Sean más sabios y aumenten su saber

sole_1“Corrige al sabio, y te amará. Da al sabio, y será más sabio; enseña al justo, y aumentará su saber” (Proverbios 9:8-9).

La Sabiduría dice que el sabio acepta la corrección, el justo no endurece su corazón cuando es reprendido por su mala conducta o por su falsa creencia, sino más bien AMA a aquel que le reprende, porque siendo integro y recto de corazón sabe que es por amor que se le da la corrección, se le da la eseñanza.

Ustedes hermanos y hermanas que son sabios, ustedes que son justos porque han sido justificados por la fe en el sacrificio de Cristo Jesús, examinen siempre a la luz de la Palabra de Dios las correcciones y las enseñanzas que se les da, y si estas corresponden a lo que está escrito, si las reprensiones recibidas les instan a santificarse y a purificarse de las contaminaciones de la carne y del Espíritu, si les instan a apartarse de toda especie de mal, entonces quien les habla les está hablando por parte de Dios y al escuchar y poner en práctica sus palabras llegarán a ser más sabios y aumentarán su saber. No sean como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento, que han de ser sujetados con cabestro y con freno, porque si no, no se acercan, más bien reconozcan que son hijos de Dios y que, como a hijos, el Señor les dirige estas palabras: “Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, ni desmayes cuando eres reprendido por él; porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo. Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos” (Hebreos 12:5-8).

Gracias a Dios por Su disciplina mediante la cual nos trata como hijos para que participemos de Su santidad (Hebreos 12:10) sin la cual nadie verá al Señor (Hebreos 12:14).

A Él sea toda la gloria, el poder y la alabanza por los siglos de los siglos. Amén.

Enrico Maria Palumbo

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¿Debe un Cristiano sufrir? ¿Es normal que padezca?

sufrir CristianoSí, un Cristiano sufre porque se le es concedido a causa de Cristo, no sólo que crea en Él, sino también que padezca por Él (Filipenses 1:29). Los sufrimientos pueden ser causados por las persecuciones, las afrentas, las necesidades, y cualquier cosa que se pueda padecer en esta vida por amor a Cristo.

Por otra parte, también es lógico que si Jesucristo, Aquel del que deriva el término Cristiano, tuvo que sufrir muchas cosas del mundo antes de ser glorificado, lo mismo se espere aquel que cree en Él y sigue sus pasos. “Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán” (Juan 15:20), dijo Cristo a sus discípulos; y además: “Pero antes de todas estas cosas os echarán mano, y os perseguirán, y os entregarán a las sinagogas y a las cárceles, y seréis llevados ante reyes y ante gobernadores por causa de mi nombre. …. Mas seréis entregados aun por vuestros padres, y hermanos, y parientes, y amigos; y matarán a algunos de vosotros; y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre” (Lucas 21:12, 16-17). Los apóstoles Pablo y Bernabé dijeron que “es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios” (Hechos 14:22); “es necesario”, como se puede ver, indica muy bien el hecho de que las tribulaciones son una parte normal de la vida de un Cristiano. No sólo normal, sino también una ayuda para que nosotros seamos hechos pacientes por Dios precisamente a través de los sufrimientos. De hecho, Pablo dice que “la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza” (Romanos 5:3-4), y Santiago se hace eco de Pablo diciendo: “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna” (Santiago 1:2-4).

Por lo tanto, no se inquieten por las diversas aflicciones que padecerán a causa de Cristo; para esto estamos puestos, es decir, sufrir (1 Tesalonicenses 3:3); y procuren soportar los sufrimientos como buenos soldados de Cristo, recordando que “si sufrimos, también reinaremos con él” (2 Timoteo 2:12) y que “las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse” (Romanos 8:18).

Por el maestro de la Palabra de Dios: Giacinto Butindaro

Traducido por Enrico Maria Palumbo

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Con espíritu de mansedumbre

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“Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre” (Gálatas 6:1)

Este pasaje sirve para hacérnos comprender que cuando un hermano ha hecho algo malo, no debe ser abatido aún más, porque ya tiene la moral baja, sino que en ese momento debe ser restaurado con espíritu de mansedumbre, por tanto, no con dureza o palabras fuertes.
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Mansedumbre en el diccionario: ~s. f. Docilidad y suavidad que se muestra en el carácter o semanifiesta en el trato. (Diccionario Manual de la Lengua Española Vox. © 2007 Larousse Editorial, S.L)

Por el hermano en Cristo Jesús: Aldo Prendi

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Nuestra protesta contra el papado continúa

MALTEMPO: FULMINE A SAN PIETROEsto es lo que dicen los ‘Protestantes’ que hacen ecumenismo con la Iglesia Católica Romana y que creen que ahora – después que en 1999 la Federación Luterana Mundial y la Iglesia Católica Romana, elaboraron ​​una “Declaración Conjunta sobre la Doctrina de la Justificación en todos los cristianos ortodoxos de la tierra y las islas” – se pueda hablar de “unidad en la diversidad” con la Iglesia Católica Romana: ‘La protesta ha terminado. Y si la protesta ha terminado, no puede más seguir existiendo una Iglesia Protestante. ¿No les parece? ¡No protestamos más en contra de la doctrina de la salvación enseñada por la Iglesia Católica Romana, porque ahora enseñamos la misma doctrina! Hemos llegado a ser de nuevo católicos, pero en un sentido universal!’

Pero lo que dicen es falso porque la Iglesia Católica Romana enseña básicamente la misma e idéntica herejía acerca de la salvación que enseñó en el siglo XVI, cuando la Reforma Protestante estalló, sin mencionar muchas otras herejías y supersticiones que enseña, así como la idolatría que practica y predica. Ninguno de ellos, por lo tanto, les engañe con palabras vacías. Estos son lobos con piel de oveja, que se han infiltrado entre las Iglesias para llevar a los santos bajo el papado y luego arrastrárlos a la perdición. Para entender cómo la Iglesia Católica Romana es casi idéntica a la del siglo XVI, lean mi libro “La Iglesia Católica Romana”.

Y concluyo diciendo esto: en cuanto a nosotros, seguiremos protestando en contra de todas las falsas doctrinas enseñadas por la Iglesia Católica Romana, refutándolas por medio de las Sagradas Escrituras, y predicando a los Católicos Romanos: “Conviértanse y crean en el Evangelio”, y seguiremos también exhortándoles para que salgan y se separen de la Iglesia Católica Romana.

Quien tiene oídos para oír, oiga

Por el maestro de la Palabra de Dios: Giacinto Butindaro

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Cristianos que buscan la perfección

perfeccion¡Cuántas veces me han dicho: “¡Usted nunca encontrará Cristianos perfectos!” A lo que yo siempre he respondido: “De hecho no busco hermanos perfectos, sino hermanos que buscan la perfección” – porque eso es lo que los discípulos de Cristo deben hacer, como está escrito: “perfeccionaos” (2 Corintios 13:11) – que es muy diferente. El problema hoy es precisamente esto, encontrar hermanos que buscan la perfección, ya que en la gran mayoría de las iglesias está ausente la búsqueda de la perfección porque la santificación es despreciada y pisoteada. Muchos sermones y enseñanzas que se sienten de los púlpitos de hecho se proponen de una manera u otra justificar, aprobar y promover el mal, y por lo tanto defender y animar a los que se complacen en el mal más que en el bien. Sin embargo, todavía existen los que buscan la perfección, porque Dios todavía tiene un remanente de almas que Le teme y tiembla ante Él.

Los que se niegan a buscar la perfección, entonces nos dicen: “¡Miren a Jesús, Él es el único perfecto!” Como decir en resumen: “¡No miren a las faltas de los hombres! Donde ‘faltas’ significan sus falsas doctrinas, sus escándalos, sus obras impías, sus fraudes, y otras cosas similares. Entonces nos respondemos que, de hecho, sólo miramos a Él, y por eso buscamos la perfección como nos ordena hacer la Palabra de Dios. Y al hacer esto, es inevitable que nos retiremos y separemos de todos aquellos que SE NIEGAN A BUSCAR LA PERFECCIÓN porque no quieren mirar a Jesús: no de aquellos que son imperfectos, porque ninguno de nosotros ha llegado a la perfección, sino de aquellos que desprecian la búsqueda de la perfección ya que se complacen en el mal y la falsedad habiendo cambiado la gracia en libertinaje y por lo tanto con sus conductas impías hacen culpar a la doctrina de Dios y blasfemar al nombre de Dios. No queremos tener nada en común con ellos, porque son propagadores de herejías y escándalos, y les refutamos advirtiendo públicamente a los santos. Esto es lo que también harían los apóstoles si estuvieran vivos.

Por el maestro de la Palabra de Dios: Giacinto Butindaro

Traducido por Enrico Maria Palumbo

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Las Iglesias de los primeros siglos butizaban en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo

bautismos en la historia

“El Señor, dando a los discípulos el poder de hacer renacer a los hombres en Dios, les dijo: Id, enseñad a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. A través de los profetas, de hecho, había prometido derramar en los últimos tiempos este Espíritu sobre sus servidores, para que profetizasen, por eso desciendió también sobre el Hijo de Dios que llegó a ser Hijo del hombre, acostumbrandose con él a vivir con los hombres, a descansar entre ellos, y a vivir en las criaturas de Dios, operando en ellos la voluntad del Padre y renovándolos del viejo hombre al nuevo hombre en Cristo” (Ireneo, Contra las Herejías, Libro Quinto 17:1-3, 200 dC).

“Había escogido a doce hombres y los mantenía siempre cerca de Él: nunca se apartaron del lado del Maestro: Él les había elegido, para que fuesen maestros a las personas y difundiesen la doctrina divina. Uno de ellos fue rechazado, pero a los otros once, en su regreso al Padre Suyo después de la resurrección, les ordenó que se fueran en las diversas regiones del mundo bautizándoles en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo ” (Tertuliano, La prescripción contra los herejes 20, 190 dC).

“Vamos a mostrar cómo somos consagrados a Dios, renovados por Cristo, para que no se vea que, dejando esta parte, estropeemos en cualquier forma nuestra exposición. Para aquellos que están convencidos y creen que son ciertas las enseñanzas expuestas por nosotros, y prometen saber vivir constantemente con ellas, se les enseña a orar y pedirle a Dios, ayunando, la remisión de los pecados, mientras oramos y ayunamos con ellos. Luego son llevados por nosotros donde hay agua, (…) Así que, de hecho, hacen el lavamiento del agua, en el nombre de Dios, Padre y Señor del universo, de Jesucristo (Hijo) nuestro salvador y del Espíritu Santo” (Justin, Primera Apología 61:1 -3, 160 dC).

“Con respecto al bautismo, bauticen así: habiendo expuesto previamente todos estos preceptos, bauticen en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo en agua viva. Si no tienen agua viva, bauticen en otra agua, si no se puede en la fría, bauticen en la caliente. (…) en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” (Didajé 7:1-3, 105 dC).

Como podemos ver, el bautismo en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo ha sido practicado por los primeros Cristianos sobre la base del mandato apostólico que tenemos en la Biblia en Mateo 28:19 y no es cierto que fue introducido por la iglesia adúltera con el poder Imperial que nació en el siglo IV. Se practicaba ya hace 200 años.

Por el hermano en Cristo Jesús: Stefano Ferrero

Traducido por Enrico Maria Palumbo

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Una palabra de exhortación para los soldados de Cristo

armor-of-god“Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado” (2 Timoteo 2:4).

Tengo en mi corazón una palabra para ti, que eres un soldado alistado para la buena milicia por Cristo Jesús, para hacerte saber esto:

“Ya se impone la necesidad, a causa de los tiempos malos que corren, las cosas están precipitando bruscamente en el mundo y también en la Iglesia de Cristo, entonces, no hay tiempo para pensar mucho acerca de qué hacer, más bien hay que pelear la buena batalla de la fe (1 Timoteo 6:12), por la verdad con fuerza y pasión”.

Habla, pues, no calles, mientras lo puedas hacer.

Es inútil que estudies la armadura espiritual que Dios ha prometido dar a sus hijos, si luego nunca vas a la batalla y siempre estás en silencio.

Tú sabes que hay un cielo que vencer, por lo tanto, debes saber que también hay una batalla en la que hay que participar activamente.

Ármate, pues, y desciende a la batalla junto a los ejércitos del Dios vivo y verdadero.

¿No oyes los insultos y las palabras vergonzosas y engañosas lanzadas contra Dios y Su pueblo por los muchos Goliat que hay hoy en día, tanto dentro como fuera de la Iglesia?

Si tú también las oyes, entonces haz como David, según la gracia que Dios te ha dado, desciende a la batalla, abre la boca para proclamar la verdad y lo que es justo, y tapa la boca a los habladores de vanidades y engañadores que han invadido las Iglesias de Cristo.

“Entonces el Señor dijo a Pablo en visión de noche: No temas, sino habla, y no calles; porque yo estoy contigo, y ninguno pondrá sobre ti la mano para hacerte mal, porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad” (Hechos 18:9-10).

Hay la buena milicia en curso, un pueblo de Dios prisionero que debe ser liberado de la seducción del maligno, y hay muchos que esperan por la redención del alma por medio del anuncio del Evangelio de Cristo.

¿No sientes en tu corazón para hablar en contra de las mentiras del pastor, los ancianos y las demás personas que hablan en contra de la sana doctrina presente en la Biblia? En tal caso pasa por alto, el cristianismo no es para ti, tal vez puedes suscribirte a un club, donde se mueven los peones sobre un tablero. La huerta, ¿has tratado de hacer la huerta? Trata de hacer la huerta, pero deja el cristianismo, porque se está desarrollando una guerra espiritual, donde se pierden y ganan almas.

Sólo si estás dispuesto a sufrir y luchar por la verdad puedes llamarte cristiano, o sea seguidor de Cristo, pero si no estás dispuesto a sufrir por el Señor, o haces muchos razonamientos artificiosos para adecuarte a todas las falsedades de los pastores y del mundo, entonces, no estás hecho para el cristianismo, no lo toques, no es algo para ti.

¿No te acuerdas de que están escritas estas palabras que Jesús dijo?

“Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán” (Juan 15:20)

¿Te consideras un cristiano, pero no quieres ser perseguido, ni sufrir a causa de la verdad y de la Palabra de Dios? ¿Los sentimentalismos llevan la mejor parte en tu vida? Entonces no eres apto para el reino de Dios.

No puedes más esconderte, has sido salvado por Dios para luchar por la verdad y la Palabra de Dios, Jesús no murió para darte el lujo de calentar las sillas de la comunidad, para sonreír y decir siempre y sólo “Paz; Jesús te ama; Dios te bendiga…”. Tú has sido salvado para proclamar estas palabras a los perdidos: “Arrepiéntanse y crean en el Evangelio”, y a los creyentes rebeldes: “Arrepiéntete y abandona tu pecado, y Cristo te perdonará y te restablecerá en Su presencia”.

Esto sólo como un ejemplo, pero se podrían decir muchas otras cosas similares.

Recuerda que fuiste comprado por precio, y ahora estás bajo el reino de Dios, y tienes que obedecer las leyes de Cristo, tú no eres un SIN LEY, libre de hacer lo que te plazcas. Ahora eres un esclavo de Cristo, por lo tanto, obedece a nuestro Señor Jesucristo, estudia las sagradas Escrituras, ora y trabaja para tapar las bocas de los muchos charlatanes y engañadores que circulan en este mundo.

Cristo Jesús y los apóstoles han luchado, han hablado, han defendido los mandamientos de Dios y Su Palabra. ¿Y tú?, en cambio, ¿Qué quieres hacer? ¿Todavía quieres callar? Oye, ya ha llegado el momento, si te mantienes silencioso, otros gritarán, pero cuando necesitarás algo de Dios, espera que Él no mire hacia otro lado, como tú lo estás haciendo ahora para no ver que se está haciendo una batalla épica por la verdad y la palabra de Dios.

Los cobardes no heredarán el reino de Dios, conócelo esto, porque está escrito, y no se puede ignorar:

“Pero los COBARDES e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda” (Apocalipsis 21:8)

No te pongas demasiado cómodo en el sofá viendo la televisión, no coloques demasiado bien tu toalla de playa, no te regodees demasiado sobre el hecho de que Dios es amor, porque Él es también justo y veraz, y no va a negar Sus propias palabras, y si Él ha dicho que los COBARDES tendrán su parte en la MUERTE SEGUNDA, que es el lago que arde con fuego y azufre, no sea que tú también estés entre ellos.

“Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos” (Judas 3)

Por el hermano en Cristo Jesús: Giuseppe Piredda

Traducido por Enrico Maria Palumbo

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