Las Iglesias de los primeros siglos butizaban en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo

bautismos en la historia

“El Señor, dando a los discípulos el poder de hacer renacer a los hombres en Dios, les dijo: Id, enseñad a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. A través de los profetas, de hecho, había prometido derramar en los últimos tiempos este Espíritu sobre sus servidores, para que profetizasen, por eso desciendió también sobre el Hijo de Dios que llegó a ser Hijo del hombre, acostumbrandose con él a vivir con los hombres, a descansar entre ellos, y a vivir en las criaturas de Dios, operando en ellos la voluntad del Padre y renovándolos del viejo hombre al nuevo hombre en Cristo” (Ireneo, Contra las Herejías, Libro Quinto 17:1-3, 200 dC).

“Había escogido a doce hombres y los mantenía siempre cerca de Él: nunca se apartaron del lado del Maestro: Él les había elegido, para que fuesen maestros a las personas y difundiesen la doctrina divina. Uno de ellos fue rechazado, pero a los otros once, en su regreso al Padre Suyo después de la resurrección, les ordenó que se fueran en las diversas regiones del mundo bautizándoles en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo ” (Tertuliano, La prescripción contra los herejes 20, 190 dC).

“Vamos a mostrar cómo somos consagrados a Dios, renovados por Cristo, para que no se vea que, dejando esta parte, estropeemos en cualquier forma nuestra exposición. Para aquellos que están convencidos y creen que son ciertas las enseñanzas expuestas por nosotros, y prometen saber vivir constantemente con ellas, se les enseña a orar y pedirle a Dios, ayunando, la remisión de los pecados, mientras oramos y ayunamos con ellos. Luego son llevados por nosotros donde hay agua, (…) Así que, de hecho, hacen el lavamiento del agua, en el nombre de Dios, Padre y Señor del universo, de Jesucristo (Hijo) nuestro salvador y del Espíritu Santo” (Justin, Primera Apología 61:1 -3, 160 dC).

“Con respecto al bautismo, bauticen así: habiendo expuesto previamente todos estos preceptos, bauticen en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo en agua viva. Si no tienen agua viva, bauticen en otra agua, si no se puede en la fría, bauticen en la caliente. (…) en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” (Didajé 7:1-3, 105 dC).

Como podemos ver, el bautismo en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo ha sido practicado por los primeros Cristianos sobre la base del mandato apostólico que tenemos en la Biblia en Mateo 28:19 y no es cierto que fue introducido por la iglesia adúltera con el poder Imperial que nació en el siglo IV. Se practicaba ya hace 200 años.

Por el hermano en Cristo Jesús: Stefano Ferrero

Traducido por Enrico Maria Palumbo

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Usted que está leyendo: “¿Era nacido de nuevo antes de hacer el bautismo en agua?” “¡Yo no!”

Hermanos y hermanas en el Señor, si se han hecho bautizar en agua ANTES de ser nacidos de nuevo, su bautismo NO es válido y, por lo tanto, deben (re)bautizarse. Lean este testimonio de una hermana que conozco personalmemente. Dios les bendiga.

“Tú has establecido tus preceptos, para que se cumplan fielmente” (Salmos 119:4)

bautismo nacido de nuevo testimonio
“Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es” (Juan 3:3-6)
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El día 22 diciembre 2013 me bautizaron, fue la segunda vez que descendí en las aguas, debido a que el primer bautismo que había hecho hace unos años no era válido, porque no era todavía “nacida de nuevo”, regenerada, arrepentida, vivificada (Juan 3:1-8).

Al testificar, siempre puse tanto énfasis en la narración de ese día, pero en realidad sólo estaba pasando de una religión a otra, y la experiencia del nuevo nacimiento todavía no la había experimentado, así que no había reconocido estar perdida, muerta en mis errores y mis pecados.

Cuando empecé a asistir a la comunidad evangélica, me dieron la bienvenida con gusto, sí, pero nadie se preocupó para evengelizarme y entender mi situación espiritual, mi conocimiento; yo venía de la iglesia católica, y cuando pedí de ser bautizada, se me permitió sin que se asegurasen de que yo era “nacida de nuevo”, espiritualmente regenerada.

Últimamente, dando testimonio, decía que me habían bautizado en agua hace varios años, pero “nacida de nuevo” sólo hace unos pocos años, (nadie me señaló que mi declaración hiciese nulo el bautismo en agua que me habían ministrado) hasta que, un día, después de haber dado mi testimonio a través de internet, corrí pronto en mi cuarto, me puse de rodillas para orar y me eché a llorar fuerte.- Me bauticé hace varios años, pero yo nací de nuevo sólo hace unos pocos años – ¡Así concluí mi testimonio!

Esas palabras martilleaban mi mente, yo no podía entender, estaba agitada y confundida, me sentía en mi corazón que había algo mal.

El Señor, en su gran misericordia y paciencia, no tardó en responderme y me di cuenta de que no fui bautizada en agua de acuerdo con las enseñanzas de la Palabra de Dios.

“Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio” (Marcos 1:14,15).

– ¿Qué has enterrado ese día cuando fuiste bautizada? – me preguntó un hermano a quien me dirigí – si ese es el caso, añadió, tu bautismo no es válido. “El viejo hombre” que muere en Cristo Jesús cuando una persona nace de nuevo, es entonces simbólicamente enterrado por el bautismo en agua. El hermano me instó a perseverar en la oración, a la espera de una confirmación del Señor al respecto.

Unas semanas más tarde, fui a la comunidad para testimoniar lo que me había pasado (no había asistido por dos meses; en los últimos cinco años nunca había perdido las citas semanales).

El lugar estaba lleno y cuando tuve la oportunidad de hablar, sentí un dolor y una vergüenza indecible, pero Dios me dio la gracia para contar en detalle mi situación y luego pedí perdón.

El pastor y los líderes no hicieron ningún comentario, tal vez debido a las nuevas personas que habían esa noche.

En los siguientes días esperé para una visita a mi casa, una llamada telefónica de alguien que tal vez me dijese – ¿Qué pasó? – o – No importa lo que te pasó hermana, a la primera oportunidad harás el bautismo: o – No entendimos la otra noche cuando has hablado, no te has expresado claramente. No, nada de eso ni nada, silencio, sólo silencio, por los hermanos y los conductores de la comunidad¡¡

Sentía un fuerte deseo dentro de mí para hacer pronto el bautismo, pero el “invierno”, “cómo hacer”, “cuándo” y “quien podía bautizarme” eran como altas montañas que bloqueaban cualquier intento de encontrar una solución al problema.

El Señor, en algún momento, me abrió una puerta, de forma inesperada, como sólo Él puede hacerlo, dándome más de lo que había pedido y esperado. ¡Aleluya!

Un hermano en Cristo, de Turín, desde poco conocido, me invitó a su boda (con una hermana que vive en Calabria, no lejos de mi casa). Entre los invitados habían otros hermanos que se habían conocido a través de Internet, que el Señor me había hecho conocer, en ese momento tan especial para mi crecimiento espiritual. ¡Qué ocasión!

Las montañas de repente desaparecieron de mi vista y me encontré con todas las puertas abiertas. ¡Gloria a Dios!

El Bautismo lo hice en un centro público que, por esas horas, se puso a nuestra disposición de forma gratuita. Presente el hermano Giuseppe que me ha bautizado, su familia y el hermano Aldo.

Ahora, algunos de mi ex-comunidad me evitan, bajan la cabeza y cambian de dirección cuando me ven; otros sólo se conceden para un rápido saludo.

Doy gracias al Señor por la misericordia que Él ha tenido de mí y, y si ha permitido que esto sucediese, por ahora no conozco la razón. En esa comunidad muchos están en la misma condición en la cual me hallaba yo; es muy triste decirlo, pero así es. Conozco bien a los chicos de la comunidad que fueron bautizados a la edad de 13,14 años, porque fui responsable de ellos aproximadamente por 4 años.

Para dar un ejemplo práctico de lo que acabo de decir, quiero contar lo que pasó hace unos años. Yo y un responsable, alentamos a mi marido para ser bautizado después de unos meses que asistía a la comunidad y “para hacernos felices” (como dijo más tarde) fue de acuerdo, pero no pasó mucho tiempo que dejó de asistir a la comunidad. Esto no fue un caso único, otros hicieron esta misma experiencia.

Yo nunca haría, ahora que he entendido, algo así, porque es absurdo, no se puede convencer o animar, obligar a alguien a hacer el bautismo, pero yo, en ese tiempo, ¿qué podía entender de lo que era realmente el “nuevo nacimiento” si todavía estaba perdida en mis pecados?

Me he preguntado muchas veces por qué este silencio por parte de los miembros de mi ex-comunidad, ¿tal vez porque no “llevaba frutos” a su gloria?

Por el momento, no tengo una comunidad que pueda asistir en persona, pero Dios ha provisto de otro modo, y cuida de mí, además, me dio, por medio de Internet, algunos hermanos y hermanas en Cristo con quienes puedo compartir, estudiar la Palabra de Dios y crecer espiritualmente y en el conocimiento de la verdad de la Biblia.

Doy gracias a Dios porque yo estaba perdida, sin esperanza, pero el Señor, que es rico en misericordia, por su gran amor, me llevó a Cristo.

Él me dio la fe para creer y fui convencida de pecado, de justicia y juicio, y he sido regenerada por el poder del Espíritu Santo, para ser una nueva criatura, con un nuevo corazón, para hacer la voluntad de Dios, para amarlo, servirlo y hacer las obras que Él ha preparado para que anduviese en ellas (Efesios 2:10 – 5:25 e Isaías 55:10,11).

Mi certeza es en Jesucristo, sólo en Él, en Su gracia, Su amor, Su misericordia, Su fidelidad.

Él sólo hace obras perfectas.

Estoy segura de que el que comenzó la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo (Filipenses 1:6).

A Dios sea la gloria, la honra, el poder por los siglos de los siglos.

Hermana Anna

Traducido por Enrico Maria Palumbo

Léanse también este estudio acerca de la fórmula bautismal: https://justojuicio.wordpress.com/2014/07/24/el-bautismo-en-agua-debe-ser-ministrado-en-el-nombre-del-padre-del-hijo-y-del-espiritu-santo-que-son-tres-personas-y-no-tres-titulos/

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¡John F. MacArthur y todos los cesacionistas yerran grandemente!

untitleddfsJohn F. MacArthur y todos los hermanos en Cristo Jesús que forman parte de las Iglesias Bautistas, Reformadas, Presbiterianas, Iglesias de los Hermanos, Iglesias valdenses y otras, se equivocan grandemente en creer y enseñar que el hablar en lenguas, la profecía, algunos ministerios (apóstol y profeta), los milagros, las sanidades divinas en el nombre de Jesús y todas las demás manifestaciones del Espíritu Santo en la Iglesia, han cesado a la muerte de los doce apóstoles. Ellos creen y enseñan que la fecha de terminación se llevaría a cabo más o menos al final del siglo I d.C, cuando murió el apóstol Juan, como se cree comúnmente que murió en ese período.

En el sitio http://www.zam.it/ John F. MacArthur es presentado de esta manera:

“Conocido por su enfoque completo y franco en la enseñanza de la Palabra de Dios, la Biblia, John MacArthur es un pastor evangélico de quinta generación, autor y predicador de renombre internacional. Desde 1969 trabaja como maestro y pastor de la Iglesia Grace Community en Sun Valley, California. Las predicaciones de John alcanzan la mayor parte del mundo a través de su obra multimedia Grace To You, con oficinas en Australia, Canadá, Europa, India, Nueva Zelanda, Singapur y Sudáfrica. Grace To You no sólo produce programas de radio para más de 2000 radio (en Inglés y Español), sino distribuye libros, software, cintas y CD con estudios y sermones de John MacArthur. En 36 años, Grace To You ha distribuido más de 13 millones de discos y cintas de audio. John es presidente del Master’s College y del Master’s Seminary. Ha escrito cientos de libros y manuales de estudio bíblico, muy útiles y prácticos para la vida cotidiana.”

Además, MacArthur escribió el libro “Los carismáticos: una perspectiva doctrinal” (1), publicado por Ediciones de la Biblia Centre, bien conocido en los círculos evangélicos cesacionistas.

En este libro MacArthur expone las ya conocidas objeciones en contra del bautismo con el Espíritu Santo y la consiguiente manifestación de las lenguas y en contra de otros dones espirituales.

Por supuesto, en sus objeciones contra las lenguas, no podía faltar la que han cesado.

Ahora, leemos de la misma mano de MacArthur lo que dice, entre otras cosas, para afirmar que las lenguas y la profecía han cesado (2):

“[…]6. La historia dice que las lenguas cesaron. En 1 Corintios 13:8 el verbo pauo nos dice que las lenguas debían cesar, significando que nunca habrían empezado de nuevo y los últimos libros del Nuevo Testamento nunca les mencionan. Cleon Rogers, un estudiante misionero, escribió: “Es significativo que en ningún escrito de los Padres post- apostólicos hay lo más mínimo de referencia, la menor alusión acerca del don de lenguas” (Cleon L. Rogers, Jr. “El don de lenguas en la Iglesia Post-Apostólica”).. […]

“En los primeros cuatro-quinientos años de la iglesia, los únicos que hablaron en “lenguas” de los cuales sabemos fueron los seguidores de Montano, declarado hereje (véase el capítulo 3), y su discípulo Tertuliano” (John MacArthur, “Los Carismáticos: perspectiva doctrinal del movimiento carismático”, publicado por el Centro Bíblico, 1987, p. 197).”

Ahora bien, aunque entre los santos hayan muchos “crédulos”, sin embargo, también hay algunos “creyentes” sencillos que están estudiando para estar seguros de las cosas oídas y leídas, para ver si las cosas son exactamente como dijo MacArthur. Él, habiendo llamado en apoyo de sus razones “la historia de la Iglesia y los escritos de los padres antiguos”, ha sido un deber, para estos creyentes sencillos pero cuidadosos, ir a leer los escritos de los padres de la Iglesia para encontrar confirmación a la afirmación de MacArthur y, para sorpresa de estos hermanos diligentes, ha emergido claramente que MacArthur ha mentido descaradamente. Si MacArthur haya escrito cosas falsas por ignorancia, o las haya escrito con deshonestidad con el objetivo de engañar a muchos hermanos en Cristo que confían en él, esto no son capaz de definirlo, Dios sabe, sin embargo, tal mentira no puede ser ignorada y pasada en silencio. Por el amor de la verdad es necesario publicar los resultados de las investigaciones históricas realizadas por nuestros queridos hermanos diligentes, que demuestran claramente que lo que escribió MacArthur es absolutamente falso, y que no se puede tomar la historia de la Iglesia para confirmar su tesis que nosotros pentecostales creemos ser también anti-bíblica; de hecho, incluso los escritos de los padres post-Apostólicos confirman que los dones del Espíritu Santo se distribuyeron por Dios y operaban también en los siglos después de la muerte de los doce apóstoles.

Vamos a abrir los sellos de los escritos históricos, para que también ustedes lean la verdad demostrada por la historia de la Iglesia, para que se den cuenta que ustedes que son cesacionistas han sido enseñados y guiados mal acerca de estas doctrinas y las promesas de Dios.

Ireneo (115-150 – 202), obispo de Lyon, que luchó contra los herejes, y que es considerado uno de los llamados padres post-apostólicos (http://www.catholicapologetics.org/ap040600.htm), en su obra apologética: “Contra las Herejías”, escrita en 180 dC, escribió lo siguiente:

“Así, también, aquellos que son verdaderamente sus discípulos, recibiendo gracia por Él, hacen en su Nombre [milagros], a fin de promover el bienestar de los demás hombres, según el don que cada uno ha recibido por Él. Porque algunos cazan ciertamente y verdaderamente demonios, así que con frecuencia los que han sido purificados de esta manera de los malos espíritus creen [en Cristo] y se unen a la Iglesia. Otros tienen conocimiento previo de lo que vendrá: ellos ven visiones, y emiten declaraciones proféticas. Otros todavía sanan a los enfermos por la imposición de las manos, y ellos son sanados. Además, sí, como he dicho, hasta los muertos han sido resucitados y han permanecido entre nosotros durante muchos años. ¿Y qué más digo? No se puede nombrar el número de los dones que la Iglesia en todo el mundo ha recibido de Dios en el nombre de Jesucristo” (3) (Contra las Herejías, Libro II, cap. 32.4)

y otra vez:

“Del mismo modo, escuchamos muchos hermanos en la Iglesia que poseen dones proféticos y que, por el Espíritu hablan todo tipo de lenguas y manifiestan [o sacan a la luz] para provecho las cosas ocultas de los hombres y declaran los misterios de Dios…” (4) (Contra las Herejías, libro V, cap. 6.1).
http://www.newadvent.org/fathers/0103.htm

Queridos hermanos antipentecostales, a la luz de lo que acabamos de leer, ya que Ireneo testimonió que alrededor de un siglo después de la muerte del apóstol Juan, en la Iglesia se manifestaban todavía poderosos dones del Espíritu Santo (lenguas, sanaciones, revelaciones divinas , profecías), se debe considerar con certeza que los poderosos dones del Espíritu Santo no cesaron absolutamente después de la muerte del apóstol Juan, entonces, inevitablemente, llegamos a la conclusión natural y obligada de que los maestros en los cuales ustedes están confiando como sus guías espirituales, les están mintiendo, no les están enseñando la verdad acerca de los dones espirituales y los ministerios.

Tengan en cuenta que Ireneo en sus declaraciones ha utilizado el tiempo presente, y esto significa que en el momento en el que estaba escribiendo, los dones del Espíritu Santo estaban continuando a manifestarse de la misma manera en la que se manifestaban en el tiempo de los doce apóstoles.

A ustedes cesacionistas, que creen que los dones espirituales han cesado y que las lenguas han cesado, les informo que han sido en gran medida engañados, ya que les están ocultando la verdad de la Palabra de Dios con respecto a estas manifestaciones espirituales, y para ocultar la verdad sus maestros no han vacilado en mentir y citar algo histórico, que como hemos demostrado es falso.

Me pregunto, ¿por qué cuando los católicos romanos manipulan los libros de historia de la Iglesia y de los padres post-apostólicos, se arrojan en contra de ellos y con razón gritan escándalo y condenan este tipo de comportamiento, mientras que cuando sus “maestros” hacen las mismas cosas se callan y no dicen nada? ¿No es tal vez una conducta doble la que ustedes están teniendo? Claro, lo es, porque de la misma manera en la que han citado falsamente la historia de la Iglesia los católicos, para defender y confirmar sus herejías y mentiras, así también lo han heco sus maestros, ambos son culpables.

Los poderosos dones espirituales de Dios, además de ser testimoniados por los creyentes post-apostólicos, se confirman también en gran parte de las Sagradas Escrituras, y para demostrar esto, les dejo por debajo una página web en la que he enumerado varios estudios bíblicos que explican los pasos de las Escrituras que hablan de estos asuntos: https://justojuicio.wordpress.com/category/las-lenguas/, https://justojuicio.wordpress.com/2013/11/22/los-dones-del-espiritu-santo/, https://justojuicio.wordpress.com/2014/07/15/los-suenos-las-visiones-y-las-revelaciones/ y https://justojuicio.wordpress.com/2014/06/04/sanidades-milagros-y-senales-y-prodigios/

Hermanos cesacionistas, en el nombre del Señor Jesucristo, que murió para limpiarles de sus pecados y para darles una esperanza y un futuro feliz, lleno de paz y alegría, les ruego que no permitan descansar sus miembros y su corazón, sino que busquen en la oración y el estudio de las Escrituras si los dones espirituales de Dios son todavía para los creyentes de hoy o no. Si ustedes serán sinceros en su búsqueda y lo harán libre de todo prejuicio, recibirán la respuesta directamente de Dios. Yo, esta búsqueda la hice hace mucho tiempo antes de ustedes, porque el Señor me salvó en medio de una comunidad evangélica antipentecostal, y entonces el Señor me hizo entender que los dones poderosos del Espíritu Santo son todavía para hoy, que desde el día de Pentecostés comenzó la dispensación de ellos y no cesará hasta el momento en que el Señor regresará del cielo, porque sólo entonces estos dones ya no serán necesarios, porque sólo entonces llegará la perfección del conocimiento.

Hermanos, miren que nadie les engañe con palabras vanas, sean sabios, no caminen como los necios, no haciendo caso de las correcciones y exhortaciones para pedir a Dios que les dé la confirmación de la verdad escrita en la Palabra de Dios, porque al hacerlo contristan al Espíritu Santo y menosprecian las promesas de Dios que están preparadas para el bien de sus hijos, y no para su mal. No dejen que se les tire humo en los ojos, cuando sus maestros no pudiendo demostrar sus falsedades biblícamente, les dicen que los pentecostales tienen su opinión y ustedes las suyas, porque su trabajo es conocer la verdad de todas las doctrinas y todas las promesas que Dios hizo a su pueblo.

Giuseppe Piredda, salvado por gracia mediante la fe en Cristo Jesús

Traducido por Enrico Maria Palumbo

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(1) El libro “Los Carismáticos – Una perspectiva doctrinal” de John F. Macarthur

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(2) Citas del libro de Macarthur “Los Carismáticos” carismatici-citazione

(3) Citas de Ireneo (Contra las Herejías, Libro II, cap. 32.4)ireneo-libro2

(4) Citas de Ireneo (Contra las Herejías, libro V, cap. 6.1)ireneo-libro5

La pequeña enferma

Scarpe-biancheElla nació con los pies deformes y llevaba zapatos ortopédicos que la obligaban a caminar haciendo grandes movimientos desgarbados. Se encontró un día con su madre delante de una campaña evangelistica de donde se podía escuchar el sonido de cánticos alegres, cantados con entusiasmo por más de tres mil personas. Ellas entraron y escucharon un predicador llamando a la gente a la conversión. Explicó que Jesús era siempre el mismo hoy como ayer, y que Él quería continuar su ministerio de misericordia al lado de los enfermos. Luego el siervo de Dios anunció que iba a orar por los enfermos e imponer las manos sobre ellos, según la enseñanza de Jesús, para pedirle que los sanase. Muchos vinieron hacia adelante para la oración.

“Mamá, podríamos ir…” dijo Nancy.

“No mi amor, no es para ti, le respondió su madre”. Y, con los ojos llenos de lágrimas, salió con la pequeña enferma.

“Mamá, ¿no crees que Jesús me pueda sanar?”, Le preguntó Nancy a su madre en el camino.

“Sí, mi amor”.

“¿Entonces por qué me dijiste: no es para ti?”

La madre de Nancy, avergonzada y a la vez conmovida por tanta fe, le dijo “Nancy, ¿Quieres volver a la campaña mañana?”

“¡Oh! Sí, mamá. Pero entonces tenemos que pedirle al pastor que ore a Jesús para que me sane, ¿es cierto mamá?”

“Sí, mi amor”.

“Por lo tanto, hay que ir temprano para comprar unos zapatos como los de las otras niñas, para cuando seré sanada … ¡Vamos ahora, antes de que las tiendas cierren!”

Se fueron a la tienda y, después de haber hecho una señal al vendedor, la madre de Nancy pidió un par de zapatos que pudiesen quedar bien a la niña.

“Me gustarían esos zapatos blancos, dijo Nancy”.

Por la noche, se durmió apretando sus zapatos blancos a su corazón. Y al día siguiente, cuando el hombre de Dios, después haber recordado las promesas del Evangelio, invitó a los enfermos para acercarse a la oración, Nancy avanzó junto con su madre.

“¿Qué tienes en este paquete? Preguntó él a la niña”.

“Tengo dos zapatos bonitos que me pondré cuando Jesús me habrá sanado, le respondió”.

Conmovido hasta las lágrimas por una fe tan simple y tan confiada, el hombre puso sus manos sobre la cabeza de la niña e hizo esta breve oración: “Señor Jesús, oye la verdadera fe de este niña” La niña se sentó y se desató los zapatos ortopédicos. Sus pies siempre estaban torcidos. Ella tomó un zapato blanco, hizo el gesto de ponerlo y… entonces … en un momento, frente a tres mil personas, el milagro se cumplió: ¡Los pies se enderezaron!

Pronto Nancy estaba caminando sobre el palco como una pequeña princesa con sus zapatos blancos…

¡Esta es la fe de una niña! Esta es la confianza que tenemos que aprender delante del Señor y las promesas que Él nos hizo en Su Santa Palabra.

“Al que cree todo le es posible” (Marcos 9:23).

Véase también: Sanidades, milagros y señales y prodigios

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Era piadoso, temeroso, hacía muchas limosnas y oraba a Dios siempre, sin embargo, él no era salvado

colomba“Había en Cesarea un hombre llamado Cornelio, centurión de la compañía llamada la Italiana, piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y oraba a Dios siempre. Este vio claramente en una visión, como a la hora novena del día, que un ángel de Dios entraba donde él estaba, y le decía: Cornelio. El, mirándole fijamente, y atemorizado, dijo: ¿Qué es, Señor? Y le dijo: Tus oraciones y tus limosnas han subido para memoria delante de Dios. Envía, pues, ahora hombres a Jope, y haz venir a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro. Este posa en casa de cierto Simón curtidor, que tiene su casa junto al mar. … él te hablará palabras por las cuales serás salvo tú, y toda tu casa” (Hechos 10:1-6, 11:14).

Este pasaje bíblico está siempre presente en mi mente y en mi corazón, porque en Cornelio me veo a mí mismo cuando era católico; de hecho, en ese tiempo yo era temeroso, piadoso y oraba, pero era todavía una persona perdida en sus delitos y pecados.

Cuántas veces iba a la misa, e incluso cuando confesaba mis pecados al sacerdote, no me sentía mejor, los pecados permanecían aun mas pegados a mi alma.

Pero Dios tenía un plan también para mí, un cambio de residencia de Palermo a Gaeta, conocí a un hermano en Cristo que me llevó a la comunidad evangélica de Fondi, donde escuché el Evangelio y, poco después, en mi cuarto, Dios me regeneró espiritualmente, me hizo nacer de nuevo y mi pecado se fue de mi alma, me sentía ligero, lleno de alegría, de paz, y no tenía mas el miedo de ir al infierno porque entonces me empecé a sentir en paz con el Señor en lo más profundo de mi alma. Dios ya no era un juez para mí, pero ya lo veía como Padre, que se compadeció de mis miserias del alma y me perdonó todos mis pecados. Gracias sean dadas a Dios, que se apiadó de mí.

De manera similar a Cornelio, hay muchos católicos que están en la condición en la que me encontraba yo ante de ser salvado, que están en la misma situación en la que estaba Cornelio cuando el ángel se le apareció, antes de creer en el mensaje de la salvación que le trajo Pedro.

Hay muchos católicos que son devotos, piadosos, que temen a Dios, hablan de Él, hablan de Jesucristo, hacen limosnas y oran, sin embargo, como Cornelio, permanecen perdidos en sus delitos y pecados, porque sólo por medio del nuevo nacimiento, sólo a través de la obra del Espíritu Santo que viene a morar en el hombre se obtiene el perdón de los pecados, infundiendo en las profundidades del corazón la fe en el sacrificio de Jesucristo, por medio del cual se obtiene la remisión de los pecados.

Estos son buenos religiosos católicos, pero no son salvados, no hacen parte de la familia de Dios, como no hacía parte de la familia de Dios Cornelio antes de que Pedro le llevase el mensaje de salvación.

Desdichadamente, incluso en las iglesias evangélicas, hay muchos que son religiosos, piadosos y devotos, pero no son salvados, nunca han nacido de nuevo. Este fenómeno es muy común entre los hijos de los creyentes que han sido enseñados en todas las cosas que pertenecen a los principios y doctrinas de la Biblia, imitan casi perfectamente el comportamiento de un creyente, pero no lo son, dentro de ellos están espiritualmente muertos , hacen lo todo por arrastramiento, hábito, imitación de los demás y para complacer a los padres y al pastor, pero nunca se han convertido y nunca han nacido de nuevo.

En cierto sentido, también otras franjas religiosa, como los Testigos de Jehová, andan de una manera religiosamente encomiable, pero no han nacido de nuevo, no son salvados, y sus pecados no han sido perdonados, sus inmundicias se encuentran todavía en su corazón y en su alma.

Cornelio fue salvado, sus pecados fueron perdonados y recibió el Espíritu Santo en su corazón, en el momento en el que creyó en las palabras de Pedro: “De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre” (Hechos 10:43), de hecho, Lucas continúa la historia con estas palabras: “Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso” (Hechos 10:44).

Estas Sagradas Escrituras nos recuerdan que el perdón de los pecados se consigue sólo a través de la fe en el sacrificio de Cristo en la cruz, en el momento en que el Espíritu Santo hace la obra de convicción en las profundidades del alma que se está viviendo en el pecado, como está escrito: “[el Consolador] convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio” (Juan 16:8).

Hemos leído que el Espíritu Santo convence al hombre de pecado, lo hace sentir un pecador en necesidad de salvación, que no puede agradar a Dios con sus propias fuerzas y sus obras, y lo convence, poniendo en él la fe en el sacrificio de Cristo en la cruz, la sangre derramada cumple la limpieza de sus pecados.

No es por las obras que se obtiene el perdón de pecados, sino sólo por la fe puesta en el corazón del hombre por el Espíritu Santo, como dice el Señor Jesucristo a Pablo, “Te envío, para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados” (Hechos 26:17,18).

Ahora les digo a ustedes, católicos romanos, a ustedes que piensan ser salvados y agradar a Dios por sus obras, a la luz de lo que hemos dicho en referencia a la forma de obtener el perdón de los pecados, deben saber que no es por las obras que uno puede ser salvado y los pecados no son perdonados por el sacerdote, sino sólo por Dios, a partir del momento en que uno nazca de agua y del Espíritu. Arrepiéntanse, pues, y clamen a Dios, arrepiéntanse de sus pecados y griten a Dios el Señor que tenga misericordia de ustedes y les haga nacer de nuevo perdonando sus pecados. La salvación es por fe, no por obras, de acuerdo con lo que dicen las Sagradas Escrituras: “Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo” (Tito 3:5).

Ustedes están en la condición de Cornelio, dispónganse para escuchar el mensaje de salvación del apóstol Pedro, y obtendrán lo que obtuvieron Cornelio y su casa.

Y ahora les digo también a ustedes que entran por las puertas de los lugares de culto evangélicos casi todos los domingos, si ustedes no han nacido de nuevo, todavía están perdidos en sus delitos y pecados y siguen siendo hijos de ira. También ustedes arrepiéntanse y crean en el Evangelio y obtendrán el perdón de sus pecados. Ustedes no son salvos porque sus padres son creyentes; ustedes no son salvos porque frecuentan una comunidad evangélica, ya que la salvación es personal, no grupal, y si ustedes no han nacido de nuevo no entrarán en el reino de los cielos, y el hades les tragará si no han recibido la misericordia de Dios y sus pecados no han sido perdonados. Nada impuro entrará en el reino de los cielos, ningún pecador, ningún pecado, por lo tanto, deben ser limpiados por la sangre de Jesucristo, por medio de la fe, de todo pecado para poder entrar en el reino de los cielos.

Miren, pues, que la luz que creen haya en ustedes no sea tinieblas.

A todos les exhorto, por tanto, yo que una vez estaba perdido en mis delitos y pecados como ustedes, de arrepentirse y creer en el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, para obtener el perdón y la purificación de los pecados.

El que tiene oídos, oiga lo que la Palabra de Dios dice a las Iglesias.

Por el hermano en Cristo Jesús: Giuseppe Piredda

Traducido por Enrico Maria Palumbo

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Testimonio sobre el velo: la Palabra de Dios actúa eficazmente en los que creen

lv-906331“Por lo cual la mujer debe tener señal de autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles” (1 Corintios 11:10)

Este versículo lo estoy poniendo en práctica en mi vida sólo ahora después de 13 años desde mi conversión. Hasta hace unos meses yo ni siquiera sabía que se trataba de un mandamiento de Dios porque nadie me había señalado que estaba viviendo en la desobediencia. Yo no quiero culpar a nadie por esto porque es mi responsabilidad escudriñar las Escrituras y no puedo delegar a nadie para que lo haga por mí, ni puedo esperar que los que ministran la Palabra de Dios hagan todo el trabajo que yo personalmente debo hacer. De hecho, la Biblia dice: “MI PUEBLO FUE DESTRUIDO, PORQUÉ LE FALTÓ CONOCIMIENTO”. Pero el Señor es grande en misericordia y por medio de las Escrituras, los estudios bíblicos y las refutaciones de Giacinto Butindaro, Dios ha abierto mi mente en muchos aspectos de la ropa, adornos, al hecho de que las mujeres no se les permite enseñar y todo lo que una mujer que hace una profesión de fe debe saber. El Señor me lleva a hacerlo y no me siento absolutamente que sea un peso porque mi intención es obedecer y ser sumisas a Su Palabra. Ahora, tanto en la iglesia como en el hogar, o en cualquier otro lugar, cuando oro me lo pongo y le doy el ejemplo también a mi hija de 8 años porque nos dimos cuenta de que si nos negamos a procurar la santidad de Dios en todas las cosas, la Palabra nos enseña que no podemos acercárnos a su trono de gracia.

Agradezco al Señor por haberme dado la oportunidad de ser testigo no sólo con palabras sino también con los hechos, y por lo tanto a través de la apariencia externa, que Él es el dueño de mi vida y que yo y mi familia queremos servirLe sin reservas.

¡A Dios sea toda la Gloria y el Honor y quiero dar las gracias al hermano Giacinto por su precioso labor!

Hermana Rosa

Traducido por Enrico Maria Palumbo

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