¿Se puede seguir a un hombre según la Biblia?

10500570_10204101375272910_5397824286657018180_nEn la Palabra de Dios leemos las siguientes exhortaciones:

“Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo” (1 Corintios 11:1).

“Acuérdense de los líderes que les enseñaron la palabra de Dios. Piensen en todo lo bueno que haya resultado de su vida y sigan el ejemplo de su fe” (Hebreos 13:7 ‘NTV’).

Así que, como está escrito, los santos pueden seguir y ser imitadores de los SANTOS HOMBRES DE DIOS, no de los habladores de vanidades y los rebeldes, sino que los santos hombres de Dios pueden, y más deben, ser imitados.

Desdichadamente, hay muchos seguidores de las diversas organizaciones, que siguen los preceptos de su pastor, sin comprobar si se ajustan a la Palabra de Dios. Su pastor habla, y los miembros creen sus palabras y obedecen sin preocuparse mínimamente si lo que dijo esté conforme con la Biblia o no.
Son precisamente ellos los que siguen al hombre, entonces, de estos, no aceptamos amonestaciones como: “Ustedes siguen a un hombre”! Nos dicen esto porque escuchamos y compartimos, después de haber verificado las Escrituras, las predicaciones y enseñanzas de Giaicnto Butindaro.

Nosotros escuchamos también a otros predicadores, sin embargo, no es por esta razón que somos sus seguidores, ya que como estamos acostumbrados, examinamos lo todo y retenemos lo bueno, lo bueno solamente.

Ya lo sabemos, esta historia de SEGUIR AL HOMBRE, es una de las calumnias que los enemigos de la Palabra y de Dios y de la sana doctrina lanzan contra los que escuchan al ministro de la Palabra Giacinto Butindaro, para alejar lo más posible a las almas de su enseñanzas, para que no escuchen a él, porque si lo escuchasen se darían cuenta de inmediato de que dice la verdad de acuerdo a la Palabra de Dios. Si uno ha nacido de nuevo, se da cuenta de que dice la verdad según la Palabra, pero si no son salvos, si no tienen el Espíritu de Dios en ellos, o son réprobos, entonces no entenderán, tampoco si les hablase el apóstol Pablo en persona.

Dios ha establecido el ministerio de maestro (Véase Efesios 4:11), entre otros, y si hoy hay un maestro de Dios entre nosotros, ¿por qué no deberíamos reconocerlo y escucharlo? ¿Por cuál razón oculta no deberíamos aceptar lo que dice si se ajusta a lo que enseñan las Escrituras? En todo caso, los que nos aman y quieren que no sigamos siendo víctima de algún falso ministro y engañador, entonces deberían decir que tenemos que estar cuidado y comprobar todo con la Palabra, porque esto se aplica a todos, y no sólo a un hombre: Giacinto Butindaro.

Vamos a hacer algunos ejemplos explicativos:

– ¿Si nos no aceptásemos la refutación del rapto secreto enseñada por Giacinto, el rapto secreto LLEGARÍA A SER VERDADERO?

– ¿Si nos no aceptásemos la refutación sobre la imposición del diezmo a los santos bajo la gracia, se convertiría en VERDAD BÍBLICA?
Y así tantas otras cosas, como el fuego del infierno, la Nueva Jerusalén, los juicios de Dios, la predestinación, los dones espirituales….

¿No es tal vez Giacinto que nos exhorta a comprobar todo por medio de las Sagradas Escrituras? No es tal vez él quien nos exhorta a rechazar todo lo que no está presente en las Sagradas Escrituras? Claro, así es, y damos gracias a Dios por eso.

Si entre nosotros Dios ha constituido un maestro para que nos enseñe y nos haga salir de las trampas y de las simas de muchos charlatanes y engañadores que circulan sin problemas en las distintas iglesias de todas las denominaciones, ¿por qué no deberíamos escucharlo? En resumen, rechazar lo que dice una persona sin haberlo escuchado, no es una cosa sabia, no es una manifestación de sabiduría, sino es una tontería!

Por lo menos escúchenlo, ustedes que lo injurian y calumnian, y demuestren donde se equivoca, con la Biblia en la mano, pero si no pueden demostrar donde se equivoca, entonces ¿por qué lo golpean con su lengua calumniosa y mentirosa?

Ahora les digo a ustedes, hermanos y hermanas en el Señor que lo están escuchando y leyendo, no se hagan atrapar por los charlatanes y engañadores, sino continúen a escuchar y comprobar todo lo que oyen y leen por medio de las sagradas Escrituras, para que retengan lo bueno, y rechazen toda especie de mal.

Doy gracias a Dios por los hermanos Giacinto e Illuminato Butindaro, de los cuales he recibido en muchos años que los conozco personalmente sólo cosas buenas.

Quien no lo conoce, al menos evalúe las cosas con lo que se puede ver, con los frutos que se pueden ver, es decir: con sus enseñanzas escritas y predicadas, con sus libros, con sus exhortaciones. Y tengan siempre en cuenta, que no pide dinero a nadie y NO PONE A LA VENTA SUS LIBROS, que ya pienso, están en casi todas las casas de los creyentes, amigos y enemigos.

Las Escrituras también nos enseñan a dar honor al que debamos honor, como está escrito:

“Paguen a cada uno lo que le corresponda: si deben impuestos, paguen los impuestos; si deben contribuciones, paguen las contribuciones; al que deban respeto, muéstrenle respeto; al que deban honor, ríndanle honor” (Romanos 13:7)

Por el hermano en Cristo Jesús: Giuseppe Piredda

Traducido por Enrico Maria Palumbo

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