíritu Santo servían para predicar el Evangelio, y algunos se fueron a países extranjeros porque piensaban que habrían predicado en esas lenguas, pero poco después volvieron a casa decepcionados.
Hablar en lenguas se dirige a Dios y no a los hombres

Este error, como hemos visto, se sigue haciendo por muchos porque ignoran las palabras de Pablo a los Corintios: “el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios” (1 Corintios 14:2). Noten como Pablo explica claramente a quien se dirige el hablar en lenguas. No se dirige a los hombres, sino a Dios.

Pero vemos otros pasajes de la Escritura que figuran en la primera carta de Pablo a los Corintios y que muestran que el hablar en lenguas es un hablar a Dios y no a los hombres:

● Más tarde Pablo dice: “Porque si yo oro en lengua desconocida, mi espíritu ora, pero mi entendimiento queda sin fruto. ¿Qué, pues? Oraré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento; cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento” ( 1 Corintios 14:14-15);

Como se puede ver muy bien, aquí Pablo habla de la oración en otra lengua (o orar con el espíritu) y ya que sabemos que la oración se dirige a Dios y no a los hombres, esto confirma que el hablar en lenguas se dirige a Dios. En cuanto al orar con el espíritu, que también es mencionado por Pablo a los Efesios, cuando dice: “orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu” (Efesios 6:18), y por Judá en su epístola cuando dice: “Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo, conservaos en el amor de Dios” (Judas 20-21), les recuerdo que se refiere a la intercesión que el Espíritu de Dios cumple para los santos como está escrito a los Romanos: “Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos” (Romanos 8:26-27). Así que los que oran en lenguas, piden a Dios por medio del Espíritu, para hacer ciertas cosas a nuestro favor y a favor de los santos en la tierra. Es evidente que dado que la intercesión la hace ( en otro idioma), el Espíritu de Dios que conoce a fondo todas nuestras necesidades (incluso aquellas que no sabemos) y las de todos los demás hijos de Dios, las cosas que Él le pide a Dios son un misterio para nosotros, es decir cosas ocultas. Déjenme darles un ejemplo: si el Espíritu de Dios intercede por algunos hermanos que no conocemos y que están en África en una urgente necesidad particular, nunca sabremos que el Espíritu estaba en ese momento haciendo aquella intercesión en particular; a menos que alguien intérprete por el Espíritu aquella la intercesión del Espíritu Santo. En este caso, por supuesto, los misterios serán revelados a los hermanos por, precisamente, la interpretación de las lenguas.

● Pablo dice: “Cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento” (1 Corintios 14:15); Esto cantar se refiere al cantar canciones espirituales a Dios a través del Espíritu. Es aquí también implícito que se refiere a un hablar a Dios y no a los hombres.

● Pablo también dice: “Porque si bendices sólo con el espíritu, el que ocupa lugar de simple oyente, ¿cómo dirá el Amén a tu acción de gracias? pues no sabe lo que has dicho. Porque tú, a la verdad, bien das gracias; pero el otro no es edificado” (1 Corintios 14:16-17); noten las expresiones “si bendices sólo con el espíritu” y también “bien das gracias” porque confirman que quien habla en otra lengua no habla a los hombres, sino a Dios, porque bendice y da gracias a Dios.
El hablar en lenguas en la casa de Cornelio y en Éfeso

Consideremos ahora los demás casos que se narran en el libro de los Hechos donde los creyentes hablaron en otras lenguas, para ver si hay algún tipo de referencia que pueda confirmar que su hablar en lenguas era dirigido a los hombres, ya que por su medio se predicaba el Evangelio, y no a Dios;

● En la casa de Cornelio, mientras Pedro predicaba la Palabra a Cornelio y a los que estaban con él sucedió que “el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso. Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios”(Hechos 10:44-46). También en este caso no podemos decir que el hablar en lenguas estaba dirigido a los hombres, porque no hay el menor indicio de esto. Y entonces si aquel hablar en lenguas hubiera sido dado para evangelizar incluso en ese momento, ¿quién eran los que allí en la casa de Cornelio necesitaban recibir el mensaje del Evangelio si el Espíritu cayó sobre TODOS los que escuchaban la Palabra, y entonces no habían más incrédulos en esa casa?

● En Efeso, cuando el Espíritu Santo descendió sobre algunos discípulos está escrito que “hablaban en lenguas, y profetizaban” (Hechos 19:6). Observen como la profecía se cita por separado del hablar en lenguas ya que el que habla en lenguas no está profetizando, es decir no está hablando a los hombres para edificación, exhortación y consolación, pero habla a Dios. Entonces aquellos hombres no podían comunicar el Evangelio en otros idiomas. Y entonces, una vez más, si las lenguas se hubieran dado para evangelizar, ¿quién eran esos hombres a los cuales se predicó el Evangelio si además de ellos que eran discípulos de Cristo había sólo el apóstol Pablo, que era también un creyente?

 

Explicación del pasaje bíblico tomado para sugerir que los que hablan en lenguas predican el Evangelio

Pasemos ahora a explicar las palabras de Pablo: “las lenguas son por señal, no a los creyentes, sino a los incrédulos” (1 Corintios 14:22). Ahora, justo antes Pablo cita estas palabras del profeta Isaías: “En otras lenguas y con otros labios hablaré a este pueblo; y ni aun así me oirán, dice el Señor”(1 Corintios 14:21), estas palabras significan que el Señor habría hablado a su pueblo de Israel a través de la señal de las lenguas. Pero Pablo no dice que Dios habría hablado directamente a los hebreos a través de las lenguas, precisamente porque el hablar en lenguas se dirige a Dios y no a los hombres.

Recuerden lo que pasó en el día de Pentecostés. ¿No es verdad que Dios habló a los Judios extranjeros por los galileos? ¿No es verdad que Dios hizo asombrar aquellos Judios extranjeros por la señal de hablar en lenguas aunque si el hablar en lenguas no se dirigía directamente a ellos? Ciertamente es así, de hecho, las lenguas, dice Pablo, “son por señal, no a los creyentes, sino a los incrédulos” (1 Corintios 14:22). ¿Ved? Dios a través de las lenguas habló a los Judios que se reunieron en ese día ya que les hizo sorprender y asombrar.

Los signos hablan por sí mismos, recuerden esto; no importa de qué tipo son, ellos dan testimonio de la grandeza de Dios y también de la presencia de Dios. Para confirmar esto, existen las siguientes palabras que Jesús dijo a los Judios: “Mas yo tengo mayor testimonio que el de Juan; porque las obras que el Padre me dio para que cumpliese, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, que el Padre me ha enviado” (Juan 5:36); y estas otras que Dios dijo a Moisés cuando lo envió a Egipto con el poder de cambiar el bastón en una serpiente y de afectar su mano por la lepra: “Si aconteciere que no te creyeren ni obedecieren a la voz de la primera señal, creerán a la voz de la postrera…” (Éxodo 4:8). Noten las expresiones “a la voz de la primera señal” y ” la voz de la postrera” porque confirman que los signos de Dios hablan. Así que teniendo en cuenta que aún las lenguas son una señal de Dios para los incrédulos, llegamos a la conclusión de que Dios habla a los no creyentes a través de las lenguas, (por supuesto, por medio de la señal de las lenguas y no por los así llamados “mensajes en lenguas”). Y esto es exactamente lo que sucedió en varias ocasiones, porque habían sido Judios que Dios ha hecho asombrar y sorprender haciendoles escuchar algunos Gentiles que cantaban y oraban en hebreo, y algunos de ellos han sido llevados a la obediencia de la fe después de haber sido testigos de ese signo portentoso, es decir, después de haber oído algunos Gentiles orar o cantar en hebreo sin que ellos supieran la lengua hebrea.

Por lo tanto, a la luz de lo que dice la Escritura, tenemos que rechazar categóricamente la tesis de todos esos evangélicos que piensan de esa manera.

Nadie os engañe con palabras vanas,

Por el Maestro de la Palabra de Dios: Giacinto Butindaro

Traducción: Enrico Maria Palumbo